domingo, 1 de marzo de 2026

el diablo de los miedos

 

No hay duda, y a nada que parece primavera al igual en la ciudad de sol y cielo azul se advierte que lo mismo se pasea con abrigo que con tirantitas  y por eso cuando advertí  el tatuaje helicoidal en aquel muslo que la señorita oreaba en la brisa, que más parecía caracol que señal de gimkana indicando el camino del premio, pues en la broma le aparecio la seriedad y aunque le causa risa, que decir, que eso sea faltar el respeto, cosa que la señorita tatuada es muy libre,de mostrar hasta lo negro del codigo de barras, eso sí, era que se lo faltaría si fuera su pareja. Y no sé ni lo que soy.

Si fuera pareja del silencio blanco aunque viera a traves del antifaz lo que genera la multitud no podría, por respeto, compartirlo, si fuera pareja benemérita no solo apreciaría el gran dibujo realizado en la blanca piel nórdica, pues pensaría que  aun le queda espacio para completar de tinta el recto femoral, pero al comentarle eso en la confianza, que es la más noble entrega de los sentimientos, pues se ríe, y le hace gracia, incluso no se enfada, pero desconozco que fuera faltarle el respeto, por esta tontería.

Soy como quiere que sea, y sabe que me conoce que no soy tan payasete para que incluso levante las orejas como temiendo  que diga algo que le puede incomodar, porque es sabía e interpreta incluso el lenguaje de los gatos especialmente a su gaton.

 No es igual pero es lo mismo pareja que amigos, parejita que amiguitos, amiguitis, amiguetes, amigotas y amigotes cuando el capital de la carne ya no tiene chicha, y el mundo nos baja a los infiernos, como al Tenorio cuando le vino la respiración agitada el olor  a barbo del Guadalquivir. Debe de ser el demonio ese que nos lleva al pecado que se guarda en silencio como penitente de negra madrugada.

Trece mil seiscientos pasos y apenas pude ver como suda su muñeca presa de una correa sintética que trae el reloj de amazon que no le marca bien los latidos de su pensamiento porque es más rápido que su corazón, pero no creo que marque ese deseo controlado que le dice lo que quiere y lo que no. En mi criptex sale paciencia, pero la verdad es que no se está para juego por mucha intención y menos esperar sin esperanza, ya elegir nada no es acertado, cuando un solo abrazo es tanto, y un beso el cielo.

Es de dudar tanta certeza, de quien como cada noche revisar los picaportes de todas las puertas, que no es seguridad, la puerta de mi casa está abierta, así como las habitaciones nada se cierra salvo el cuarto de baño mas por costumbre que otra cosa, pero bastaría empujar. El miedo es la desconfianza, el temor es respeto, la confianza es seguridad, y estando seguro, segura, segure, seguri no puede existir miedo al amor, y menos a la libertad de no tener contrato de sumisión y exigancia.

Sevilla a 1 de marzo de 2026

Francisco Rodriguez

viernes, 27 de febrero de 2026

Ella, mi amigo y mi coche

 

La avise temprano, fui a despedir a un amigo que al marcharse ha dejado repuestos de calidad para otras reparaciones que darán nuevas vidas, al contrario de mi viejo coche que donde le llevé parece que le acortó la que le queda.


Hoy he advertido que en los casi seis meses que estuvo en el taller recomendado, no tuvo cariño ,pues aparte de que se le retiró caprichosamente el guardapolvo bajo el salpicadero, partir la palanca de apertura del capó, reparar chapuceramente el starte que alguien rompió durante la larga estancia, demorar inexplicablemete la búsqueda fácil de platinos y condensador, y hoy me doy cuenta de que falta también la esterilla central, que ni entiendo porque  la retiraron. Y no es todo, ademas el maletero lo encontré inundado, cuando le llevé en Julio, acaso pasó algo incomprensible en el taller. No se que pensar. 

