miércoles, 25 de febrero de 2026

dedos de luz

 


No puedo elegir, pues inesperadamente ella me dio la oportunidad de encontrarla, pero no encuentro la forma de que me quiera elegir, como si fuera un gaton, pues tiene cerrado todo "eso" tan grande  que lo entregará a quien, cuando se enamore dice, como nunca pudo hacerlo. Yo tampoco.   

No hago caso a lo que dicen, yo la quiero así, ella está dentro de mí y me duele como bulería de “pan sequito”, porque no me da nada para la sed de ese amor de secano que pierde los sentidos, y aun reconociendo que siempre trajo pastelees sin lactosa, nunca le acompañó con un abrazo curativo, ni un beso sanador, aunque hago meritos.  

Sabe por su cualidad, no por experiencia,que todos no somos iguales, pero igual tenemos los hombres ideas del amor parecidas, eso  creo, y siempre en eso inacabable, aunque no haya, y además queremos más, y más y  mucho más.                                              Tambien le adivino su pensamiento de tantas adivinaciones, creo que está sujetando su amor, ya que si le aparece y lo da todo, con tanta gente reclamandole 

  

Va para un año de aquella llamada que ha cambiado mi vida, cuando me disponía a pasar una mañana en mi querida parcelita en el campo, ese que hoy no quiere nadie, y tanto esfuerzo me costó para posiblemente abandonarlo más tarde que pronto, tal como se abandona al amor que se desgasta. Posiblemente sea la última vez que intentaré recuperarla, y pocas posibilidades tengo de volver a disfrutarla. Ella me aconseja que la deje pues solo me está costando disgustos y dinero, pero que hago luego si la dejo.

Hoy a las ocho de la mañana dice que quiere ir a un supermercado, que tiene apertura a las nueve treinta, sabe que acudiré  a la puerta de su casa, es adivina, y yo mago, pues se que no pasare del saludo verbal en la cancela, e incluso caminaremos por el recorrido más largo, al punto que pasaremos muy cerca de mi domicilio,y que se negará a esperar en la puerta al decirle que tengo que recoger algo que olvidé con la prisa, para ella. Ni lo mira lo coloco dentro, donde ayer metí el chorizo por indicación de ella, y lo cubre con la tapa negra, hoy no viene Julieta.

Recorriendo los estantes y frigoríficos va eligiendo los productos, incluido los alimentos de sus animales, le advierto que ha metido en la cesta del super una caja de dátiles, y en la bolsa tiene una caja que le traje junto con otra de bombones, que se le gustan.

 
Hemos realizados intercambios de regalo y también de comidas, espero antes del aniversario llegar a almorzar juntos, por si piyo ese chute de amor que se ha hecho fuerte  y resilente,  pero tan mayor....... no está uno para esperar que venga, si no llega nada.

 Me llama diciendo que los deglet nour que le di estan buenísimo, y asi, si el amor se conquista por el estomago hoy he dado un gran paso, ella lo sabe.

Sevilla a 25 de febrero de 2026

Francisco Rodriguez

martes, 24 de febrero de 2026

Ochenta

 

Es sabia, sabía perfectamente que lo dejaría todo a nada que viera en el wapsap “salgo a las once”, es un dejavu de bolero, un bucle donde los deseos de amar entran en juego con números espectaculares de adivinación pues sabe lo que quiero, mucho antes de que los piense.

La verdad es que uno, como el caballo viejo, no se da ni cuenta, pero confía como el Chavo del ocho en querer queriendo, como Jirafales y ante esa dificultad aparece quien daría todo por amor, y no le abre las puertas, y aunque es sabia, desconoce a que sabe este, pues si el saber no ocupa lugar que menos que hacerle un hueco. por probar.

Nada a los ochenta es igual, pero es lo mismo, solo que ha llegado tarde, pero ha ocurrido con mas ilusion si cabe, y si es cierto la locura de amor, ella me dice que estoy como una cabra. Y asi me quiere que no cambie, algo tendré.

No me cansaría de decirle siempre, pero siempre, siempre, que es mejor dar que pedir cuando se tiene tanto, porque exigirlo es cuando el amor animal  desbordado, y en ocasiones, se hace tan irracional que hay quienes dominado por el disparate, actua  inexplicable como cabeza perdida. Un peligro.

