Ninguna broma
Por mas que repite mil veces que con las cosas de comer no
se juega, ahora nos aparece la broma de algo tan serio como es jugar con la
ELA, que no es de comer, pero la mala sangre como te
coja te come, digo que si te come.
Pues, por incompresible me pregunto a cuento de que, no se sabe por que causa la gente se hecha jarros de
agua fría, tal que pareciera que tuviera efecto de helar la sangre, al modo y forma que te
hubiera visitado el celoso inspector de hacienda, que somos todos, y el mala
sangre, que me toco a mi.
Me apena este individuo, que en su pequeñez se quiso hacer grande, teniendo un jefe tan importante
como mezquino, que distraía los millones de euros de la caja que siendo el máximo responsable tenía
que custodiar, al menos, con el celo de su subordinado.
Ya le aparecerá la mufa que se ha ganado a pulso. Nada se
puede hacer, cuando por su profesionalidad llega a transformar los 300 euros, que no se aportaron por una casual distracción
que por desconocimiento puede cometer cualquiera, y tal que fueran peces y
panes, con sus manos quedaron convertidos en 4800 euros, le pese a quien le pese.
Con seguridad, ni el exconsejero de hacienda, ni cuantos
rodearon el asunto de la distracción que no por desconocimiento de lo actuado, intencionada omisión, ya fueran familiares o parientes, no tuvieron
por suerte la visita del inspector de mis carnes, pues seria difícil de calcular la
cantidad en euros de los cursos, y el lógico aumento del 600000 %, tal como el que le aplicaron a una sanción
desproporcionada, la que me sustraerá todos los meses, y durante un año, buena parte del bocado de un limitado sueldo.
El visitador malasangre, sin saberlo ha dejado marcado su
destino, pues como se sabe, no solo los celos son enfermizos, y se mire como se
mire, para nada miró lo que tenia que ver, y si trescientos euros no son nada,
espero que los millones de la distracción del ex consejero de Hacienda, y familiares, al menos tenga una difusión del
porcentaje que se le aplicará para ser justo, y no sea agua del grifo, que contenida en el
lavamanos, que por escasa no pueda lavar las que se advierten tan pringadas, y no por tocar
el pomo de una puerta que vete a saber que contaminación, fuera broma, puede
adherirse en los dedos. Sésamo, ábrete.
Sevilla a 26 de Agosto de 2014
Francisco Rodríguez Estévez
No hay comentarios:
Publicar un comentario