No hay duda, y a nada que parece primavera al igual en la ciudad de sol y cielo azul se advierte que lo mismo se pasea con abrigo que con tirantitas y por eso cuando advertí el tatuaje helicoidal en aquel muslo que la señorita oreaba en la brisa, que más parecía caracol que señal de gimkana indicando el camino del premio, pues en la broma le aparecio la seriedad y aunque le causa risa, que decir, que eso sea faltar el respeto, cosa que la señorita tatuada es muy libre,de mostrar hasta lo negro del codigo de barras, eso sí, era que se lo faltaría si fuera su pareja. Y no sé ni lo que soy.
Si fuera pareja del silencio blanco aunque viera a traves del antifaz lo que genera la multitud no podría, por respeto, compartirlo, si fuera pareja benemérita no solo apreciaría el gran dibujo realizado en la blanca piel nórdica, pues pensaría que aun le queda espacio para completar de tinta el recto femoral, pero al comentarle eso en la confianza, que es la más noble entrega de los sentimientos, pues se ríe, y le hace gracia, incluso no se enfada, pero desconozco que fuera faltarle el respeto, por esta tontería.
Soy como quiere que sea, y sabe que me conoce que no soy tan payasete para que incluso levante las orejas como temiendo que diga algo que le puede incomodar, porque es sabía e interpreta incluso el lenguaje de los gatos especialmente a su gaton.
No es igual pero es lo mismo pareja que amigos, parejita que amiguitos, amiguitis, amiguetes, amigotas y amigotes cuando el capital de la carne ya no tiene chicha, y el mundo nos baja a los infiernos, como al Tenorio cuando le vino la respiración agitada el olor a barbo del Guadalquivir. Debe de ser el demonio ese que nos lleva al pecado que se guarda en silencio como penitente de negra madrugada.
Trece mil seiscientos pasos y apenas pude ver como suda su muñeca presa de una correa sintética que trae el reloj de amazon que no le marca bien los latidos de su pensamiento porque es más rápido que su corazón, pero no creo que marque ese deseo controlado que le dice lo que quiere y lo que no. En mi criptex sale paciencia, pero la verdad es que no se está para juego por mucha intención y menos esperar sin esperanza, ya elegir nada no es acertado, cuando un solo abrazo es tanto, y un beso el cielo.
Es de dudar tanta certeza, de quien como cada noche revisar los picaportes de todas las puertas, que no es seguridad, la puerta de mi casa está abierta, así como las habitaciones nada se cierra salvo el cuarto de baño mas por costumbre que otra cosa, pero bastaría empujar. El miedo es la desconfianza, el temor es respeto, la confianza es seguridad, y estando seguro, segura, segure, seguri no puede existir miedo al amor, y menos a la libertad de no tener contrato de sumisión y exigancia.
Sevilla a 1 de marzo de 2026
Francisco Rodriguez