domingo, 10 de enero de 2021

"Filomena"

 

Hola, ola

A nada que pasaba el sexto día, la medicación que compartía el sacro y el canino hicieron su efecto  y el esfigmomanómetro daba parámetros de susto, toda la mañana se mantuvo en niveles alarmantes, a pesar de la medicación reguladora, el clorazepato por libre y las flores de tilo ad libitum en cocimiento templado ya que el canino “aun mordía”. En la lluviosa tarde no encontraba el descanso reparador y ya me preocupaba alcanzar un sueño a destiempo.

Con urgencia me encamino al centro médico, porto el medidor de TA por el que me urge la visita. Hay pacientes en espera. El silencio y la música, e incluso el calorcito de la sala me hacen aparecer aliviado. Me llama la maquina indicativa con el numero que me identifica. La doctora pregunta y toma su propio tensiómetro para marcar unos números muy superiores a los que tengo registrados, con tranquilizadoras palabras encuentra la normalidad en lo que llama efecto de bata blanca. Posiblemente en nueva medición esta vez en mi marcador, que muestra todos los datos anteriores, sensiblemente son inferiores.

Me siento mejor estar delante de la experiencia de quien sabe. Considera que la toma de antiinflamatorios fue la consecuencia, y que se alegra que tomara alguna iniciativa en intento de normalizar, por lo que aparte de anular la toma del tratamiento que llevo para el sacro y el canino, en cuyo caso  prescribe sustituirlo por otro que considera que tendría mejor aceptación. El descanso ha venido bien.

Filomena,  “FI LUMENA PAX TE CUM ” La niña que gustaba cantar, mártir decapitada de la que se conserva su sangre, ha dado caprichoso nombre a esta ola de frio en plena ola de pandemia. Ola, ola, ola, ola, no vengas sola. Tres día sin salir de casa y mañana será ella, debo de llevar el coche al taller ya que lo tenia previsto desde antes de Navidad, para después de Reyes, el martes 12, por suerte no será trece, el dentista espera que la inflamación haya remitido, espero que sin medicación, y recuperemos la posibilidad de comer sin miedo a masticar.

Mediodía, hora del Ángelus y  el Sol no rompe el manto gris que “filomena” tiene cubierta a esta ciudad de Sol, de color especial, y la claridad que aparece es como de tubo fluorescente, es una luz, sin luz. En la pantalla del facebook, aparece una gran oferta, ofrecen algo que su valor es diez veces mas. No me fio, llamo a mis sobrinos que saben de estas cosas, les envío la referencia. Todos coinciden de que no debo de comprarlo, ni tan siquiera jugar como si dictaminara el azar, no hay premio.

A falta de medicación el paseo se hace obligatorio, el frio no puede ser óbice para mejorar el caminar al objeto de no pasar mas horas sentado por mucho que me cueste tanto caminar como levantarme de la silla. La Macarena y todo lo llevo andado, salgo bien pertrechado no hace frio  pesar de los 8 grados, bordeando la muralla, no esperaba que hubiera tantas personas, ni tal cantidad de coches, en la puerta del Sol marca nueve y el manto de nubes en el Sur se vislumbras huecos celestes esperanzadores. Llego a Osario, un destino para volver y busco la tortuosa umbría de Sol.

Avivo el paso por San Lucia, y de nuevo en la desaparecida Puerta del Sol, que trata de salir en un amago que no llega a Puerta de Córdoba, en la terraza del bar hay gente sentada, la hay para todo. El pan de hoy acompaña al almuerzo de ayer que quedo suspenso por mor del canino, no parece que fuera buena idea, caminar por casi dos horas después de tantos inactivos. Mañana será ella, Virgen de la Estrella .El Sol se pasa la tarde amagando, “filomena” le puede, aunque le deja por minutos que se asome.

La ola del veintiuno que se recordara por años en cuanto haga frío a la santa que cantaba, tal como los mineros hacen con su patrona, tralaran, tralaran, al pozo Maria Luisa. La tormenta va pasando. En el calor del calefactor quien puede acordarse de la factura lucera, por un momento me ha venido el recuerdo del pollo que vive con su prole, libremente en la parcelita, pensando como se pueden haber protegido. De no haber sido por Filomena les hubiera llevado algo de comer. Me gustaría poder oírlo cantar el próximo día. Me acordaré de la Santa.

