viernes, 24 de abril de 2026

Amor ciego

 


 Todo ha cambiado de aquella amable Encarnacion de plaza a la que con nocturnidad aquel día de feria le talaron abatiendo las pocas pseudoacacias que le quedaban de la fronda perimetral que perfumaba con sus blancas florecillas el paso de la Macarena, y onde anidaba el vencejo, para que ahora sea un juego de luces, donde le hicieron un agujero, y escalinatas rodeada de bares. Todo cambia

La Feria también fue cambiando desde aquel año del 1973, año de la provisionalidad que se llevaría a cabo en primero de Octubre,como banda del crimen, pero todo pasa, y no pasa nada  por lo de las setas, antes Encarnacion, que pasaba tranvía, y que nunca pasará a el metro,  y ahora dicen que cuando retiren el mamotreto de metacrilato del nonato aparcamiento, nos anuncian el tranvibus que mandará a “osario” a los autobuses, no te digo Salinas, como diría el periodista Andrés Montes, todo se olvida, jugones.


No sé porque nunca pensé que caminaría desde la calle Juan Belmonte del Real de la Feria, pasito a paso, de cuantos pasitos di, hasta llegar hasta mas allá del convento de Capuchinos, tal como hice entre risas acompañado por una bellísima mujer a la que despedí sin recompensa, en la cancela que cierra su vivienda. Pues no una si no dos, ella lo volvió a conseguir, y en una mañana de propuestas sin contestación en la modernidad de los wapsap inesperadamente me facilita su ubicación. Estoy aquí.

Desde hace unas semanas mi morturada espalda tiene a la pierna izquierda tal que fuera dolorosamente forrada de hierro, por lo que la combato con toda las medidas , tabla de ejercicios, agua fría, agua caliente con sal, voltarem crema, nolotiles, parancetamoles y antiinflamatorio con  relajantes musculares, masaje con infrarrojo y medias de comprensión. Total una hora, como para correr.

Sin ánimo ya de desplazarme al Real de la Feria de Sevilla, me disponía a almorzar y solo saber que estaba allí que motivó cambiar mi plan de descanso para sin demora estar en el mismo sitio y a la misma hora, de donde llegado el momento volveríamos ha realizar la vuelta como un camino de esperanzas y sueños, lleno de risas tal como el año pasado.

Un larguísimo paseo que se hace corto, recordando vidas pasadas de viejos desconocidos que se conocían, crean si les digo que algo tiene que da alas a mis piernas, en una levedad casi tan sensible como su espalda,  que sintió como un pinchazo la suavidad de la caricia de mi dedo en la gasa roja de su vestido de vestal de Eros. Amor terapeutico.

El helado de pistacho no es arma para el amor, si acaso el arandano tiene mas propiedades, y solo a cambio de pollo loco, o potaje de garbanzos con el pimenton del Dia. Es  una pasión gastronómica que nos hace reír, y ni os podéis imaginas si no veo lo que veo, pues tengo que jurarle que no vi lo que al parecer ella cree que veo cuando le repito que no puedo quitar mis ojos de ti que cantaba Matt Monrro cuando yo era un pincel, mientras el humo ciega sus ojos, como cantaban The Platters, y todo hubiera cambiado. Bartimeo, le vió.


La verdad es que no vi
nada y ella lo sabe, pero se partía de risa, y aun no se el porque mi tontería es un si pero no, y es como que nadie sepa mi sufrir, de un boleroé, y esta vez  si acaso solo vi parte el hombro desnudo y algo del pectoral abultado, que mostraba en la parte del vestido que le faltaba la manga, y que apareciera por la rotura de la negra vestimenta por donde asomó el largo y blanquecino fémur cubiertito de la masa muscular del Sartorius, vasto lateral y vasto medio con el cuádriceps femoral, del gluteo mayor, nada de nada, y la tibia con el perones que se perdían en un zapato negro de alto tacón, ¿como iba yo a ver aquello? si estaba a medio metro que casi choco cuando ella estaba justo a mi lado. Pues, no me lo perdona.

