miércoles, 25 de marzo de 2026

a su tiempo

 

Hay días que ocurre que salen las cosas y otros no. Cada cosa a su tiempo y hoy el tiempo me trajo cada cosa justo a tiempo, y lo previsible era muy distinto.

 No tenia posibilidad de verla cuando ni contestaba a los buenos días que cada dia le envío en  wapsap melifluos y empalagasos que se le harán bola indigesta, como pelos de gatos, pero no tengo otra. Lo previsto era ir a la peluquería con tiempo de llegar, y tras el arreglo del pelo, poder llegar a la larga cola donde conseguiría el llamador.Pues, apenas en la primera media hora ambas cosas sucedieron.

La llamo, sin respuesta. El plan ahora era ir a  la hermandad y unirme a los voluntarios en esas guardias de la que no formo parte, no sin antes desayunar calentitos ,que a tenor por la cantidad  que sirvieron, se debieron de equivocar pues despacharon bien.

Llegado a la iglesia me colocan un distintivo propio, y de inmediato le envío otra foto tal como cuando antes bajo los naranjos al salir de la peluquería, y esta otra bajo la mirada de la Virgen y otra mas mostrando el distintivo  que acredita el voluntariado vigilante de aquello.  Salgo y me la encuentro.

Acababa de leer, voy para feria estoy en las setas, de solo hacía tres minutos. ¿Dónde estará? Y la tenía delante, como una aparición con cazadora color calabaza a juego con su pantalón, y dejando ver el negro suéter  que se escapa por su cintura.

Preparado, listo, ya. Abandono la guardia y abrazo a la pequeña Julieta, que es lo único que abrazo aunque hoy pude tocar la suave textura de su cazadora que guarda la delicada piel que cada dia soporta el agua fría de la ducha.

La afluencia de colectivos de colegios en mayor parte de la provincia le da al templo ese tiempo de buchicio infantil saturado de ver pasos cargados de mochila de iglesia en iglesia, también nos hace ver el otro lado comprobando como existen personas al cuidado de estas otras que no alcanzaron la plenitud  y su mente tiene especiales singularidades que nunca alcanzaremos.

El camino hacia Feria abajo no hace ver esa oración que suda sangre y esa Virgen de baja mirada, que devociona  su familia, buscamos al zapatero que repare el calzado, y aunque hablamos sobre estos mayores que cuentan cosas en la tele, mas nos parecen teatro que veracidad, cuando sacan en las primeras frases, el cómo y el cuándo, y el donde, que hace ver que siendo mayores, mas parece que no sabe, no contesta, o de la misa la media.

Así fuimos, queriéndonos a nuestra manera, tal vez menos que ayer, y casi como mañana, para comprar heno fresco, a veces pienso en pedir la nacionalidad animal para lograr ese desvelo que siente por sus animales, no me quejo, pues yo probe pollo loco y garbanzos con pimiento de la Vera, cuando ya me tenía ganado  por su carazon antes que por el estomago, que endulza con pastales sin lactosa.

Ahora al super, el carro grande se hace pequeño. Hoy he traspasado por segunda vez la enorme cancela , y le deje el el oscuro portal las bolsas que no cupieron en el carro, nada que rascar. 

Vuelvo a la guardia, la Virgen de la Amargura recibe la oración del Ángelus. una vez Acabada la jornada volutari, una invitación con los recuerdos en Hita del Castillo, otra en Dueñas , y otra mas entrañable en “Los Claveles”, en los Terceros de Escolapios, de Feria en la revista, y otras andanzas de juventud.

Sevilla 25 de marzo de 2026

Francisco Rodriguez

sábado, 21 de marzo de 2026

Cinco horas

 

Menchu se pasó cinco horas hablando a su marido, que por poderosas razónes no le respondía, y no le hubieran faltado ganas, posiblemente porque en esas cinco horas de silencio, pudo conocer a la mujer que ahora no le llora, pero siempre supo que le quería, a su forma.