Sevilla a 10 de Enero de 2021

Franciusco Rodriguez

 

miércoles, 6 de enero de 2021

DÍa de Reyes

 

Día 6, Madrugada sin sueño

Se va venciendo esta jornada que volvemos a ser niños. Amaneció como queriendo romper, pero el día gris se mantiene en la previsión de lluvia,  y por el momento solo siguen lluvias de regalo. 

Después de setenta días que al ponerme el calcetín en hora de madrugar para acudir al trabajo, un intenso dolor descubrió como se encontraba mi lacerada espalda de años, pero esta mañana de ilusión, me apareció tras una madrugada insomne, que la medicación y la fisioterapia me ofrecieron su regalo.

Hacía ya dos semanas que la pieza dental venia molestando. Fue justo cuando los niños cantaban el gordo, que el paracetamol vino como un premio al alivio.

La pandemia hizo que, entre vacaciones y coronavirus, tendría que esperar al dentista hasta el día de los Santos Inocentes.

La pierna continuaba enterendengue, incapaz de sostener todo el cuerpo que se le viene encima, caminar a cojetadas en tranco corto cansa, por lo que desde octubre todos los recursos están encaminados a recuperar el paso natural que  había perdido.

Traumatólogos, junto con el osteópata, el estudio del paso, plantilla ortopédica, fisioterapeuta, acompañado de tablas de ejercicios junto al antiinflamatorio, el relajante muscular y los analgésicos alternados, van produciendo un efecto recuperador, y todo el dolor se ha pasado ahora a la pieza dental que me trae sin sueño……………………….

Día cuatro, lunes, el dolor me lleva a tener que acudir a la clínica dental, La doctora Jennifer va golpeando las piezas con cuidado  tratando de localizar la que me lleva, no aparece.

De inmediato un panorex de 60 euros que añadir a la consulta, la doctora, a la vista no detecta nada más allá de una inflamación en la raíz de una de las piezas y esto hace irradiar todo el dolor, prescribe el mismo tratamiento que curso para la columna, antinflamatorio y analgésico, recomienda lo duplique.

Una hora más tarde en el centro médico de recuperación que acudo por primera vez, muestro toda la información de lo actuado para conocimiento del rehabilitador, me dicen pregunte por Emilio, el llevará a cabo las sesiones dispensadas por el traumatólogo.

La mascarilla me impide ver su rostro, este es un tiempo de desconocidos. Explica el método a seguir en la confianza de que pueda lograr los mejores resultados, y que por el momento no contemplo la cirugía de tornillos de negativos influjos.

En la estancia uno, la manipulación en la pierna izquierda, la que se encuentra afectada por la hernia de la espalda, lleva el conocimiento profesional sobre la musculatura envolvente del fémur que hace notar el vaso femoral y el sartorio, sus dedos dejan apreciar las separaciones de las bolsas encapsuladas de fibras que los componen.

Una vez me ha colocado distintos terminales eléctrico, Emilio procede a preguntar por las sensaciones  que transmiten para conocer cuanta intensidad puede aplicar en este primer día, aun conociendo que la musculatura tonificada lleva un tratamiento anterior. Diez minutos eléctricos.

Estancia cuatro, pasamos al túnel de imanes, la imanoterapia, como elemento sanador tiene como la vacuna defensores y detractores, es deseable que obtenga el resultado positivo, son pocos minutos, justo el tiempo para hablar con mi rehabilitador que es de Valverde, capital del Andevalo, donde me dice cerró la fábrica de aguardiente, capaz de competir con el famoso Martes Santo de Higuera de la Sierra.

Dos días después, llegó este seis de Enero en el que pude comer y caminar, tal que hubiera sido regalo de Reyes, junto con el par de calcetines, acaso fuera la doble dosis de medicación, y quien quita que los imanes funcionaran.

Después de una mala noche que entre el diente y la ingle me hicieron dormir cuando empezaba a llegar el amanecer, justo en la soñada mañana de Reyes, por suerte deje los zapatos limpios detrás de la puerta.

