El joven soldador, me pide que escriba algo de la Encarnacion para "mentarlo", y nada me cuesta hacerlo.
El puente
Vino para un puente y lleva para dos meses. Lo que son las cosas, el joven soldador que viene a diario desde su Córdoba callada, hasta esta ciudad de los silencios, para ganar los sueldos que le proporciona su trabajo en una subcontrata de las que tiene la constructora adjudicataria de los de la “setas”, hacia silos y ahora sigue haciendo el puente.
El joven cordobés,tiene una pequeña hija a la que solo puede coger los domingos y fiesta de guardar, pues las madrugadas le traen a esta patochada de lo de la Encarnación, en la que por el rigor que pone en su trabajo, el mismo cree que está haciendo algo importante, eso está bien, y quiere por lo tanto, que cuando su pequeña se haga mayor, esto le suponga un orgullo, y pueda tener, aparte de las fotos, que por cientos cada día le realizan cuantos asombrados de ver semejante mamotreto, o cosa, también conocida por tamaño disparate como son las setas, algo que le recuerde, un detalle .
Y es allí arriba, en el puente de hierro galvanizado que une la seta cinco con la seta seis, donde los andamios del “ershino Rodríguez” y sus ershinosmens no llegan por motivos de contratación, donde estos que hacen silos, como Santo Domingo,( para que las ratas de las alcantarillas no toquen el grano), sueldan y sueldan, y vuelven cada día a soldar el puente entre nubes en agotadoras e interminables jornadas de 12 horas, 12, alejado de su acento, alejado de lo lejos.
El joven cordobés, severo en su planta, como goza su fama de enjuto, de seco, y al que le otorgo que sea hombre de bien, por que bien puede serlo, me insta a que sea valido mi testimonio escrito para que, cual notario, deje constancia de su participación en la construcción de un sueño en esta dormida ciudad, en el que le tocó en suerte venir para ganar el sueldo, nada menos que subir por el interior de los huecos estipites la escalera en rampa caracolera, para estar por las alturas de la cubierta al objeto de que su trabajo sea para hacernos mas sombras y quitarnos los cielos.
Viene ha ser esto que pide, un recuerdo para el futuro, algo especial que cada vez que su hija pase por debajo de ese puente sin río, que de Córdoba a Sevilla vino, como lo hizo su padre, el mismo que estuvo desde los amaneceres pegando puntadas en lo de la Encarnación, y piensa el joven, equivocadamente, que para ser alguien que se precie en esta función, en este elenco de actores, que se hace fundamental aparecer en esta cartelera.
Como cada día, baja de su puesto en el tajo, para obtener las viandas reponedoras, penando en que le dure en el tiempo las soldaduras, que menos, para poder traer a su chiquilla a la feria de Sevilla.
Nada es seguro en esta Encarnación, donde todo se espera quede solucionado en horas, en minutos, pero con tanto viaje de ida y vuelta, como que Córdoba ya, hasta se hace cerca, y lo mismo, de aquí a nada, estamos en Abril
jueves, 7 de octubre de 2010
miércoles, 6 de octubre de 2010
triste millonario
En pocas horas
Todo se puede resolver en pocas horas, incluso en un minuto. Los negociadores se enfrentan a intereses encontrados y nadie sabe que defienden. Evidentemente que no son millonarios los tristes verduleros, ni los alegres pescaderos, ni los simpáticos recoveros, ni los preocupados carniceros, sin embargo la administración se ha encargado de accediendo a la petición que le formularon los representantes de los placeros convertirlos a todos en millonarios, pues empleando 4.4 millones de euros en los 39 puestos nos sale cada equipamiento, según los costos oficiales, en la no despreciable cantidad de 18.758.000 de las antiguas pesetas, y si a esta cantidad se le suma los 5.000.000 que como valoración ha tenido el rescate de las licencias pues resulta que el triste verdulero que aun se cree que no es millonario tiene que negociar a la baja.