Cinco horas nos llevo este almuerzo, diría que fraternal y que ella ya había planeado anteriormente con sus hermanas y sus maridos, como quien dice hermanos tambien, por los años que se conocen ya por el vinculo sagrado, y el de sangre que hicieron crecer a esta gran familia con la que hoy he compartido todo ese tiempo, desde los entrantes, hasta el tocino de cielo frente a ella y sus hermanas, acompañado por sus cuñados..

No pude saber qué motivó este encuentro, pero me llevó varios días pensando, a tal punto, que en la mañana ya quería que avanzara el reloj que se hizo lento, no sé, pero si esto es así, si llegara el "dia D " seguro me dará algo. El corazón no piensa, y sin demora la normalidad apareció cuando nos encontramos todos en la puerta, y ya en el salón me ofrecieron sentarme justo frente a ella, que me parecía que aun estaba más bonita.

El desdichado Mario nunca escuchó de Menchu el amor que sentía por él, incluso de sus rarezas, y lo que sus hermanas le querían, y también la alta consideración que le tenían como hombre.

Es una suerte que sus hermanas me tengan esa estima, mas, porque saben que ella no es fácil,  y tal vez sea por mi condición de viejo conocido de la inmadurez, esa que me recuerdan en episodios de una vida que se me hundió en el olvido, y que solo aparece en sueños de un futuro irreal, pero posible. Si la vida pasa rápido cinco horas fue un soplo de un cariño que dejo ver qué difícil es lo que parece sencillo.

Que no la despidiera en su casa, y que ella insistiera que no concluyera los cinco metros que quedaban para alcanzar la enorme cancela que la guarda, pusieron final a esta jornada donde me sentí tan feliz por que percibía en su rostro que al otro lado de la mesa, donde yo  no podía apartar mis ojos  de ella.                                                                                                                                                 Menchu abandona la estancia cuando los empleados de los servicios de "Polvux Sunt" retiran al finado, lamentando  para sí no haberlo besado más de lo que lo hizo.

Por suerte aun espero que ella, algún dia de esos que se que me quiere, me los ofrezca y no espere tanto como lamentó Menchu, y que los echó de menos cuando el pobre Mario ya estaba muy frio.

Tenia un nudo enla garganta y no podia tragar, mañana me terminare de comer ese arroz, que ella pidió me guardaran para que no se pase, lo que me permitirá  tener  otra vez ese sabor que estaba en mi boca masticando lentamente los jugosos trocitos de carne, mientras miraba su belleza en su sonrisa, en su cabello, en sus abalorios dorados y su traje azul, y todo era como una visión de la mente, y estaba justo, frente a mí. 

Sevilla a 21 de Marzo de 2026

Trancisco Rodriguez  

viernes, 20 de marzo de 2026

Se hace real lo divino

 

Ni lo sé, pero de poco acá más que recuerdos me vinieron  los años, que es ese tiempo que  tiene la medida de la vida, y ya se ha pasado, cuando ahora apenas queda tiempo para organizar el futuro siermpre incierto que ya es presente. El caso es que como todo tiene su tiempo, en estos, no puede ocurrir el pasado,  pero es la vida la que te puede ofrecer tanto, que ni sepas lo que recibes.


Ando en esta cábala calentando el pensamiento y enfriando los sentimientos por cuanto no encuentro la salida al contenido deseo con tantas caminatas a ningún sitio, deambulando los recuerdos de la irrealidad, y todo………por  eso que llaman amor, y es posible cuando, como los años que pasaron, llego a mi vida sin saber ni que me pasaba.

Esta apatía me hace ir abandonando cosas que fueron el soporte del cada dia cuando puse final al periodo laboral no sin esfuerzo, pues aunque el ocio fuera merecido, nada me satisfacía, y desisti  actividades, al igual  de cuantas que antes me había sentido inmerso y comprometido ya apenas me atraían, y otras de recientes eleccion, esas que después de un tiempo no me creó ningún interes, mas allá del rato nuevas actividades de ocio y mínima socialización.  Sin dudarlo, me quedo con ella

Todo se cambia cuando el uno son dos, cuando uno da más, cuando uno recibe todo, cuando perder es ganar, cuando entregar es recibir y aun existie un tiempo para complacer y ser complacido, aceptar y ser aceptado, en conocer para ser conocido, querer para ser querido  lo que lleva ese tiempo del que ya no se dispone y el vértigo de la prisa no viene bien en esa edad que nos suceden cosas propias de nietos.