Se apaga este gran día lleno de ilusiones, que estuvo gris, a ratos de tenue Sol, y agradable tarde al frescor de un corto paseo, algo triste y solitario que ni parecía que fuera Día de Reyes.

Sevilla a 6 de Enero de 2021

Francisco Rodríguez

sábado, 2 de enero de 2021

Dia dos

 

En el veintiuno

Llega este llamado tiempo nuevo, que confiamos que le resulte fácil mejorar el pasado. Solo nos falta la llegada de los Reyes Magos, posiblemente el momento álgido de unas largas jornadas festivas que durante un mes son esperadas por todos. Ha sido difícil estas del confinamiento llevadas en el recién acabado veinte, embozados y aislados, al que se añadió en mi caso los desfavorables resultados de un TAC de columna, sin demora, para conocer el certero resultado, que tuvo que ser sufragado particularmente, de otro modo la cita solicitada para el que se emitiera en la sanidad pública por los servicios de traumatología nos llevaría al mes de Abril. No es tiempo de esperas.

Es importante recuperar la salud y determinar el diagnostico en los primeros estadios, pues mal se resuelven cuando de octubre hasta abril el paciente se queda en larga espera y mayor incertidumbre. Cierto que en ocasiones el tiempo cura, a veces dejando secuelas evitables.

El nuevo año me llega en buena recuperación en la base de varias soluciones medicinales, tabla de ejercicios, y fisioterapia, y un especial estudio del paso al caminar inestable, con la aplicación de correctores del calzado  que permite mantener el equilibrio perdido  con una pisada más segura y firme. Abril se hace tarde.

Nunca hubiera pensado nada de esto hace diez años, ni tan siquiera el pasado año. Tenía planes  que se han desvanecido como a tantas otras personas. Este veintiuno nos trae una nueva ilusión para seguir, cuando debería de parar. 

Es decepcionante, estando en un colectivo, que este estado de alarma no se haya  encontrado el futuro que aparece,  cuando nada parece aprendido de la experiencia que tantos días en perdidas nos ofreció este veinte cargado de protervia, lo mismo son enseñanzas nulas. Como diría don Manuel, tomen nota.

Es difícil cuando se lleva un solo día laborable hacer vaticinio del deseo idealizado, del sueño, cuando la experiencia propia no tiene la suma de los ajenos. 

En el Wapsap del colectivo  de la plaza municipal de abastos nos aparece una narración, un cuento, una fabula de herramientas animadas en el que se describe cuanto son importantes todos los elementos, en uso del carpintero. Otra cosa son las personas, ya Owell nos dejó hace setenta y cinco años la rebelión de la granja, como union de todos los animales, tomadas de una frase del romano Salustio,  “concordia res parvae crescunt”, pero que por fácil y entendible se hace difícil  de llevar a cabo.

En la Encarnacion, plaza municipal de abastos, ya vendría bien que se tomara la iniciativa que desde los medios nos envía uno de los últimos integrantes, acaso ha percibido lo necesario que se hace la exigencia de las responsabilidades a quien corresponda,  al tiempo que las obligaciones individuales, sumen para QUE LOS DERECHOS PREVALEZCAN, y se demanden sin laxitud, y enérgicamente que administración y concesionario hagan de esta plaza municipal un lugar comercialmente competitivo, realizando las intervenciones favorecedoras para que no quede solo en la actuación individual de los vendedores y  emplacen a   la responsabilidades que abandonen la desidiosa actitud  mostrada en esta década que termina. Lo mismo en Primavera calienta el Sol.

Sevilla a 2 de Enero de 2021

Francisco Rodriguez

jueves, 31 de diciembre de 2020

20 a 20

 



20 a 20

A pocas horas de que concluya este año que nos toco vivir y que por suerte le acabamos ni me apetece escribir nada, y es que lo de la Encarnación, sin que esté todo escrito, le quedaría mucho por leer.

En esta plaza municipal de abastos, en la que tal y como está la cosa, pasado diez años después de su inauguración todavía  continua abriendo sus aleatorias puertas de pesadas hojas abatibles, con pasamanos que tocan mil manos, en el tiempo que un contagio  de por sí ya mata. 