La constructora se hizo cuentas, de las que no tiene que dar explicaciones e hizo los cálculos contando que hasta el 8% le está permitido como lucro comercial de la inversión, y establece que estaría bien cobrar 680 euro al mes por vendedor, ya sea triste, alegre, simpático, o preocupado.
Esta sería una cantidad imposible, incluso para los millonarios, que no se alcanzaría ni con la intermediación de la responsabilidad, dispuesta a sufragar una parte importante para que la constructora adjudicataria no pierda ni las penalizaciones. Y por lo tanto para que buscar responsabilidades, si se puede recepcionar una obra inacabada, pues con la llegada de la semana fantástica el descuento se acerca a cantidades posibles.
Se habla de un descuento cercano al 30%, pero ni por esa los negociadores informan de la cuantía, ni como quedará plasmada la subvención, con los incrementos anuales del IPC, para poder actualizar las cuotas.
Falta saber los costos de mantenimiento y administración, junto con los de la licencia municipal, dos bloques económicos de importancia. El rumor que corre tiene una cantidad que aun pareciendo asequible se sube en demasía, por aquello del 18% de IVA, hasta convertirse en una cantidad que tendrá sus dificultades cuando se agrupa en la totalidad de los gastos de estructuras, impuestos, mutualidad y salario, hasta un montante inalcanzable.
No se hace una negociación feliz, menos estando triste, o cuando menos no se busca la mejor parte para los vendedores, para los tristes, los alegres, los simpáticos e incluso para los preocupados, y todo parte por demandar a la gerencia que después de todo lo que ha abonado, se habla de una cantidad cercana a los 80 millones de euros, que recupere la concesión de lo que llaman mercado y que sigan los propios placeros administrando su espacio, siempre y cuando la licencia municipal tenga una cuantía favorecedora.
Sevilla a 6 de Octubre de 2010
Francisco Rodriguez
Todo se puede resolver en pocas horas, incluso en un minuto. Los negociadores se enfrentan a intereses encontrados y nadie sabe que defienden. Evidentemente que no son millonarios los tristes verduleros, ni los alegres pescaderos, ni los simpáticos recoveros, ni los preocupados carniceros, sin embargo la administración se ha encargado de accediendo a la petición que le formularon los representantes de los placeros convertirlos a todos en millonarios, pues empleando 4.4 millones de euros en los 39 puestos nos sale cada equipamiento, según los costos oficiales, en la no despreciable cantidad de 18.758.000 de las antiguas pesetas, y si a esta cantidad se le suma los 5.000.000 que como valoración ha tenido el rescate de las licencias pues resulta que el triste verdulero que aun se cree que no es millonario tiene que negociar a la baja.
La constructora se hizo cuentas, de las que no tiene que dar explicaciones e hizo los cálculos contando que hasta el 8% le está permitido como lucro comercial de la inversión, y establece que estaría bien cobrar 680 euro al mes por vendedor, ya sea triste, alegre, simpático, o preocupado.
Esta sería una cantidad imposible, incluso para los millonarios, que no se alcanzaría ni con la intermediación de la responsabilidad, dispuesta a sufragar una parte importante para que la constructora adjudicataria no pierda ni las penalizaciones. Y por lo tanto para que buscar responsabilidades, si se puede recepcionar una obra inacabada, pues con la llegada de la semana fantástica el descuento se acerca a cantidades posibles.
Se habla de un descuento cercano al 30%, pero ni por esa los negociadores informan de la cuantía, ni como quedará plasmada la subvención, con los incrementos anuales del IPC, para poder actualizar las cuotas.
Falta saber los costos de mantenimiento y administración, junto con los de la licencia municipal, dos bloques económicos de importancia. El rumor que corre tiene una cantidad que aun pareciendo asequible se sube en demasía, por aquello del 18% de IVA, hasta convertirse en una cantidad que tendrá sus dificultades cuando se agrupa en la totalidad de los gastos de estructuras, impuestos, mutualidad y salario, hasta un montante inalcanzable.