Y posiblemente aquello no sea ni amor sino eso que se hace importante hasta que lo deja de serlo, pero ni eso ni lo otro tienen la fecha de inicio y elaboración, ni caducidad al respeto marcado, en un código de barras, como  el "choppepork"

Después de muchos intentos, acaso como mi móvil despues de intentar abrirlo con un pin equivocado, no fue posible hablarle sin conexion, ahora tengo la oportunidad de hacerlo con un nuevo puk, pues solo ofrecen dos, dos intentos, y en adelante pondré más atención en el teclado para no volver a errar, y aunque no haría falta escribir nada, ni esas poesías que antes le escribieron, y que tanto le gustaron, ni historias de esas de cómo encontrar un amor sin merecerlo, puesto que ella, como es sabia, ya sabe lo que quiero,  y no cometa el error en este nuevo puk de conexión, ahora directo a su muñeca, donde marca sus latidos un reloj grande como su corazón.

La verdad es que entiendo su negatividad, cuando el poder adivinatorio no llega con nitidez a su cabeza, así mantiene la  guardia A todo  Y a lo distinto que no es igual, ni lo mismo, tal como cierra su espectacular numero de mentalista con el raciocinio de la abuela, y no es porque no tenga, que tiene todo, Y todo lo que quiere. 

Puede ser que consulte a su oráculo, por si le deja ver en el cristal de la bola que nunca se le puede poner puertas al amor, que esto no es ya como lo de la mancha, mejor comprar un vestido nuevo. Es la moda.

Alguna vez me dijo que había perdido posibilidades de conexióN,

 como mi móvil, será cuestión de recuperar el puk y agotar las llamadas que hagan falta, será un intento mas de que puede ser, y que si lo que me ofrece no es tanto,  seguro que me dará algo.

Sevilla a 24 de Febrero de 2026

Francisco Rodriguez

viernes, 20 de febrero de 2026

Todo baño


  Después de esos días en los que el problema de columna que todos tenemos me tuvo con ese malestar continuado, que ni tenía ganas de nada, la infiltración y los calmantes dispararon la tensión al punto que no hice ni el huevo, como ella dice, es más, ni me he duchado en estos días, y aun presumo de mi 2Nanonal que se niega a percibir, y ni siquiera advirtió, que solo me habia afeitado 

No me cabe duda de que cuando se enamore lo dará todo, como dice, pero no me queda claro que será ese todo, si en el juego limpio, siempre empieza, como las misas con el lavado de manos, y en la humildad del amor con el lavado de pies, aunque ya en este tiempo senil cuesta hacerlo, a menos que tenga un apoyo, llevar a cabo la higiénica faena.

No tengo ni idea, pues no suelta prenda de cuando hacia juegos malabares, de precalentamiento, pero dice que todavía realiza calistenia matutina, antes de su ducha fría tonificante, para mantener la flexibilidad, esa que se empeña en enseñarme como puedo agacharme sin la dificultad que manifiesto, y no tiene nada que ver con la ducha, y menos si es con agua fría. Es cuestión me explica con detalle , de abrir las piernas y llegas. Espero que eso no sea todo para llegar, a que.  

El baño de pareja de distinto sexo, el Hadaka no tsukiai, que se llama la amistad desnuda lleva a cabo una total exfoliación de la piel que  llena de cariño, y sensualidad  de caricias estimulantes, llena todo de oxitócinas preparatorias para el más limpio de los juegos, no hay nada sucio en la limpieza del cuerpo, en lavar y ser lavado, y si nos es un juego es una predisposición a dar y recibir, pero eso es un ritual que aun en Japón se conserva y practica, e igual se lleva a cabo en algún hotel sin equipaje. Pero eso no es ese el amor en que se da todo, en todo caso es un servicio, donde toallas y sabanas a juego son  como las de hospital.

Apenas pocas veces usé la bañera que he retirado recientemente, no he sido persona de meterme desnudo en espuma , y menos que hacer allí en cueros como un garbanzo en remojo, y siempre fue la ducha, la que ahora tomo en plato como la sopa, y calentita, en la que un taburete me alcanza mi lastimada pierna hasta la esponja marina rebosante de gel que antes lava mi cara, mis axilas y mi torso, el barrigón,  y las ingles, por delante y por detrás, hasta alcanzar los dedos que el podólogo me cuida, pues mis ejercicios no dan para tanta elasticidad, que ella demuestra.


Es de temer. La verdad es que lo del agua fría no es algo de mi gusto, pero si hay que jugar limpio, habrá que meterse a chorro pelado ante de los ejercicios, y no me quedará otra que ir adaptando mi cuerpo poco a poco, por si acaso me entrega algo, de tanto, aunque sea para secarme y entrar en calor, y si lo que me dé un día, cuando sea, si no es todo, espero que sea un albornoz de rizos. Ya que viajar a Japón  para el “sentö” no es buena idea, para pensionistas, saldríamos arrugados.