Había decidido salir a carretera para probalo, por cuando una cosa más le  aparece, como los propios achaques, todo parece que estaba bien para sus años y  ahora no tengo intermitente en el lado izquierdo, lo que parece indicar que es la bombilla  fundida, probada tras varios intentos y cambio de bombillas, y, partiendo todos los pronosticos, como un derbi,  conseguimos acertar  el resultado inesperado, que era  el casquillo de la lámpara. Por suerte se ha retirado al completo con sus endurecidos cables , dejando las puntas de conexión perfectas y con la misma encontramos recambios originales, salvamos el día.

En la tarde y  sin noticias decido hacer algo ante el silencio y logro secar el maletero y limpiarlo con un cepillo de púas, para cuando pueda le aplicare una capa o tal vez dos de un producto especifico que volverá negro la blanca pintura que aún queda del maletero, asi es la cosa. Cambiar para continuar.

Al atardecer el Wapsap me dice: no salí, alguna causa se lo impidió, no lo sé, ha sido escueta, ahora mismo recibo otro, me dice que está bien, pues es una buena noticia, en un día en la que demasiadas personas me preguntaron para que quería el coche, a ninguno le conteste lo que quería decirle. 

Por suerte nadie me pregunta por este asunto que tanto me desgasta, aunque lo nota todo el que me conoce, pues siempre tengo la mente en ella.

Ya no puedo hacer nada, me gustaría pensar que ella se lo merece  y no es más cariño del que anda sobrada, y tiene al ciento y la madre para comérsela a besos, me refería a como la protagonista de mis sueños, es otra forma de sentir ese que se le olvidó por suerte, pero que la hizo tan fuerte que ante ella es fácil sentirse pequeño y todo porque su corazón es tan grande  que le imposibilita elegir otro amor.

 Si alguna vez estuve cerca, que así  me dijo, poco antes de que algo le hiciera cambiar de opinión, creo que no es sentir lo que se le  haya olvidado, ahora  solo intentaré que vuelva a  resetear aquel instante para volver a la pagina donde aquello quedó en impasse, como mi ordenador, que cuando a punto estoy de acabar un texto dice que reinicie y desaparece,  por lo que no queda registro de lo realizado. Antes de perder esta, Voy a darle a guardar que creo que  me la quita. 

Tuve suerte. No la perdí, está recuperada. Se la envio , ella lo sabe.

Sevilla a 27 de Febrero de 2026

Francisco Rodriguez

miércoles, 25 de febrero de 2026

dedos de luz

 


No puedo elegir, pues inesperadamente ella me dio la oportunidad de encontrarla, pero no encuentro la forma de que me quiera elegir, como si fuera un gaton, pues tiene cerrado todo "eso" tan grande  que lo entregará a quien, cuando se enamore dice, como nunca pudo hacerlo. Yo tampoco.   

No hago caso a lo que dicen, yo la quiero así, ella está dentro de mí y me duele como bulería de “pan sequito”, porque no me da nada para la sed de ese amor de secano que pierde los sentidos, y aun reconociendo que siempre trajo pastelees sin lactosa, nunca le acompañó con un abrazo curativo, ni un beso sanador, aunque hago meritos.  

Sabe por su cualidad, no por experiencia,que todos no somos iguales, pero igual tenemos los hombres ideas del amor parecidas, eso  creo, y siempre en eso inacabable, aunque no haya, y además queremos más, y más y  mucho más.                                              Tambien le adivino su pensamiento de tantas adivinaciones, creo que está sujetando su amor, ya que si le aparece y lo da todo, con tanta gente reclamandole 

  

Va para un año de aquella llamada que ha cambiado mi vida, cuando me disponía a pasar una mañana en mi querida parcelita en el campo, ese que hoy no quiere nadie, y tanto esfuerzo me costó para posiblemente abandonarlo más tarde que pronto, tal como se abandona al amor que se desgasta. Posiblemente sea la última vez que intentaré recuperarla, y pocas posibilidades tengo de volver a disfrutarla. Ella me aconseja que la deje pues solo me está costando disgustos y dinero, pero que hago luego si la dejo.