Entenderán que poco puede importar repetir todas las recomendaciones que a diario emiten sobre los cuidados ineludibles que son de obligado cumplimiento. Ni recordar todas las que se soslayaron en su tiempo de edificación.

Si individualmente el lavado de manos debe de extremarse, la mascarilla es imprescindible y la distancia a guardar, se implementan PER SÉ con control de temperatura y conocer el oxigeno en sangre. Y A PESAR DE ESO NADIE ESTRÁ A SALVO. 

en la televisión los especialistas en debate aconsejan conocer la contaminación que puede concentrarse en los espacios cerrados. Un sistema que hace visible a todo EL PUBLICO la situación del aire, e incluso existe el pequeño artilugio personal.

No tiene este lugar de laberintico diseño ni indicadores ni renovadores de aire, ni tampoco tiene las pesadas puertas dispuestas EN LA alineación a la corriente renovadora de aire y AUNQUE Por fortuna en la templanza del tiempo que ahora empieza a bajar su temperatura, nadie toca los pasamanos para abrirlas, y al menos, permanecen abierta en detrimento de un gasto energético del obsoleto sistema de climatización, de alto consumo, y lejos del ahorro energético, careciendo de panales solares, que en la laxitud consistorial no parece que lleve a exigir nada al respecto.

 Lo mismo, ignorantes de que existe nanotecnología para que aquello sea algo mas que una estructura multidisciplinar que así fue calificada por el delfín que salió de najas cuando no le salieron las cuentas, esas que en su imaginación tenia prevista la llegada de toda la linea Fashions de nueva york, evidentemente que era un sueño del ahora dedicado a la mística y meditación. ¡Que cosas!, 

POR LO QUE después de una década decadente que ALLÍ en la azotea lo mismo se acoge la primera tontería que lleve a cabo cualquiera que se instale, siempre en beneficio de la concesionaria, sin tener en cuenta la ubicación céntrica en la capital de Andalucía, donde se privatiza la azotea publica, ESA que por nada del mundo, ni para gloria del doctor, LO DE  llamarla plaza mayor, no pasa de ser una broma. Y Con la broma no se juega.

Vete veinte, adiós, aun quedaran años para encontrarle a esta Encarnación soluciones. Lo mismo este ya no las tiene, y puede ser que sea que pase mi sí, pase misá, que ni las buscaRAn.

Sevilla a 31 de Diciembre de 2020

Francisco Rodriguez

viernes, 25 de diciembre de 2020

Navidad

 Fun, Fun, Fun,

Acaba de sonar las doce en el reloj del comedor, hora de Ángelus. Mi reloj  interior en estos días en los que podría olvidarse de medir mi tiempo, actúa como si tal cosa. Ni tiene en cuenta de que aunque rendí temprano, y que tanto Valeriana, como Melisa, y Margarita me acompañaron a la habitación, no tiene en cuenta de que hoy  merecería gozar un poco más en la cama, el placer se me hizo corto, cuando llegó la puntual llamada.

En la hora que las oscuridad se retira me levanto con “dolores”, la pierna izquierda que ya va para tres meses y aun faltan otros tres para que la mire el traumatólogo, que tiene petición preferente solicitada, y aunque aliviada permanece tumefacta, dolorida y lasa en el  pié, que masajea la fisioterapeuta en intento de que se endurezca,  y para colmo el fun, fun fun, acaso del trozo de turrón me quedo algo en la intercesión del molar con el implante que estando con “dolores” lo mejor era buscar “Remedios”·.

El ritual diario lleva su tiempo, aseo, evacuación, peinado, infusión, toma de tensión, temperatura, medicación y  permanecer sentado frente a la pantalla ya sea del ordenador, de la tele, o del móvil, la radio va dando canciones de Navidad en ingles. La tostadora me avisa y el microondas calienta el agua, listo el desayuno de primera hora.

Clarea la mañana y tres mensajes en el móvil, son de insomnes que me felicitan. El club crece con los años, que larguito me resultará el día como siga tal como en estas seis horas consumidas, con tres desayunos y un vermut con gambas de las de anoche. Resulta raro que no tenga ninguna llamada de mis familiares, de los que con seguridad creo que no compartieron mesa fuera de su burbuja, yo tampoco. 