No se hace una negociación feliz, menos estando triste, o cuando menos no se busca la mejor parte para los vendedores, para los tristes, los alegres, los simpáticos e incluso para los preocupados, y todo parte por demandar a la gerencia que después de todo lo que ha abonado, se habla de una cantidad cercana a los 80 millones de euros, que recupere la concesión de lo que llaman mercado y que sigan los propios placeros administrando su espacio, siempre y cuando la licencia municipal tenga una cuantía favorecedora.
Sevilla a 6 de Octubre de 2010
Francisco Rodriguez
lunes, 4 de octubre de 2010
Hoy, mañana será ayer
Tiempo pasado
El prestigioso psicoanalista, que en su materia es profesional relevante, mantiene en su decir, que tiene efectos depresivos estar pensando en lo pasado. Tiempo pasado, no debe de mover molinos, pero ….Peor, asevera, lo tienen aquellos que intentan adelantarse a lo que el futuro depare, pero….. En consecuencia, su consejo es que se viva en el presente, pero, que presente, cuando se presenta de tal manera que, por desconcertante, mirar atrás deprime, y hacerlo hacia delante como que asusta, se hace que vivir el presente es de una gran preocupación.
Con el futuro a las puertas, lastimosamente dependiendo de conversaciones ajenas, y con el presente agotándose, no viene mal recordar el pasado, al menos, es algo que no se discute. Lo de la Encarnación, siempre tendrá alguien que la escriba.
Del pasado, el recuerdo trae la imagen del gran mercado, el centro comercial del centro de la ciudad, y su lamentable abandono. En el próximo pasado, la provisionalidad, el bullicio, los autobuses, los deseos, las ausencias, y su decrepitud.
Del futuro, del desconcertante futuro que está por llegar, de ese futuro que se está negociando por personas que, de aquí a nada, no serán nada.
En el presente, solo se genera la preocupación actual, que hay que vivir en la completa incertidumbre, dependiendo del fino hilo del acierto de las negociaciones.
Como saber que intereses estará defendiendo el responsable publico ¿acaso los de un futuro que no le corresponde? como saber que interlocutor es valido, y que documentos se discuten, pues si esta es tan solo a dos bandas, la banda de los vendedores vuelve a quedar fuera como en el pasado, fuera o fuese, siempre fueron excluidos, expropiados, constreñidos, reducidos, mutilados, engañados, utilizados, y siempre en presente, esperan un futuro en que ni dice nada, ni como en tiempo pasado, ni les dejan.
Sevilla a 4 de Octubre de 2010
Francisco Rodriguez
El prestigioso psicoanalista, que en su materia es profesional relevante, mantiene en su decir, que tiene efectos depresivos estar pensando en lo pasado. Tiempo pasado, no debe de mover molinos, pero ….Peor, asevera, lo tienen aquellos que intentan adelantarse a lo que el futuro depare, pero….. En consecuencia, su consejo es que se viva en el presente, pero, que presente, cuando se presenta de tal manera que, por desconcertante, mirar atrás deprime, y hacerlo hacia delante como que asusta, se hace que vivir el presente es de una gran preocupación.
Con el futuro a las puertas, lastimosamente dependiendo de conversaciones ajenas, y con el presente agotándose, no viene mal recordar el pasado, al menos, es algo que no se discute. Lo de la Encarnación, siempre tendrá alguien que la escriba.
Del pasado, el recuerdo trae la imagen del gran mercado, el centro comercial del centro de la ciudad, y su lamentable abandono. En el próximo pasado, la provisionalidad, el bullicio, los autobuses, los deseos, las ausencias, y su decrepitud.
Del futuro, del desconcertante futuro que está por llegar, de ese futuro que se está negociando por personas que, de aquí a nada, no serán nada.