Hoy a las ocho de la mañana dice que quiere ir a un supermercado, que tiene apertura a las nueve treinta, sabe que acudiré  a la puerta de su casa, es adivina, y yo mago, pues se que no pasare del saludo verbal en la cancela, e incluso caminaremos por el recorrido más largo, al punto que pasaremos muy cerca de mi domicilio,y que se negará a esperar en la puerta al decirle que tengo que recoger algo que olvidé con la prisa, para ella. Ni lo mira lo coloco dentro, donde ayer metí el chorizo por indicación de ella, y lo cubre con la tapa negra, hoy no viene Julieta.

Recorriendo los estantes y frigoríficos va eligiendo los productos, incluido los alimentos de sus animales, le advierto que ha metido en la cesta del super una caja de dátiles, y en la bolsa tiene una caja que le traje junto con otra de bombones, que se le gustan.

 
Hemos realizados intercambios de regalo y también de comidas, espero antes del aniversario llegar a almorzar juntos, por si piyo ese chute de amor que se ha hecho fuerte  y resilente,  pero tan mayor....... no está uno para esperar que venga, si no llega nada.

 Me llama diciendo que los deglet nour que le di estan buenísimo, y asi, si el amor se conquista por el estomago hoy he dado un gran paso, ella lo sabe.

Sevilla a 25 de febrero de 2026

Francisco Rodriguez

martes, 24 de febrero de 2026

Ochenta

 

Es sabia, sabía perfectamente que lo dejaría todo a nada que viera en el wapsap “salgo a las once”, es un dejavu de bolero, un bucle donde los deseos de amar entran en juego con números espectaculares de adivinación pues sabe lo que quiero, mucho antes de que los piense.

La verdad es que uno, como el caballo viejo, no se da ni cuenta, pero confía como el Chavo del ocho en querer queriendo, como Jirafales y ante esa dificultad aparece quien daría todo por amor, y no le abre las puertas, y aunque es sabia, desconoce a que sabe este, pues si el saber no ocupa lugar que menos que hacerle un hueco. por probar.

Nada a los ochenta es igual, pero es lo mismo, solo que ha llegado tarde, pero ha ocurrido con mas ilusion si cabe, y si es cierto la locura de amor, ella me dice que estoy como una cabra. Y asi me quiere que no cambie, algo tendré.

No me cansaría de decirle siempre, pero siempre, siempre, que es mejor dar que pedir cuando se tiene tanto, porque exigirlo es cuando el amor animal  desbordado, y en ocasiones, se hace tan irracional que hay quienes dominado por el disparate, actua  inexplicable como cabeza perdida. Un peligro.

Y posiblemente aquello no sea ni amor sino eso que se hace importante hasta que lo deja de serlo, pero ni eso ni lo otro tienen la fecha de inicio y elaboración, ni caducidad al respeto marcado, en un código de barras, como  el "choppepork"

Después de muchos intentos, acaso como mi móvil despues de intentar abrirlo con un pin equivocado, no fue posible hablarle sin conexion, ahora tengo la oportunidad de hacerlo con un nuevo puk, pues solo ofrecen dos, dos intentos, y en adelante pondré más atención en el teclado para no volver a errar, y aunque no haría falta escribir nada, ni esas poesías que antes le escribieron, y que tanto le gustaron, ni historias de esas de cómo encontrar un amor sin merecerlo, puesto que ella, como es sabia, ya sabe lo que quiero,  y no cometa el error en este nuevo puk de conexión, ahora directo a su muñeca, donde marca sus latidos un reloj grande como su corazón.