Aun nos queda el campo. Si abre el día arrancaré el coche que está estacionado desde la segunda ola, y ni pensar quiero que le tenga que tener sin moverlo, entre el pie y la pandemia, otro estado de alarma.

La tibieza del Sol ha hecho levantarme hasta la terraza para ver un tenue celeste del cielo, fun, fun, fun, y el dolor que al levantarme de la mesita  se refleja en la parte alta casi en la cadera, por la zona anterior, tendré que salir a dar un paseo de cojetadas, pues permanecer sentado en la silla, aun por poco tiempo, no mejora la situación. Andar, y andar, y volver a …………sentar.

Leo un anuncio contra el dolor, y asusta leer las contraindicaciones, de hecho creo que no lo podría tomar nadie, y eso que es de Munich. Almuerzo a las tres.


Sevilla a 25 de Diciembre de 2020

Francisco Rodriguez- 


jueves, 24 de diciembre de 2020

Tener ....... o no

 


Tener …no tener

Llega la esperada Venida de este trágico veinte, año de la rata de los chinos, los de la covid, uno puede tener aun esperanza comercial para estos días jubilosos pero ya nada puede ser como antes. Sin hacer de esto una tragedia, que es más, mucho más, y más cuando parece que nos encontráramos en la espera de la tercera ola, como si de una república o un reitch se tratara, para que aun tengan que cobrarse más vidas. Tiempo serio, tiempo complicado, tiempo de confinamiento.

La Esperanza de la Venida, que llega esta noche desde que empezamos a contar los días para FESTEJARLA, en esta cabe la posibilidad de que ciento de miles de personas no celebraran nada de nada y acaso SEAN MUCHOS LOS QUE busquen la cama con antelación para que todo pase antes, y mañana sea otro día, sin que les asalten pretéritos recuerdos.

En otro tiempo, al llegar las saturnales, el bullicio de las compras estaba centrado en la plaza, la plaza de abastos de toda la vida, por suerte esta de la Encarnación, muy a pesar de su malísimo diseño y el maltrato que de la municipalidad recibe en su total despreocupación, aun conserva el fondo de su  existencia en el hacer diario de los vendedores, DESDE EL TIEMPO DEL FRANCÉS. No estamos solo.

La sobredimensionada competencia de cadenas alimentarias, grandes superficies, almacenes y ventas online, no son óbices para que la selecta clienta, ya en reducido numero, siga acudiendo con fidelidad, por la calidad que se muestra y por la confianza de años que se ha generado en esta Encarnación de mis carnes, ahora de mis canas.

No son jornadas como las de antes, ni mucho menos, en este año de inciertos comensales en cada casa. Desde muy temprano he subido las persianas con el hándicap  de una espalda en tenguerengue, los mostradores estaban repletos exponiéndose llenos de variados géneros con la intención de obtener buenos resultados, pero el hombre dispones y suele ocurrir lo contrario. 

Con una pequeña cantidad de encargos por servir, repusimos todas las faltas que podían ser demandas. Cinco cuarenta y cinco, es de noche y  las vitrinas van colmatándose tal cómo crece la incertidumbre de una jornada esperada. Llega las nueve treinta, aparece el posible comprador previsto para una hora anterior, mira y remira, no contempla que se tenga tras el cristal existencia de su deseo. No es buen principio. Pide diafragma, ¡abrase visto!

Mi compadre Juan se lleva dos babillas de ternera lechal. El paladar de su nieto, le hace venir de lejos.

Tener lo previsible, y que demanden lo inesperado es como una frustración para tanta experiencia, pero este año nada es igual. Hasta dos decenas de posibles compradores no pudieron realizar sus compras, evidentemente no podemos tener todas las referencias, menos cuando intuimos que otras serian preferentes.

En día de Nochebuena de este desgraciado año la caja no alcanzó el nivel, y será raro que alguna vez vuelva, en especial estos  en los que aparecen quienes esperan encontrar en la plaza, la de toda la vida, aquello que en la habitualidad de otro lugar se les hace difícil. Hoy no.

