(buen hacer)
Es difícil predecir con cual se nos presentará, pero habrá que esperar para ver aquella que se le puede poner al sonriente visaje, como mueca de una mascara, cuando el santoral nos indique el próximo año que llegó San Bonifacio.
Si aquello del puerta, puerto, plaza estación, mercado y aeropuerto, continúe siendo una mascarada. Una "Buenacara" "bonaface" fallido inaugural en este de 2007, previsto en la adjudicación.
Tiene que esperar, por muy ocho que sea, a que llegue su turno, y por muy apretada que traiga las fechas de su almanaque para todos los eventos que tiene preparado este taco que, de Reyes a carnaval, un suspiro, y de “piñata” a Pasión, más carnaval. Siempre carnaval.
Cuando pase la cabalgata, llegará la cuesta. Calendario de promesas, para un loco Febrero que con las cigüeñas de San Blas, candelas en el Rocío y el carnaval de careta y antifaz, terminará con el ágape oficial. Llegará Marzo ventoso. Con un domingo de Pasión apasionante, con mañana de palabras, de sones de Amarguras, y una noche de escrutinio con otras amarguras, según toque la flauta, donde la palabra será olvido a nada que asome la Luna creciente de Nissan.
Y, por fin, llegará el mes de Mayo, florido, de comuniones, hermoso, y la Encarnación tiene previsto el frenesí, la estación del metro, la parada del metro- tren,(al que llaman tranvía), lo de las bicicletas, el botellodromo de la azotea, el restaurante en el mirador, las células fotovoltaicas, las tiendas anexas, el “antiquarium”, la plaza de ocio, la cubierta de madera con revestimiento sintético, el “planetarium”, la eliminación de la placita donde existieron los servicios públicos, la parada de taxi, las de autobuses para permitir a los peatones que lleguen a las calles peatonalizadas, y por ultimo, definitivamente, después de treinta y cuatro años, siete meses y cinco días, SI NO SURGEN MAS TEMIDAS BAJAS, los cuarenta supervivientes, aquellos que lograron pasar a la final de los noventa y tres seleccionados de un castin de doscientos cuarenta y seis comerciantes que, no sin dificultades se hicieron acreedores de semejante premio.
Francisco Rodríguez Estévez
Sevilla a 26 de Diciembre de 2007
No hay comentarios:
Publicar un comentario