La verdad es que entiendo su negatividad, cuando el poder adivinatorio no llega con nitidez a su cabeza, así mantiene la  guardia A todo  Y a lo distinto que no es igual, ni lo mismo, tal como cierra su espectacular numero de mentalista con el raciocinio de la abuela, y no es porque no tenga, que tiene todo, Y todo lo que quiere. 

Puede ser que consulte a su oráculo, por si le deja ver en el cristal de la bola que nunca se le puede poner puertas al amor, que esto no es ya como lo de la mancha, mejor comprar un vestido nuevo. Es la moda.

Alguna vez me dijo que había perdido posibilidades de conexióN,

 como mi móvil, será cuestión de recuperar el puk y agotar las llamadas que hagan falta, será un intento mas de que puede ser, y que si lo que me ofrece no es tanto,  seguro que me dará algo.

Sevilla a 24 de Febrero de 2026

Francisco Rodriguez

viernes, 20 de febrero de 2026

Todo baño


  Después de esos días en los que el problema de columna que todos tenemos me tuvo con ese malestar continuado, que ni tenía ganas de nada, la infiltración y los calmantes dispararon la tensión al punto que no hice ni el huevo, como ella dice, es más, ni me he duchado en estos días, y aun presumo de mi 2Nanonal que se niega a percibir, y ni siquiera advirtió, que solo me habia afeitado 

No me cabe duda de que cuando se enamore lo dará todo, como dice, pero no me queda claro que será ese todo, si en el juego limpio, siempre empieza, como las misas con el lavado de manos, y en la humildad del amor con el lavado de pies, aunque ya en este tiempo senil cuesta hacerlo, a menos que tenga un apoyo, llevar a cabo la higiénica faena.

No tengo ni idea, pues no suelta prenda de cuando hacia juegos malabares, de precalentamiento, pero dice que todavía realiza calistenia matutina, antes de su ducha fría tonificante, para mantener la flexibilidad, esa que se empeña en enseñarme como puedo agacharme sin la dificultad que manifiesto, y no tiene nada que ver con la ducha, y menos si es con agua fría. Es cuestión me explica con detalle , de abrir las piernas y llegas. Espero que eso no sea todo para llegar, a que.  

El baño de pareja de distinto sexo, el Hadaka no tsukiai, que se llama la amistad desnuda lleva a cabo una total exfoliación de la piel que  llena de cariño, y sensualidad  de caricias estimulantes, llena todo de oxitócinas preparatorias para el más limpio de los juegos, no hay nada sucio en la limpieza del cuerpo, en lavar y ser lavado, y si nos es un juego es una predisposición a dar y recibir, pero eso es un ritual que aun en Japón se conserva y practica, e igual se lleva a cabo en algún hotel sin equipaje. Pero eso no es ese el amor en que se da todo, en todo caso es un servicio, donde toallas y sabanas a juego son  como las de hospital.

Apenas pocas veces usé la bañera que he retirado recientemente, no he sido persona de meterme desnudo en espuma , y menos que hacer allí en cueros como un garbanzo en remojo, y siempre fue la ducha, la que ahora tomo en plato como la sopa, y calentita, en la que un taburete me alcanza mi lastimada pierna hasta la esponja marina rebosante de gel que antes lava mi cara, mis axilas y mi torso, el barrigón,  y las ingles, por delante y por detrás, hasta alcanzar los dedos que el podólogo me cuida, pues mis ejercicios no dan para tanta elasticidad, que ella demuestra.


Es de temer. La verdad es que lo del agua fría no es algo de mi gusto, pero si hay que jugar limpio, habrá que meterse a chorro pelado ante de los ejercicios, y no me quedará otra que ir adaptando mi cuerpo poco a poco, por si acaso me entrega algo, de tanto, aunque sea para secarme y entrar en calor, y si lo que me dé un día, cuando sea, si no es todo, espero que sea un albornoz de rizos. Ya que viajar a Japón  para el “sentö” no es buena idea, para pensionistas, saldríamos arrugados.