·         La jornada concluye pronto, cansa permanecer tanto tiempo para no poder atender desavíos imposibles, ni los previstos encargos fueron recogidos, lo mismo el sábado tenemos el acierto. La sorpresa de hoy ha sido que la casualidad ha traído a dos nuevos clientes que resultaron ser hijos de dos personas que fueron amigos de mi juventud, y para cerrar el día me llegó una pareja que compra con cierta asiduidad con su hija de dos días envuelta en una mantita, ha sido la clienta más joven, lo cual hizo que me alegrara el día.  

Sevilla a 24 de Diciembre de 2020-

Francisco Rodriguez

viernes, 4 de diciembre de 2020

Santa Barbara

 


Tiempo pasado, tiempo nuevo

Tanto tiempo ya, el tiempo es tanto que se hace poco, ahora se hacen los diez años del nuevo tiempo y lo mismo se me hace tan corto como interminable, seguramente será las toxinas de las setas, y el veneno de la plaza que se infiltraron por los poros de la piel durante tanto tiempo que ya se hace tiempo de pararse a pensar que queda menos. ¿Pero cuanto? 

Este de ahora es un tiempo duro, de incertidumbres, un tiempo que esperemos que se acabe, sin dejarlo en el intento.

En este de confinamiento me ha sobrevenido el descuido de años de cargas y trabajos,  y la espalda me dice que deje lo de las setas, lo cual creo que no me gustaría, Me pregunto qué haría.

Acaso tuviera ocasión de pintar la barandilla de la terraza que tantas veces quedaba en el propósito. Cierto es que la columna me ha mandado un aviso un clarín tronando en la plaza, un toque de atención, más que de fagot, de bombardino, profundo y grave, en principio agudo, de flautín de pico. Música atronadora en el esqueleto para recordar a Santa Bárbara bendita, Patrona de los mineros tralaralara, laralan, ay, Maruxiña mira como vengo.

El intramuros no tiene camino, ahora se hace en taxi de cuatro euros por la ronda hasta las setas, parece tiempo pasado el de las caminatas de seguros pasos por lo adoquines de San Julián a San Marcos. 

La inestabilidad se junta con la pandemia en duro equilibrio y esto, junto con la soledad de unas ventas de juguetes, que si me faltan las ganas de escribir  no es por falta de ganas, pues hasta en la piel mi dermografismo me hace ver el rubor de mirar al pasado en este tiempo nuevo.

En las setas de nuevo aparecen los mismo elementos guardados para recordar una fiesta cristiana “la Venida”, cuatro guirnaldas y dos arbolitos de plástico colmatados de bombillas intermitentes que  ya no llama la atención a nadie, hasta eso ha cambiado con el nuevo tiempo, que nada cambia.

Los placeros perderán la oportunidad de recordar las efemérides de su existencia nada menos que DOSCIENTOS AÑOS donde lo fueron todo para esta ciudad, y que tuvo fuente, la más antigua que  existe de donde brotó aguardiente mistela, leche y miel, ahora en su decimo aniversario del fanal que fue sueño del doctor, ni es sinergia del sector, ni locomotora del comercio, ni emporio de riquezas, y este tiempo nuevo no deja ni tan siquiera ver el recuerdo del tiempo pasado.

La cirujana, ojos verdes, muestra su encantos bronceados en este desapacible día, tendido en la camilla hace exhaustivo reconocimiento, me dice que estoy estupendo……..para operarme. Que poco me conoce. Aparte del Tac y la resonancia, la espalda y la pierna izquierda, hasta la ingle. 

Agotaremos los plazos como la provisionalidad con la esperanza que no se nos pase como a las setas, que para la BATUCADA inaugural, con fuga el doctor, se equivoco de día y la ESPERANZA se había pasado, para abrir en domingo, no te digo.

El día ha sido aciago, se me ha estropeado la balanza, el reloj, y el infrarrojo para la columna, el teclado del ordenador y ni les cuento el caso de la babilla de ternera lechal, ni lo de las cabezas de cochino, preparadas  para un plato albanes.

 Mañana será un tiempo nuevo, tengo que ir a la farmacia con la receta del relajante muscular, me acostaré temprano. Entraremos en recuperación.  Lo mismo después de tres días. El sexto será el segundo cuando llegue al septuagésimo cuarto, así pasan los tiempos.

Sevilla a 4 de Diciembre de de 2020

Francisco Rodriguez