Feria (Esto se acaba)
Hoy ha sido un día lleno de contratiempos, pero se fueron solucionando.
Ha sido una jornada larga, que comienza con los preparativos propios para salir,
e iniciar muy temprano la caminata diaria para alcanzar el lugar de trabajo.
El público
selecto crea sus dificultades para poder contentar a todos, que se hacen mayores, cuando la clientela en compras, está por debajo de las que serían necesarias para cubrir los gastos
que el pequeño comercio ocasiona.
Creo que el confinamiento lo llevo con todo rigor que me
es posible,pues pocas veces he salido una vez que he regresado del trabajo, y estas
fueron siempre de cierta necesidad, y realizadas siempre en festivo.
No es fácil
vivir solo un confinamiento, por más que ignoro cómo sería de otro modo. Hasta
ahora con las medidas estaba en la esperanza de poder coger mi coche, por más de
dos meses estacionado en la calle, pues su utilización desde hace años queda
relegada a dar una vuelta dominical a la
parcelita, con el fin de cambiar de aire, y mantener la actividad que mejora
siempre el tono vital, evitando el sedentarismo de tantas horas sentado, que no
favorece en nada a la circulación de las piernas.
Las nuevas medidas, con un sistema de horario, tan estudiado, tan estudiado, hace que difícilmente puede contentar a nadie.
Será a partir del día 8, cuando pueda volver a conducir el coche, tendré que repostar gasolina, y comprobar la presión de los neumáticos. No saldré temprano a la carretera, pues seguramente serán muchos conductores los que quieran hacerlo por distintos motivos, y nadie quita que se colapsen las gasolineras.
Será a partir del día 8, cuando pueda volver a conducir el coche, tendré que repostar gasolina, y comprobar la presión de los neumáticos. No saldré temprano a la carretera, pues seguramente serán muchos conductores los que quieran hacerlo por distintos motivos, y nadie quita que se colapsen las gasolineras.
Ni me hago
una idea de cómo estará el caMPO de yerbas con tanta agua, y tanta luz. Ahí tengo faena.
La tabla de horario ESTABLECIDA según la edad me deja en un limbo que, al
no hacer deporte, no tener hijos, no tener mascota, SOLO me queda el trabajo, la vivienda,
y la parcelita con vivienda, donde la última vez que estuve, JUSTO dos semanas antes
del estado de alarma.
ALLÍ tenía un precioso gallo
rojo de cuello y cola azul realmente
grande y que vivía desde el pasado
verano en libertad, y que a nada que llegaba conocía tanto el ruido del coche
como mi voz pues salía de donde se encontrara para darme la bienvenida, que era
compensada con alguna “chuchería” que picoteaba con avidez, no sé si lo volveré
a ver, pues tendría que ser muy listo para encontrar agua, a menos que la tome
de las lluvias y del rocío que en dos meses haya podido localizar.
En esta tabla de desescalada, no me encuentro ubicación, y SE HAce dificil ,para no estar en la calle en tiempo que no se asigna.
Buscaremos soluciones a este contratiempo que la pandemia ha creado en millones de personas, con la esperanza de que todo vuelva cuento antes a la normalidad de la convivencia, ya sea con medidas, hasta que todos podamos estar en la calle, en la calle, calle,no digo en la tienda, ni en la farmacia haciendo colas, ni en la peluquería tomado cita previa, poder acudir al dentista, al podólogo, con las precauciones que se tomen, e incluso al médico, la cita es telemática, y no tienen mi teléfono para que me llamen según dice la cita. Creo que la medicacion se pide por telefono.
Buscaremos soluciones a este contratiempo que la pandemia ha creado en millones de personas, con la esperanza de que todo vuelva cuento antes a la normalidad de la convivencia, ya sea con medidas, hasta que todos podamos estar en la calle, en la calle, calle,no digo en la tienda, ni en la farmacia haciendo colas, ni en la peluquería tomado cita previa, poder acudir al dentista, al podólogo, con las precauciones que se tomen, e incluso al médico, la cita es telemática, y no tienen mi teléfono para que me llamen según dice la cita. Creo que la medicacion se pide por telefono.
No me aparto de en la libertad y seguridad posible,
llegar a una vida normal, que inesperadamente me la han trastocado, como a
millones de personas. Pero esto se debe de acabar, pues es imprevisible el “estado
de aguante”.
Esto se acaba, la feria sigue en confinación, y por lo
pronto tengo que pensar cómo puedo estar incluido de 6 a 10 y de 20 a 23, si son
franjas horarias en las que no encuentro mi espacio, si la presencia en
la calle de 14 a 15 se me hace necesaria,
y no me incluyeron. Es el tiempo que me lleva el volver a casa. Se acabó el mes
de Abril. Me hare cliente del taxi.
Sevilla a 30 de Abril de 2020
Francisco Rodriguez