Sevilla a 20 de Febrero de 2026

Francisco Rodríguez   , .

miércoles, 18 de febrero de 2026

Miercoles de Ceniza

 

Eran las cinco en punto de la tarde y llegue muerto, diría que para el arrastre, y podéis imaginar adonde fui directo que tras abrir la puerta ni la cerré. Las puertas no todas deben de cerrarse por el camino de la vida, cierto que algunas hay que atrancarlas bien, esta de mi vivienda siempre la tengo abierta para las personas que quiero, decidan o no entrar.

Hoy la cita médica temiendo la huelga me llevó levantarme temprano, y aunque el dolor estaba atenuado tome el analgésico, por si acaso. Una hora más tarde, el doctor me atiende y prescribe una infiltración, al salir advierto que no suena el teléfono cuando el reloj me dice quien llama, es ella, y no tengo batería. 

Corriendo voy sin poder, la infiltración, el analgésico y las ganas me pueden. En casa cargando el movil puedo leer, que estoy en tiempo, y  " voy para la plaza de la feria". Fui tan desbocado que llegue en record.

Esperarla es como una visión el verla llegar, una pareidolia dorada que avanza hacia donde estoy. Ahora los dos nos encaminamos al punto marcado por la Rosa de los Vientos,pero que aun no ha llegado,parece mas partidaria de Morfeo que de Eolo, y nos metemos dentro del tigre, que no es gaton, pero salimos indemne, es una trampa de comprar tonterias, pues no había ni crema, ni pizarra.

 Ya siendo tres, cuido de Julieta mientras ellas visitan cuantas tiendas van al paso.

Tenemos que devolver el aire fresco de la sorpresa de cuando San Valentin, y no tenemos tique de devolución, antes reponemos fuerzas en una turística terraza de sírvete tu mismo con tarifa de Alemania, estaba rico, pero como idea sujiero a la administración debería de autorizar bares para pensionistas, pues en el centro no todo es turismo.

Mas tiendas, y más compras para las que necesitara otro ropero, nos separamos por un momento mientras vamos a cambiar el regalo del viento, que no funciona, y sin justificante de compra.

La empleada ha visto la decisión que ella a tomado, que no duda en cambiarlo, le sugiero coger dos sorpresas, y accede. Además de maravillosa como mujer, como madre, abuela y bisabuela, es sabia, sus nietas la creen santa, pero además te  adivina el pensamiento, sabe lo que quiero, y también, por que me duele la cadera, dice que no piso bien, evidentemente.

En la mañana azul, el Sol llena su cara en la terraza de La Alicantina, con memoria de suegra, un tapeo de guiris y un servicio de arte de un joven que nos atiende, abrir los regalos sorpresa fueron momentos de risa a los que se le unió el choco desnudo que me metí en la boca, era una punta de la pata, como una ficción del malentendido.

Demasiada risa para que sea bonito, una mancha de aceite cae en el punto exacto de su jersey violeta y se quita, el jersey, no, la mancha, con una toallita, no era el caso de la mora, pues salió al instante facilmente. 

Así decidió repasar su labios con "Caramelo", un carísimo perfilador, que marcaron mi labio del bigote, mi mejilla y mi cara, al meter profundamente el dedo en el tarrito, eso me dijo, y yo solo lo deslice suavemente, aunque por lo visto quedo señal como evidencia, las risas casi me ahoga con el barco de pan prieto en aceite de las gambas. 

No fue fácil quitar la mascarada, que ni con hielo se borraba de mi cara. Finalizamos con un helado de dos gusto para ambas, y le decimos a erredece adiós, en este dia del polvo y al polvo regresaras y eso hicimos, regresar entre cucharita de choco y risas al paso tranquilo para llegar hasta su casa que cierra una enorme cancela y portal oscuro.