En el presente, solo se genera la preocupación actual, que hay que vivir en la completa incertidumbre, dependiendo del fino hilo del acierto de las negociaciones.
Como saber que intereses estará defendiendo el responsable publico ¿acaso los de un futuro que no le corresponde? como saber que interlocutor es valido, y que documentos se discuten, pues si esta es tan solo a dos bandas, la banda de los vendedores vuelve a quedar fuera como en el pasado, fuera o fuese, siempre fueron excluidos, expropiados, constreñidos, reducidos, mutilados, engañados, utilizados, y siempre en presente, esperan un futuro en que ni dice nada, ni como en tiempo pasado, ni les dejan.
Sevilla a 4 de Octubre de 2010
Francisco Rodriguez
domingo, 3 de octubre de 2010
La pausa
Sin prisas
Estas pausas en las que parece que se reflexiona la situación general, incluso en la de la Encarnación en particular, hace pensar que, aun siendo imposible dar marcha atrás para rectificar, que, en lo de las setas, al menos, se quiere que ante la inmediatez de su conclusión no seguir haciendo las cosas tan mal, se diría, por lo tanto, que existe la intención de si les fuera posible, al final, hacer lo correcto.
No es mal inicio, es algo interesante dejar las bullas y tener la paciencia de esperar a la recepción de la obra, con los cumplimientos obligatorios, para iniciar el papeleo que permita la legal ocupación, antes de entregar llaves. Queda claro que con las parafernalias, y las nominaciones, que se fueron las prisas, incluso las inaugurales.
Cuanto no hubiera sido más sencillo el dejarse de osadías, y papanatismos, que ni en los discursos electorales de los candidatos forman parte de ningún reconocimiento.
Lo de la Encarnación hubiera merecido un mejor final, pero que se podía esperar con tan desacertado principio. La desmedida proporción, cuando las que se requerían eran medidas amables para recuperar un mercado esperado que acabara con la provisionalidad eterna, que empezó cuando se produjo la expropiación forzosa de los comerciantes, accion deplorable que fué llevada a cabo por los últimos coletazos de un periodo en los que no se votaba, y el Ayuntamiento se hizo caprichos con la Encarnación. Se diría que en todos los tiempos, la Encarnación siempre se consideró de juguete.¡Ay, Alameda!
Lo que debía de ser algo tan simple, se volvió escabroso. Lo que debería de ser económico, de hizo caro. Lo que pudo ser rápido, se ralentizó en extremo. Lo que parecía una solución, resulto ser un problema. Lo que se pensó viable, resulto imposible. Lo que obtuvo la calificación de sostenible, olvida las fotovoltaicas.
Viene bien esta pausa reflexiva, especialmente para que se pierda el folklore que alrededor de lo de las llaves se ha venido montando, y mientras que se acaba la totalidad de la obra, para que sea recepcionada como las normas establecen, que queden aclaradas todas las cuentas pendientes, y los vendedores puedan saber todo lo que ignoran, sobre los costos y los gastos.
Sevilla a 3 de Octubre de 2010
Francisco Rodríguez Estévez
Estas pausas en las que parece que se reflexiona la situación general, incluso en la de la Encarnación en particular, hace pensar que, aun siendo imposible dar marcha atrás para rectificar, que, en lo de las setas, al menos, se quiere que ante la inmediatez de su conclusión no seguir haciendo las cosas tan mal, se diría, por lo tanto, que existe la intención de si les fuera posible, al final, hacer lo correcto.
No es mal inicio, es algo interesante dejar las bullas y tener la paciencia de esperar a la recepción de la obra, con los cumplimientos obligatorios, para iniciar el papeleo que permita la legal ocupación, antes de entregar llaves. Queda claro que con las parafernalias, y las nominaciones, que se fueron las prisas, incluso las inaugurales.
Cuanto no hubiera sido más sencillo el dejarse de osadías, y papanatismos, que ni en los discursos electorales de los candidatos forman parte de ningún reconocimiento.