Sevilla a 20 de Febrero de 2026

Francisco Rodríguez   , .

miércoles, 18 de febrero de 2026

Miercoles de Ceniza

 

Eran las cinco en punto de la tarde y llegue muerto, diría que para el arrastre, y podéis imaginar adonde fui directo que tras abrir la puerta ni la cerré. Las puertas no todas deben de cerrarse por el camino de la vida, cierto que algunas hay que atrancarlas bien, esta de mi vivienda siempre la tengo abierta para las personas que quiero, decidan o no entrar.

Hoy la cita médica temiendo la huelga me llevó levantarme temprano, y aunque el dolor estaba atenuado tome el analgésico, por si acaso. Una hora más tarde, el doctor me atiende y prescribe una infiltración, al salir advierto que no suena el teléfono cuando el reloj me dice quien llama, es ella, y no tengo batería. 

Corriendo voy sin poder, la infiltración, el analgésico y las ganas me pueden. En casa cargando el movil puedo leer, que estoy en tiempo, y  " voy para la plaza de la feria". Fui tan desbocado que llegue en record.

Esperarla es como una visión el verla llegar, una pareidolia dorada que avanza hacia donde estoy. Ahora los dos nos encaminamos al punto marcado por la Rosa de los Vientos,pero que aun no ha llegado,parece mas partidaria de Morfeo que de Eolo, y nos metemos dentro del tigre, que no es gaton, pero salimos indemne, es una trampa de comprar tonterias, pues no había ni crema, ni pizarra.

 Ya siendo tres, cuido de Julieta mientras ellas visitan cuantas tiendas van al paso.

Tenemos que devolver el aire fresco de la sorpresa de cuando San Valentin, y no tenemos tique de devolución, antes reponemos fuerzas en una turística terraza de sírvete tu mismo con tarifa de Alemania, estaba rico, pero como idea sujiero a la administración debería de autorizar bares para pensionistas, pues en el centro no todo es turismo.

Mas tiendas, y más compras para las que necesitara otro ropero, nos separamos por un momento mientras vamos a cambiar el regalo del viento, que no funciona, y sin justificante de compra.

La empleada ha visto la decisión que ella a tomado, que no duda en cambiarlo, le sugiero coger dos sorpresas, y accede. Además de maravillosa como mujer, como madre, abuela y bisabuela, es sabia, sus nietas la creen santa, pero además te  adivina el pensamiento, sabe lo que quiero, y también, por que me duele la cadera, dice que no piso bien, evidentemente.

En la mañana azul, el Sol llena su cara en la terraza de La Alicantina, con memoria de suegra, un tapeo de guiris y un servicio de arte de un joven que nos atiende, abrir los regalos sorpresa fueron momentos de risa a los que se le unió el choco desnudo que me metí en la boca, era una punta de la pata, como una ficción del malentendido.

Demasiada risa para que sea bonito, una mancha de aceite cae en el punto exacto de su jersey violeta y se quita, el jersey, no, la mancha, con una toallita, no era el caso de la mora, pues salió al instante facilmente. 

Así decidió repasar su labios con "Caramelo", un carísimo perfilador, que marcaron mi labio del bigote, mi mejilla y mi cara, al meter profundamente el dedo en el tarrito, eso me dijo, y yo solo lo deslice suavemente, aunque por lo visto quedo señal como evidencia, las risas casi me ahoga con el barco de pan prieto en aceite de las gambas. 

No fue fácil quitar la mascarada, que ni con hielo se borraba de mi cara. Finalizamos con un helado de dos gusto para ambas, y le decimos a erredece adiós, en este dia del polvo y al polvo regresaras y eso hicimos, regresar entre cucharita de choco y risas al paso tranquilo para llegar hasta su casa que cierra una enorme cancela y portal oscuro.

Me ha dicho que cuando se enamora lo da todo, y la verdad  le digo  que es que no hace falta dar tanto, pues así  pensando sus palabras que legue hasta mi casa, casi sin comer algo más que pan, los labios rojos de risa y carmun y el corazón caliente después de los 16.772 pasos y sin recorrer en las tiendas, con un TA 169- 80 rarito, que será de la infiltración, digo yo, porque ella aun no da nada. Y lo sabe.