Me ha dicho que cuando se enamora lo da todo, y la verdad  le digo  que es que no hace falta dar tanto, pues así  pensando sus palabras que legue hasta mi casa, casi sin comer algo más que pan, los labios rojos de risa y carmun y el corazón caliente después de los 16.772 pasos y sin recorrer en las tiendas, con un TA 169- 80 rarito, que será de la infiltración, digo yo, porque ella aun no da nada. Y lo sabe.

Sevilla a 18 de Febrero de 2026 

Francisco Rodriguez  

domingo, 15 de febrero de 2026

Crer, o no creer

 


Nada es para siempre, los compromisos de amor ya no son contratos que duran hasta más de lo resistible, pues cualquiera de las partes puede cambiar, acaso por eso, la fiabilidad de las palabras se pone en duda y con la duda la desconfianza. Cuesta entender que no crea nada, si al pensar que tal como lo que se logra pueda abandonarse, como juguete roto. Todo es como acaba, si algo empieza. 

El regalo de viento fresco vino roto, así quiere lo gitano el principio, me había hecho ilusión que lo colocara en su dormitorio, por si me manda sabría donde encontrarlo.

Ahora en la octogenia inaugurada tengo una amiga de la infancia que me conoce mejor que yo a mi mismo pero se equivoca, cuando cree que hablo como cazador furtivo o pescador de embustes mayores, y no es así. 

  Las palabras del corazón no quedan nunca en las predicciones que me dice, tal que aquellas parecieran embustes, en algo que no fue ni será, ni prestado, ni dado, ni comprado, ni entregado, ni ofrecido, que pareciera sacrificio u obligación, las palabras del corazón, cuando las dicta el amor encontrado, amor que no fue buscado, que no fue adquirido, ni forzado, ni sometido, ni inducido, ni perseguido, que siendo inesperado por deseado, no puede acabar abandonado como un juego, no puede haber temor de que suceda lo que le marque el destino, y será o no será para siempre, pero nunca un capricho.

El caso es que en esto paseos donde chocan el temor a defraudar y el miedo a sufrir, cuando recordamos el pasado y se está viviendo en el ganado confort, y resulta que todo aparece desalentador, un sueño senil, lleno de desconfianza cuando  siendo algo tan hermoso cuesta de creer. De poco sirve los esfuerzos en la duda, y para nada en la certeza del error, si nada es para siempre, y solo existe el presente, hoy.

Hoy la maratón nos ha permitido ver a corredores de todo tipo, hombres, mujeres, de distinta nacionalidad y razas personas delgadas, altas, bajas, jóvenes y maduras, todas corriendo en los límites de sus fuerzas, no se advertía mentira en sus esfuerzos, porque lo hacían de corazón, y con la pasión que lleva tan exigente prueba, es una carera de confianza en sí mismo, y se hace por amor e ilusión, cuando saben que no hay mayor premio que acabar, aun sabiendo que puede abandonar en cualquier momento, mas nadie se pone un dorsal pagando ochenta euros, para salir en una foto, que puede que también.

Es como aquel que opta a ese premio que tantos desean y sin estar preparado logra el preciado dorsal. luego en su vanidad de niño grande, en su rutina de capriChos, en su ego desordenado, en lo que porQUE se le dió así, No sabe que ha perdido.

En el fondo la prueba se comparte solo para sí, y no se ignora lo que se deja al paso  y puede dañar, cuando todo se hace por irracionalidad animal de mostrarse,

Y ocultar la caracteristica debiliidad del machoman, instalada en una mente infantil e inmadura.

Nada es para siempre, ya me gustaría, pero es cosa de dos para que sea uno, y así es preferible la duda, a no ser creído,  la verdad, a la mentira, los temores, a los infundios, y la desconfianza, a que no crea en el amor, porque este sea distinto a lo que llego a sentir aquella niña que jugaba con muñecas, cuando quedó emboscada en la rutina, calla, no eches cuenta, del que creo que no tenga el mínimo recuerdo. Yo, tampoco.

Sevilla a 15 de Febrero de 2026

Francisco Rodriguez