Las risa llegaron hasta la enorme reja que separa la clausura que perdí por cuatro tonterías que sin perdón me impide disfrutar. Vuelve a ser como aquellla provisionalidad que cuando hicieron setas gané pero perdí, mas me duró poco la anunciada derrota, porque cuando perdí gané. Sera el triunfo merecido y lo sabe.  

Sevilla a 23 de Abril de 2026

Francisco Rodriguez                                                                                                                                                  

 

jueves, 16 de abril de 2026

LA VICTORIA DEL TIEMPO

 


Tenía tantas razones para continuar este blog, como para dejarlo, aunque despiés de tantos años, solo fuera por tomar un descanso de guerrero que cabezonamente mantiene el síndrome salmón, aun sabiendo que morirá en el intento de remontar el caudal, eso que siempre arrastra, como sabéis, el caudal lo arrastra todo.

A veces aparece que algo que era tan evidente, nos hacia pensar que así pasaran veinte años, alguien caería en que lo del aparcamiento en "ESO" de la Encarnacion, que transformo la prevista entrada al fantasma de un parkin del proyecto nonato, con salida por Laraña, con un mamotreto de metacrilato que tAL como inicio de obra, aquel martes 13,  el famoso Blaky dispusiera asestar el golpe de retroexcavadora en aquel punto que tan aplaudido fue por los palmeros, y que al parecer se va a proceder a su demolición. Pírrica victoria.

Tal vez sea esto que cada Abril me causa ese dulce dormir de sus mañanas, que pierdo todas las ideas que cada dia aparecen en esta ciudad, que sigue siendo de “encarnaciones”,`por más que el doctor la calificara en su propaganda electoral  como ciudad de las personas, acaso por aquello que antes fuera ciudad de palos.

Hace unos días estuve con ella de compras y paseo en un lugar de extraradio que me recordaba a mi Encarnacion de mejores tiempos, llena de tiemdas y bares,artrsanos, tenderetes, y kioskos,. iglesias y colegios, conventos y casas de encuentros, con fuente y carpas de colores, Encarnacion de comercios y cines, de palacios y corrales y aunque lo de las setas tiene su gracia,que pagaremos por años, pues como que ni tiene vecinos, ni coches, ni aparcamiento y todo eso la lleva a ser un lugar hostil al paisano que pierde su espacio que lo ocupa otros vecinos turisficadOs que pueden llenar ahora sus NUEVAS  terrazas, cuando antes fuera sitio saturado de bares y ruido, al inicio de la “exacarbacion” de lo que ya no se utilizará, incluido el costoso puente enterrado para permitir el paso de camiones, hoy prohibidos. Posiblemente no os acordareis de esto, que no se entiende.

Ella tampoco me entiende y no será cosa fácil siendo tan desigual el querer,   como otra  “encarnación” que tanto me degastó durante muchos años por pensar con el corazón, el corazón no piensa, solo el tiempo dice que si mereció o no tanto esfuerzo, sabiendo que ganar es perder, como cada encarnación que se convierte en setas, pumarejo en hotel, trinidad en pisos o huerto de Rey en vete a saber que ocurrencia. ¡Ay Alameda!

No lo tengo fácil pero no puedo evitar que me apasione los deseos que se me cumplen con tanta demora y que ya no tengo tiempo para esperar, al menos  quedará este blog  que hoy retomo sin ilusión, tal que el desamor se la  hubiera arrebatado, y sin la vehemencia que este capítulo exige, cuando la prisa no le favorece, y como tal hay que tomarlo, sin ningún apuro, despacito, a su amor, pero no tengo tiempo y ella lo sabe. 

Me rendiré, será la única forma de ganar.

sEVILLA A 16 DE aBRIL

fRANCISCO rODRIGUEZ