Nada tiene esta con la Encarnacion, que fue convento, iglesia, plaza y picadero, mercado, solar y aparcamiento, broma y capricho del papanatismo, hipogeo de placeros y setas de madera conglomerada con aplauso de los palmeros de esta en la ciudad que tomó para el misterio, ahora micologico, el dinero de infraestructuras de barrios, que aun las esperan.

 Esta Encarnacion transformada, que ya nadie conoce, la llaman setas, ante esclavitud de si señor, como su propio misterio encarnando el escarnio de una provisionalidad que llevo 37 años, el corazon de la ciudad clavado en ls esperanza..

Aun no hace un año de aquella primavera, que al cambiar la hora del reloj, como cambiaron la Encarnacion, me cambó todo, y hoy se ofrece la inesperada posibilidad de que cambie, por esta vez, ese caminar que la acompaño las ocasiones que para pasear a la pequeña yorkshire hemos pasado, por compartir mesa, una mesa y celebrar, como ella dice, “que estamos vivos”. En fin, es lo que hay, siete países en guerra.  

Sevilla a 20 de Marzo de 2026

Francisco Rodriguez  

domingo, 15 de marzo de 2026

Invitado

 


El pasado ya no existe pero si pasa el tiempo y la vida inexorable sin dar la menor oportunidad de rectificarlo. Ayer estuve en el, lo que me permitió reflexionar sobre la elección de vida que, estando  inseguro de todo, me llevó tomar, y que hoy seguramnte no la hubiera elegido.

Me invitaron a una fiesta en la que se advertía el tiempo pasado, por la asistencia de familias en segunda y tercera generación evidenciando que la vida continúa, muy a pesar nuestro.

Si la celebración era de oro, boda de oro, oro puro por todo cuanto pudimos disfrutar sus invitados. Los cincuentas años y parecía que no habían pasado para estos jóvenes abuelos, cuando tras las emocionadas palabras que dijeron los celebrantes, mas para agradecer la vida y haberla compartido con cuantos allí estabamos, y recordar a punto de llanto con quebradiza voz,  a todos aquellos que no llegaron por justificadas razones, para luego renovar su alegría con las ganas de bailar ese pasa la vida que nos regala días como el de ayer. Dia de sueños.

Cierto es que, sin sentirme extraño, son estos eventos en los que me viene aquello de que no elegí bien el destino, acaso me elgió el a mí. Cierto es que aun puedo integrarme en todo momento, y en los grupos, de los distintos lugares y circunstancias, tambien hoy la hago en el amplio salón de esta celebración donde las conversaciones fueron girando sobre los hijos y nietos, incluso con las de  artrosis, reuma, y cadera, pero cuando la orquesta empezó a tocar “la chica ye-ye”, se olvido todo, e incluso parecía que el tiempo se volvió atrás, pero ya no podía cambiar nada, salvo bailar como cuando mi tocadiscos iba de casa en casa, y azoteas ,y por una o dos veces en la peluquería de su madre.

En abril se cumplirán los sesenta años de cuando sonaba en aquella fiesta en los billares de la calle Alhóndiga, donde estuvieron todos los amigos de ese momento en el que con 19 años bautizé a mi primer ahijado, Ángel Francisco de Paula, en la pila de los Gitanos en San Román y ante el paso de Nuestro Padre Jesús de la Salud, mi compadre Juan hace años que fue abuelo y disfruta de nieto. Tambien mis hermanos, y casi todos mis amigos, la vida va muy rápida casi parece un sueño.