Lo de la Encarnación hubiera merecido un mejor final, pero que se podía esperar con tan desacertado principio. La desmedida proporción, cuando las que se requerían eran medidas amables para recuperar un mercado esperado que acabara con la provisionalidad eterna, que empezó cuando se produjo la expropiación forzosa de los comerciantes, accion deplorable que fué llevada a cabo por los últimos coletazos de un periodo en los que no se votaba, y el Ayuntamiento se hizo caprichos con la Encarnación. Se diría que en todos los tiempos, la Encarnación siempre se consideró de juguete.¡Ay, Alameda!
Lo que debía de ser algo tan simple, se volvió escabroso. Lo que debería de ser económico, de hizo caro. Lo que pudo ser rápido, se ralentizó en extremo. Lo que parecía una solución, resulto ser un problema. Lo que se pensó viable, resulto imposible. Lo que obtuvo la calificación de sostenible, olvida las fotovoltaicas.
Viene bien esta pausa reflexiva, especialmente para que se pierda el folklore que alrededor de lo de las llaves se ha venido montando, y mientras que se acaba la totalidad de la obra, para que sea recepcionada como las normas establecen, que queden aclaradas todas las cuentas pendientes, y los vendedores puedan saber todo lo que ignoran, sobre los costos y los gastos.
Sevilla a 3 de Octubre de 2010
Francisco Rodríguez Estévez
sábado, 2 de octubre de 2010
Con otras ganas
Cualquier final
El destino, que no la suerte, quiso que lo de la Encarnación tuviera este final de las setas. Nadie pudo imaginarlo. Hubiera valido cualquier final que cumpliera las expectativas y las ilusiones de los vendedores que, buscando nuevas opciones de futuro, pensaron, ignorantes, que el mejor pasaba por transformar el viejo mercado, al que, por el abandono de los placeros que, en sus cortas luces, ocupaban la cuartelada de las verduras, acabó sufriendo el hundimiento de la cubierta. Ahí debió de empezar todo.
Con anterioridad fueron los vendedores del pescado, pero estos no dudaron en reparar, no solo la cubierta a dos aguas, y lucernarios, si no que remozaron la cuartelada en su totalidad. Acaso fuera un vano intento de conservar el viejo mercado pero fueron los verduleros, en su mayoría subarrendados, con los horizontes equivocados los que ya le habían marcado una demolición, que creyeron regeneradora.
La primera tanda de vendedores que abandona la Encarnación tuvo como destino el mercado que se construyeron ex profeso en 1966, en el Tiro de Línea, ahora hace 44 años, que suma ocho.
Luego en el 1973, se conformaron cinco grupos, los que tomaron rumbo a Bellavista, a Las Palmeritas, y los que quedaron en las inmediaciones, ocupando la provisionalidad que le brindaba demoler el parador de la Encarnación.
De los que faltan, una parte quedó dejada a su suerte, y encerrados los comerciantes que se resistian a dejarlo, tras los muros del viejo mercado, hasta que meses mas tardes acabaron sucumbiendo ante el panorama que ofrecía el abandonado bastión.
El ultimo grupo tuvo que esperar a 1988, en el que se establecieron, en Pino Montano, el primer mercado definitivo que los comerciantes pudieron realizar después de 22 años de diáspora..
De los 91 que llegaron a la Encarnación provisional, solo 39 lo harán a lo de las setas. Demasiadas bajas. Los últimos 6 desalojados han recibido recientemente, a falta de llaves para ellos, la compensación municipal, el resto permanecerá en la incertidumbre de la disolución para que los derechos cooperativos les sean reintegrados, al no disponerse de espacio, cuando hubo tanto disponible. Cualquier final podía esperarse después de 37 años, pero a este, cualquier final podía haberlo mejorado. Pero para eso era necesario haber tenido otras ganas.