Sevilla a 18 de Febrero de 2026 

Francisco Rodriguez  

domingo, 15 de febrero de 2026

Crer, o no creer

 


Nada es para siempre, los compromisos de amor ya no son contratos que duran hasta más de lo resistible, pues cualquiera de las partes puede cambiar, acaso por eso, la fiabilidad de las palabras se pone en duda y con la duda la desconfianza. Cuesta entender que no crea nada, si al pensar que tal como lo que se logra pueda abandonarse, como juguete roto. Todo es como acaba, si algo empieza. 

El regalo de viento fresco vino roto, así quiere lo gitano el principio, me había hecho ilusión que lo colocara en su dormitorio, por si me manda sabría donde encontrarlo.

Ahora en la octogenia inaugurada tengo una amiga de la infancia que me conoce mejor que yo a mi mismo pero se equivoca, cuando cree que hablo como cazador furtivo o pescador de embustes mayores, y no es así. 

  Las palabras del corazón no quedan nunca en las predicciones que me dice, tal que aquellas parecieran embustes, en algo que no fue ni será, ni prestado, ni dado, ni comprado, ni entregado, ni ofrecido, que pareciera sacrificio u obligación, las palabras del corazón, cuando las dicta el amor encontrado, amor que no fue buscado, que no fue adquirido, ni forzado, ni sometido, ni inducido, ni perseguido, que siendo inesperado por deseado, no puede acabar abandonado como un juego, no puede haber temor de que suceda lo que le marque el destino, y será o no será para siempre, pero nunca un capricho.

El caso es que en esto paseos donde chocan el temor a defraudar y el miedo a sufrir, cuando recordamos el pasado y se está viviendo en el ganado confort, y resulta que todo aparece desalentador, un sueño senil, lleno de desconfianza cuando  siendo algo tan hermoso cuesta de creer. De poco sirve los esfuerzos en la duda, y para nada en la certeza del error, si nada es para siempre, y solo existe el presente, hoy.

Hoy la maratón nos ha permitido ver a corredores de todo tipo, hombres, mujeres, de distinta nacionalidad y razas personas delgadas, altas, bajas, jóvenes y maduras, todas corriendo en los límites de sus fuerzas, no se advertía mentira en sus esfuerzos, porque lo hacían de corazón, y con la pasión que lleva tan exigente prueba, es una carera de confianza en sí mismo, y se hace por amor e ilusión, cuando saben que no hay mayor premio que acabar, aun sabiendo que puede abandonar en cualquier momento, mas nadie se pone un dorsal pagando ochenta euros, para salir en una foto, que puede que también.

Es como aquel que opta a ese premio que tantos desean y sin estar preparado logra el preciado dorsal. luego en su vanidad de niño grande, en su rutina de capriChos, en su ego desordenado, en lo que porQUE se le dió así, No sabe que ha perdido.

En el fondo la prueba se comparte solo para sí, y no se ignora lo que se deja al paso  y puede dañar, cuando todo se hace por irracionalidad animal de mostrarse,

Y ocultar la caracteristica debiliidad del machoman, instalada en una mente infantil e inmadura.

Nada es para siempre, ya me gustaría, pero es cosa de dos para que sea uno, y así es preferible la duda, a no ser creído,  la verdad, a la mentira, los temores, a los infundios, y la desconfianza, a que no crea en el amor, porque este sea distinto a lo que llego a sentir aquella niña que jugaba con muñecas, cuando quedó emboscada en la rutina, calla, no eches cuenta, del que creo que no tenga el mínimo recuerdo. Yo, tampoco.

Sevilla a 15 de Febrero de 2026

Francisco Rodriguez

miércoles, 11 de febrero de 2026

San Valentin

A mi amiga

No se puede dar por pérdida la ilusión al deseo cuando no existe la batalla, no se plantea, ni se vence, ni se pierde, cuando ni tan siquiera es una guerra, pues en cuestión de amor caer prisionero es una acción sin escape, una escaramuza continuada y sin descanso, por eso del hoy más que ayer, pero menos que mañana, grabado en la  pulsera regalo de un catorce sin celebracion.

 Pero nada, nada de nada, es que que no hay nada que hacer cuando la madre es madre, y de ahí viene eso de que nos encontraron en la calle.

Este tiempo en que ella, no dudéis que es la super-madre, esa fuerza sobrenatural, mejor dicho, tan natural como solo las madres son,  y más todavía cuando se trata de sangre de su sangre y crianza de sus pechos generosos, ahí lo mejor es la espera, no entrar, y quedarte fuera, y así me cogió en todo este tiempo borrascoso en los que me obligó a mantener la distancia.