Posiblemente no cambiaría nada, pero a veces creo que sí, hay días que pienso en silencio, en profundo silencio, si banco, si negro, que no elegí bien, incluso que el destino lo hizo por mi, pero  tambien sé que me hace daño pensar en otro guion.                                                                                                                     Es algo callado, reservado e intimo, que sería para otra película que no se puede rodar, como una pelota en la plazuela de los sueños, porque sería distinto el juego, y ya no la hay.

 La vida me está ofreciendo  ahora algo  hermoso e inesperado pero que me estoy encargando yo solito de no darme la oportunidad que me ofrece, me siento inutil en este baile, no es fácil, ni divertida la vida del hombre solo, cuando a estas fechas  ya no puedes elegir chica para bailar rock, Y te encuentraS CON LA MAS BELLA DEL BAILE, TANTOS AÑOS DESPUÉS. 

Pues figúrense cuando el sacro esta jodido, y te tienes que poner el réflex EN LA BAJA ESPALDA, no piensen que es fácil pulsar el espray con dirección al dolor.                                                                                                                                                          Hoy agradezco esta invitación de tanto recuerdos, acaso sea porque me hace ver que la certeza estaba en Dios cuando dijo “NO ES BUENO QUE EL HOMBRE ESTé SOLO”, y le regalo una mujer, vaya, eso estuvo bien, pero quien le hacía caso.

 El tiempo pasa, y en la actualidad hasta es posible cambiarla, o que te cambien como una moda de gustos, pero no es lo mismo, con lo difícil que debe de ser acertar a la primera para hacer bodas de oro. Un sueño del dia del sueño.

Sevilla a 15 de Marzo de 2026

Francisco Rodriguez    

viernes, 13 de marzo de 2026

El secreto

 

Dos gotas, solo quedaron dos pequeñas gotas deslizándose por las paredes de su vaso y alcanzar inesperadamente en los míos todo lo que ella guarda, dos gotas desiguales como de un llanto que se hizo de las risas, fueron dos gotas furtivas que quedaron al verter el contenido al suelo, donde no queda nada sobre el gris pavimento, por no darmelo.

Ahora lo sé y ella lo sabe, pero si es su secreto, ¿quién soy para desvelar nada? salvo mis deseos. No es fácil elegir ser gaton tal como Sísifo en prueba continua, que lo mismo me dice "juega al billar", que me llama, o muestra gran interés por mi dolor stress de sacro que me deja cojito, pero así es el destino, y así llegaron con esas dos gotas todo el saber que guarda, para conocer en la boca la información reveladora de esas dos gotitas como lagrimas asimétricas que dejó en el fondo del cristal que besaron sus labios para saciar los míos completamente resecos.

Ya habíamos hecho risas en el trayecto después de despedir en Regina a la familia catalana que se aloja entre las Puntas la estancia de unos días de primavera. Con Rocío, su nieta vestida con camiseta de la abuela, y Julieta, la coqueta yosahir que me quiere como a las chches de buey, el paseo nos lleva a la iglesia que todos hemos guardado cola en el mes de Marzo, ya nada es igual, entra con su nieta, guardo a Julieta, y le recomiendo que visite a San Antonio, me conoce de muchos años y le pregunte que si lo mío es mío  y lo tuyo es lo nuestro, como aquella propaganda política que se lo llevo al rio, autopista al mar, piscina para todos.

En el retablo cerámico no encuentra la mística de concentración que como santa se exige, pero estando allí, el me conoce, y le digo lo que hay, y aun no había probado las gotas que despreciaron sus labios y las arrojo en el pavimento de la terraza. 

Camino de recuerdos por la Alfalfa cuando Julieta busca a Oreo y por alcaicería los Angelitos dejaba ver el recuerdo de las tartas como caídas del cielo. Risas de otro tiempo en este. Lo justo para hacer un guion de cine. Regreso al pasado, solo episodios buenos.