Sevilla a 3 de Octubre de 2010
Francisco Rodríguez
El destino, que no la suerte, quiso que lo de la Encarnación tuviera este final de las setas. Nadie pudo imaginarlo. Hubiera valido cualquier final que cumpliera las expectativas y las ilusiones de los vendedores que, buscando nuevas opciones de futuro, pensaron, ignorantes, que el mejor pasaba por transformar el viejo mercado, al que, por el abandono de los placeros que, en sus cortas luces, ocupaban la cuartelada de las verduras, acabó sufriendo el hundimiento de la cubierta. Ahí debió de empezar todo.
Con anterioridad fueron los vendedores del pescado, pero estos no dudaron en reparar, no solo la cubierta a dos aguas, y lucernarios, si no que remozaron la cuartelada en su totalidad. Acaso fuera un vano intento de conservar el viejo mercado pero fueron los verduleros, en su mayoría subarrendados, con los horizontes equivocados los que ya le habían marcado una demolición, que creyeron regeneradora.
La primera tanda de vendedores que abandona la Encarnación tuvo como destino el mercado que se construyeron ex profeso en 1966, en el Tiro de Línea, ahora hace 44 años, que suma ocho.
Luego en el 1973, se conformaron cinco grupos, los que tomaron rumbo a Bellavista, a Las Palmeritas, y los que quedaron en las inmediaciones, ocupando la provisionalidad que le brindaba demoler el parador de la Encarnación.
De los que faltan, una parte quedó dejada a su suerte, y encerrados los comerciantes que se resistian a dejarlo, tras los muros del viejo mercado, hasta que meses mas tardes acabaron sucumbiendo ante el panorama que ofrecía el abandonado bastión.
El ultimo grupo tuvo que esperar a 1988, en el que se establecieron, en Pino Montano, el primer mercado definitivo que los comerciantes pudieron realizar después de 22 años de diáspora..
De los 91 que llegaron a la Encarnación provisional, solo 39 lo harán a lo de las setas. Demasiadas bajas. Los últimos 6 desalojados han recibido recientemente, a falta de llaves para ellos, la compensación municipal, el resto permanecerá en la incertidumbre de la disolución para que los derechos cooperativos les sean reintegrados, al no disponerse de espacio, cuando hubo tanto disponible. Cualquier final podía esperarse después de 37 años, pero a este, cualquier final podía haberlo mejorado. Pero para eso era necesario haber tenido otras ganas.
Sevilla a 3 de Octubre de 2010
Francisco Rodríguez
Tablas y ladrillos (volver a empezar),
La ejecución
La importancia de la calidad de los materiales, son de vital importancia para que las obras perduren en el tiempo. La mala calidad, las deficiencias, y otras artes ahorrativas de penosos resultados, siempre acaban siendo detectadas en el tiempo.
Lo de la Encarnación no tienen parangón, ya que es la primera vez que se utiliza estas técnicas del pegado de laminas de maderas para realizar una gran cubierta, también es la primera vez que se utiliza el exclusivo pegamento resinoso, que solamente ha sido probado en laboratorio. Una aventura, de alto costo y desconocidos resultados.
Distinto sea a las maderas de los bancos de tablones que, apenas hacen tres colocaron por el centro, y que pueden comprobarse el deterioro sufrido en los listones por la climatología que sufre esta Spala, que cuando inventaron los ladrillos dejó los palos en las aguas.
La Encarnación, es sabido, y ahí esta la larga lista, que no tuvo nunca suerte con los arquitectos, este que le tocó en suerte, está empleando la madera en la ejecución de su proyecto de ordenador, sin tener la seguridad de que las juntas de dilatación puedan abrir grietas en el tiempo seco, como las que se han detectado incluso en el hormigón del otro mojón, que aquí se les llaman “hitos”, con tanta música tras el concierto. Las obras siempre tienen responsables.
Los “antonios”, dice la prensa que no asumen la ejecución de lo que se hace en “educación”, y todo por el ahorro que no es precisamente el energético. Pruebas de cargos.