Aun así, cuando se acerca este dia de que ya no lo reconoce la Iglesia porque no tenía datos del patronaje, y a Pepín Fernández se le había ocurrido inventarlo a su vuelta de Cuba, para decirle a las parejas de novios que es bonito regarse algo con enjundia para alentar unas ventas de post-guerra de perfumes y medias de cristal.

Pues como que me he animado y se hace difícil dar con el regalo que la ilusione, si es una mujer que tiene de todo, y nada le falta como dice el salmo 23,  salvo que sea un brillante, que dice no le gusta. Y buscando y buscando, ella no quería, pensé en un buen marco de plata pues el precio del oro solo se hace asequible a una finísima cadenita de las que se rompe el cierre al segundo dia.

Había perdido todas las fotos por trastear en el móvil sin saber, pero me quedaba una en un Wapsap de dialogo ozores, pero sería repetir ante la falta de imaginación lo mismo.

 Entonces busque algo que recordara este dia que suben las ventas de perfumes, y encontré un preciosos marco para las fotos que tenía el valor de un piso, lo vende un anticuario de Paris, es del siglo XVIII de plata de Peru y seguro hay quien lo compre, posiblemente, pero que no tendrá mi suerte. 

Lo tiene todo, y  sabe que eso que ella me da no puedo compensarlo con nada porque siendo amor es innegociable ,y aunque se siente, por el momento es intangible. Pero es que donde pone lo que nació de sus entrañas siempre aparece la madre y se olvida de la maravillosa mujer que es y se hace como ella dice ave Fénix. Pajaro de fuego.

El caso es que eso que todo prende con la chispa de su risa, que es una alegría vital de siempre, pero está distinta de un tiempo a esta parte, pues ya consumió todo lo fungible de un pasado, y ahora es un tiempo nuevo que no debería de quemar, pues dejará sentir el amable calor que desprende, y antes de que rojo encendido sea hogar, mañana, hoy quiero anotar en mi libreta estos renglones de amor, para que sea un regalo “febreril”, mi regalo incombustible.   

Sevilla a 11 de Febrero de 2026

Francsco  Rodriguez

domingo, 8 de febrero de 2026

Beso

 

Como no se lo da a cualquiera, el beso de amor llevaba camino de serlo. Así fue, y ya se sabe los efectos benefactores del beso gracias a facebook, da vida. 

Con puntualidad, según quedamos, para el paseo de Julieta después de tantos días de encierro, llega con Marta acompañándola con un Sol dorado como su cabello. La borrasca está prevista para la tarde.

No era cuestión de demorar entregarle algo que tenia comparado por impulso desde hace días, era un aro de plata como una llamada al ángel, justo cuando tocaban al Angelus las campanas de la espadaña y subíamos por feria para una vuelta corta. Algo rapidito antes de emprender su ruta que se iniciara en el mato y Marta las recoja. 

No me quedo claro si le gusto lo que la pequeña caja contenía pero pudo compartirlo, y a cambio, como queriendo que su efecto me prolongue la vida, o tal vez por aquello que llevaba el encargo de las religiosas que tanto se preocuparon con sus rezos que le enviaban  un beso, del que me hacian portador, que ella, casi inesperadamente poso su labios en mi mejilla con una levedad  sutil de tal suerte que quedaron impresos en el la zona del maxilar bajo que casi no acierta y lo planta al aire.

No quiero quitarlo, y me pide que lo  borre de mi cara cuando es la prueba de cariño que me muestra desde aquel primer wapsap, y que se borró junto a todos los que durante meses establecimos con ilusión adolescente. 
Borrado todo lo anterior solo queda estA Foto que la enfadará cuando la muestre.                                                                                        Se hace extraño e inexplicable que sin tiempo, la demora cree la incertidumbre en la certeza, cuando no debe de existir la duda, y se hace algo difícil en la sencillez que ofrece el amor, siendo cierto y sincero, más sabiendo que también tiene sus exigencias cuando un beso, cuesta tanto que sus labios lo ofrezca..

Este amor senil que me reverbera en las entrañas, y hace que aparezca mi  risa nerviosa de adolescente, la que me lleva por el tortuoso recorrido de un deseo que se frustra en un tiempo que ya no se dispone para empezar nada, tuvo hoy el inesperado beso, y aunque por uno de la flaca, ese que daría lo que fuera, este fue espontaneo diría que casi de algodón, como la prueba, que no engaña. Ella lo sabe. 

sEVILLA A 8 DE fEBERO DE 2026

fRANCISCO rODRIGUEZ