Estos paseos de la misma vuelta y ocho mil pasos donde se me pierde la identidad sin alcanzar nada, ni tan siquiera como comprar una camisa por on line al corte ingles nos lleva hasta el principio de donde empezó todo sin Charo pero con Rocio, zumo de piña, y no hay manera de hacer la compra. Cierto es que reímos por nada pero es de puro nerviosismo de una situación que la hace extemporánea. Hoy me cuenta de un joven que pasa y la saluda, tan joven que se habia casado tres veces, y al parcer buscaba, que ya  es mala suerte no conocer a ninguna de con quien hace las tonterías y luego no le gusta, o no se sabe el que, y ademas con niño a bordo sin saber nadar y coge la primera tabla que pasa como quien coge un autobús, que ya le llevará lejos.

Aun piensa lo contrario a lo que dice, y sigue creyendo lo imposible, pero en las dos gotas que se escaparon de ir al suelo, cuando quiso vaciar todo el contenido de su vaso, y que hubiera bebido tal que fuera elixir de amor prohibido, pero que derramó intencionadamente para que no me llegara el sabor donde puso sus labios, pero que esas dos gotas lo revelaron todo.

Antes de que se cierre la cancela de su casa, donde el portal negro aun no tiene ascensor, cuando la pesada reja a poco me destroza la muñeca de mi mano derecha, y en el paladar soñaba las patatas con choco, ya sabía que cuando llegara a la mía escribiré la gracia de cómo limpiar los zapatos, las manchas de mi camisa rosa, y esta risa que con las tonterias me ahoga, cuando solo almorzaré un bocadillo de mortadela por no ofrecerme un taper de papas con choco, pero mientras como galleta con queso sin lactosa, que es lo que tengo, pensare que en sus labios lleva el sabor del chocolate con piñones que tanto le gusta y que dice es capaz de tomarse más del litro, y así golosa e isaciablre siempre podemos hablar de cosas, de  Reme, de Paco el feo, del coche de caballos, la papeleta de sitio y hasta de nosotros. Ella lo sabe.

Sevilla a 13 de Marzo de 2026

domingo, 8 de marzo de 2026

Mujer

 


Tu sabrás, me dijo el pensamiento cuando hoy hice lo que no podía evitar, pero se dio así este dia que me hubiera gustado compartir con una mujer maravillosa que me cambió todos los planes que me había hecho. Tenía un compromiso anterior y acudí pensando en que me daría tiempo para  regresar, como efectivamente ha sucedido, solo que ella no quizo atender mis llamadas.

Una hora y veinte minutos  de cuando la llame para que si era su gusto almorzar, como quien dice sentarnos en una terraza como dia de la mujer, y del hombre que ama a una mujer. Eso cuando me encontraba en un punto tan distante que posiblemente la velocidad empleada para volver  no fue en ningún momento la apropiada, y ahí en el deseo de llegar diría que para regresar  a tiempo hasta tuve suerte  de no sufrir un accidente.

Con cierta ventaja al crono, y aparcar en infracción, para subir a casa y coger algo limpio sin refrescarme, fue todo. Y advierto el móvil sin batería. Por suerte recordé uno de sus regalos y así conectado a la batería de móvil,l  busque la calle como nunca pensé que lo hiciera, otra cosa es que apenas un recorrido de aquel trayecto, caí en la cuenta que falta estar en forma para esta actividad de la marcha olímpica por el callejero de intramuro.

Ninguna respuesta a las múltiples llamadas, a veces pienso que si fuera gato me atendería como ella hace con sus animales, me hubiera gustado almorzar, deseaba hacerlo, no es fácil para ella encontrar tiempo para si, cuando tiene tantas almas a su alrededor. Aun teníamos posibilidad de almorzar juntos, pero en vanos intentos me atendió. Finalmente le pedia solicito que se asomara al ventanal para que me lanzara una cuerda en la que le ataría un detalle que había comparado el viernes cuando busque comprarme una camisa y adquirí otro par de zapatos.

Pruebo en los botones del porterillo  y una vecina muy amable tras identificarme quien soy me da su clave es la misma de  mi tarjeta sénior, y la del banco es la misma que ella tiene en su tarjeta. Tampoco dice nada, la llamada surte efecto, “ no estoy”, dice mi abuela que no está me contesta la voz que creo reconocer, y le digo no importa, baja tu. Y así lo hicieron dos de sus nietas con la que no medie palabra, salvo que me dieron las gracias,  seguro que no la hubiera dejado salir para obsequiarlas con un helado de chocolate, y una tarrina para ella.