En la Encarnación las pruebas educativas se harán de cargas, y no serán únicamente financieras, y las de pega, son tantas, que tendrán 4,500 intercesiones que revisarse anualmente.
Con la elección de los optimos materiales, y la correcta ejecución de los mismos, se suelen obtener los mejores resultados en toda obra que se precie, al igual que para su conservación, se hace necesario un mantenimiento regular, y reparador en los deterioros que en el tiempo afloren. Cosa de albañiles.
Otra cosa ocurrirá en las que en la epatante cubierta se tengan que realizar, y no solo por especialistas en escaladas, tirolinas y cordadas, si no que estos tienen que tener conocimientos en el tratamiento contra los xilófagos, expertos en ebanistería, reparador de capas de poliéster, soldador de pernos y remaches de cremalleras, y restaurador de resinas, por lo cual, o se contrata una iguala con los alemanes, o se abre en lugar de una junta de dilatación, una cuenta corriente por todo lo alto.
Ahora estamos en lo de las llaves. Fase pre inaugural e indeterminada en la que si se tiene que esperar a que se concluya de totalidad de lo que se específica en el proyecto de ejecución, cosa que seria lo correcto, la apertura tiene que demorarse algo mas de lo que se le tenia estipulado en la cronométrica pre electoral, en la que el corte de la cinta del caprichoso icono, contaría con la presencia, y el aplauso oficial, del candidato, que ya nos dejó dicho que lo de la Encarnación el nunca lo haría, y con la “vaina”, lo mismo se le pasó el “síndrome perro”, y tiene otra opinión. Por lo que la ejecución, depende del material que se emplee, parece igual, pero no es lo mismo.
Sevilla a 2 de Octubre de 2010
Francisco Rodriguez
La importancia de la calidad de los materiales, son de vital importancia para que las obras perduren en el tiempo. La mala calidad, las deficiencias, y otras artes ahorrativas de penosos resultados, siempre acaban siendo detectadas en el tiempo.
Lo de la Encarnación no tienen parangón, ya que es la primera vez que se utiliza estas técnicas del pegado de laminas de maderas para realizar una gran cubierta, también es la primera vez que se utiliza el exclusivo pegamento resinoso, que solamente ha sido probado en laboratorio. Una aventura, de alto costo y desconocidos resultados.
Distinto sea a las maderas de los bancos de tablones que, apenas hacen tres colocaron por el centro, y que pueden comprobarse el deterioro sufrido en los listones por la climatología que sufre esta Spala, que cuando inventaron los ladrillos dejó los palos en las aguas.
La Encarnación, es sabido, y ahí esta la larga lista, que no tuvo nunca suerte con los arquitectos, este que le tocó en suerte, está empleando la madera en la ejecución de su proyecto de ordenador, sin tener la seguridad de que las juntas de dilatación puedan abrir grietas en el tiempo seco, como las que se han detectado incluso en el hormigón del otro mojón, que aquí se les llaman “hitos”, con tanta música tras el concierto. Las obras siempre tienen responsables.
Los “antonios”, dice la prensa que no asumen la ejecución de lo que se hace en “educación”, y todo por el ahorro que no es precisamente el energético. Pruebas de cargos.
En la Encarnación las pruebas educativas se harán de cargas, y no serán únicamente financieras, y las de pega, son tantas, que tendrán 4,500 intercesiones que revisarse anualmente.
Con la elección de los optimos materiales, y la correcta ejecución de los mismos, se suelen obtener los mejores resultados en toda obra que se precie, al igual que para su conservación, se hace necesario un mantenimiento regular, y reparador en los deterioros que en el tiempo afloren. Cosa de albañiles.
