Será que no escarmiento, acaso sea por ese síndrome salmón que no acabo de abandonar y aunque sé que a esta ciudad le siguen creciendo otras “encarnaciones”, hago como que me da igual porque ir contra la corriente ya sabes que cuando ganas pierdes, y solo cuando pierdes gana. Siempre a ganar, y a ganar, y volver a ganar .
Ya vieron la Encarnacion de
colorines y no reparáron cuanto
costó, pero no porque triplicara su presupuesto del concurso de adjudicación, no, eso se pagará, pues no recortareis nada , ni os importa para nada viendo los juegos de luces de unas setas de conglomerado de madera, incluso os divierta el
cacharro que le colocaron arriba, (dicen obra de arte), en lo que iba a ser una selénica azotea con “planetarium”, ya basta ver que salió otra cosa, y se llevó por delante los deseos de mas de 34 años de
comerciantes enjaulados en la provisionalidad, y la diáspora de los cientos de familias que
tenia pequeños negocios en el gran mercado de la Encarnación.
Tal como Chaves el colombiano, tambien aquí hicieron "expropiaciones", y tan pancho. Era el tiempo del silencio.
Acertar el vaticinio en aquello era fácil, aunque no lo creyeran los pobrecitos placeros, y eso es el resultado, para tanto costo sufrido de sus vendedores engañados, que resistieron temeroso su incierto futuro bien calladitos. Inexplicablemente .
Ahora ya no atiendo encarnaciones, ni nuevas, ni de antes, porque prefiero divertirme con quien se puede perder para ganar, y aunque sea a contra corriente pienso que ganaré, para perder toda una forma de vida que se forjó en el viejo, el provisional y el de las setas, un reto nuevo donde ahora por muchos días elegimos como recorrido de nuestras historias.
No sé cuándo, pero son estos días de vino y rosa que el jubilo me trajo, que ya no lucho, me dejo vencer para ganar, es como un juego de adolescente que la edad dorada se volvió primavera y las caricias no pasan de comprobar levemente cómo su clavícula esta desplazada, ver el neuroma de Mortón, o comprobar como el epitelio del caballo le cierra los ojos, como el humo a The Platters, y que contar del sartorio cuando aprieta como un deseado abrazo el muslo, en cada paso QUE vamos junntos, y a pesar de eso caminamos paseando, y hablamos de otras cosas, son nuestras encarnaciones.
A veces es bueno confundir la realidad con el deseo, eso que Luis Cernuda tenía en la mente, cuando guataba pasear por por la plaza de abastos, y es así como en el deseo, hasta lo dificil se hace facil, cuando lo dificil es tener amistad de quien enciende la pasión, como Luis escribió los amores y desamores con sus amantes, más cuando su amor no fuera "color de rosa" llamandose Guillermo.
En cambio, en mi deseo encendido como la flor , decir rosa es mucho mas que deseo, es realidad tangible con sus espinas, y aunque solo fuera para verificar suavemente, como incredulo Santo, la extraña lesión de su hombro protegido por la delicada blancura de su piel, aun tersa, después de tantas vidas, Y tocar la herida, es una realidad que hace crecer el deseo que no quiero perder, porque por esta vez ganara la realidad del deseo, y ella lo sabe.
Hoy el cardiólogo comprobó que el corazón esta fuerte, no dire tanto de mi cerebro porque piensa en joven, pues conserva la cognitividad de algo que nunca tuvo y aunque llegó tarde, aun todo puede ser realidad y no un sueño.
Cierti es que de mayores se duerme menos, y nos depertamos en la noche, así me despertare del sueño con ella, y estaran sonado las campanas de la Giralda.Todo puede ser deseo, y realidad tambien.
Sevilla a 4 de Mayo de 2026
Francisco Rodriguez