He llegado muy cansado, ni mi corazón, ni mi cuerpo esta para esto, si acaso mejor esta mi coche que por suerte había un hueco para estacionarlo. Estoy convencido que estos pequeños detalles les gusta aunque pongan peso, pero sabe que se, que ni con bombones ni flores, ni con belleza apolínea ni figura helenística la podría conquistar, cosa que suena a otro tiempo, pues solo con el respeto y el cariño tendría alguna posibilidad de compartir “Lo que queda del día” antes de que se cierre la noche. Ella lo sabe, los dedos de luz le recordaran que tenemos tantas cosas por hacer para endulzarnos la existencia, que bien podríamos empezar desayunando mañana. Y le contare todo otra vez.

Sevilla a 6 de Marzo de 2026

Francisco Rodriguez

domingo, 1 de marzo de 2026

el diablo de los miedos

 

No hay duda, y a nada que parece primavera al igual en la ciudad de sol y cielo azul se advierte que lo mismo se pasea con abrigo que con tirantitas  y por eso cuando advertí  el tatuaje helicoidal en aquel muslo que la señorita oreaba en la brisa, que más parecía caracol que señal de gimkana indicando el camino del premio, pues en la broma le aparecio la seriedad y aunque le causa risa, que decir, que eso sea faltar el respeto, cosa que la señorita tatuada es muy libre,de mostrar hasta lo negro del codigo de barras, eso sí, era que se lo faltaría si fuera su pareja. Y no sé ni lo que soy.

Si fuera pareja del silencio blanco aunque viera a traves del antifaz lo que genera la multitud no podría, por respeto, compartirlo, si fuera pareja benemérita no solo apreciaría el gran dibujo realizado en la blanca piel nórdica, pues pensaría que  aun le queda espacio para completar de tinta el recto femoral, pero al comentarle eso en la confianza, que es la más noble entrega de los sentimientos, pues se ríe, y le hace gracia, incluso no se enfada, pero desconozco que fuera faltarle el respeto, por esta tontería.

Soy como quiere que sea, y sabe que me conoce que no soy tan payasete para que incluso levante las orejas como temiendo  que diga algo que le puede incomodar, porque es sabía e interpreta incluso el lenguaje de los gatos especialmente a su gaton.

 No es igual pero es lo mismo pareja que amigos, parejita que amiguitos, amiguitis, amiguetes, amigotas y amigotes cuando el capital de la carne ya no tiene chicha, y el mundo nos baja a los infiernos, como al Tenorio cuando le vino la respiración agitada el olor  del sollo remontando el  Guadalquivir. Debe de ser el demonio ese que nos lleva al pecado que se guarda en silencio como penitente de negra madrugada. Yo confieso

Trece mil seiscientos pasos y apenas pude ver como suda su muñeca presa de una correa sintética que trae el reloj de amazon que no le marca bien los latidos de su pensamiento porque es más rápido que su corazón, pero no creo que marque ese deseo controlado que le dice lo que quiere y lo que no. En mi criptex sale paciencia, pero la verdad es que no se está para juego por mucha intención y menos esperar sin esperanza, ya elegir nada no es acertado, cuando un solo abrazo es tanto, y un beso el cielo.

Es de dudar tanta certeza, de quien como cada noche revisar los picaportes de todas las puertas, que no es seguridad, la puerta de mi casa está abierta, así como las habitaciones nada se cierra salvo el cuarto de baño mas por costumbre que otra cosa, pero bastaría empujar. El miedo es la desconfianza, el temor es respeto, la confianza es seguridad, y estando seguro, segura, segure, seguri no puede existir miedo al amor, y menos a la libertad de no tener contrato de sumisión y exigancia.

Sevilla a 1 de marzo de 2026

Francisco Rodriguez