Otra cosa ocurrirá en las que en la epatante cubierta se tengan que realizar, y no solo por especialistas en escaladas, tirolinas y cordadas, si no que estos tienen que tener conocimientos en el tratamiento contra los xilófagos, expertos en ebanistería, reparador de capas de poliéster, soldador de pernos y remaches de cremalleras, y restaurador de resinas, por lo cual, o se contrata una iguala con los alemanes, o se abre en lugar de una junta de dilatación, una cuenta corriente por todo lo alto.
Ahora estamos en lo de las llaves. Fase pre inaugural e indeterminada en la que si se tiene que esperar a que se concluya de totalidad de lo que se específica en el proyecto de ejecución, cosa que seria lo correcto, la apertura tiene que demorarse algo mas de lo que se le tenia estipulado en la cronométrica pre electoral, en la que el corte de la cinta del caprichoso icono, contaría con la presencia, y el aplauso oficial, del candidato, que ya nos dejó dicho que lo de la Encarnación el nunca lo haría, y con la “vaina”, lo mismo se le pasó el “síndrome perro”, y tiene otra opinión. Por lo que la ejecución, depende del material que se emplee, parece igual, pero no es lo mismo.
Sevilla a 2 de Octubre de 2010
Francisco Rodriguez
viernes, 1 de octubre de 2010
El ultimo Otoño
LA ENCARNACION
1973-2010
Cuando se inicia el XXXVIII año provisional, lo de la nueva demora de las llaves no deja de ser una mera anécdota. Otro dato mas para convertir a los de la Encarnación en el paradigma de la burla continuada, de algo que quedó tan elocuentemente dicho, que siendo un hecho difícilmente explicable lo de colocar semejante papanatismo en el centro de la ciudad para llamarle icono, pero resultó mas evidente aquello de, “ que si no se explica, es por que no se entendería”.
A falta de la recepción de la obra, cosa que sucederá cuando un técnico cualificado verifique que lo realizado en esta coincide totalmente con lo que se detalla en el plano de ejecución de obra, y por lo tanto en su memoria y por consiguiente en el contrato de adjudicación, y esto es cosa que así lo entiende cualquiera, hasta sin explicaciones, no cabe mas que esperar a que se cumplan esto requisitos, e iniciar todo el papeleo legal para que se permita la ocupación.
Otra cosa es que viendo las grúas y los andamios, y sabiendo, por lo que comunican de cómo marcha el “antiquarium”, y la adjudicaciones de los locales, y la del restaurante, como que, se hace difícil lo de ponerle fin a la provisionalidad, y mucho es de temer que la inauguración de aquello tenga que retrasarse.
Acaso sea lo mejor, no vendría mal empezar en el 2011. Por mas que sean unos meses muy duros para los comerciantes, tener que pasar el ultimo invierno, uno más, arrinconados bajo las chapas del viejo mercado. Será la ultima prueba de supervivencia, y además tener que afrontarla con una nueva mutilación de sus miembros, para que el esfuerzo de soportar las estructuras, siendo superior, sirva de indicador en el futuro que les espera, donde los gastos (dicen que los están negociando), y los de mantenimientos son desconocidos, así como la aportación municipal.
Este año el aniversario de la provisionalidad, ha sido una fecha en la que ni tan siquiera ha tenido el recuerdo, de los pocos vendedores que quedan, tampoco nadie recordó lo de las llaves, y es que, a los treinta y siete años de provisionalidad no se le puede sumar mayor castigo.
Sevilla a 1 de Octubre de 2010
Francisco Rodriguez
1973-2010
Cuando se inicia el XXXVIII año provisional, lo de la nueva demora de las llaves no deja de ser una mera anécdota. Otro dato mas para convertir a los de la Encarnación en el paradigma de la burla continuada, de algo que quedó tan elocuentemente dicho, que siendo un hecho difícilmente explicable lo de colocar semejante papanatismo en el centro de la ciudad para llamarle icono, pero resultó mas evidente aquello de, “ que si no se explica, es por que no se entendería”.
A falta de la recepción de la obra, cosa que sucederá cuando un técnico cualificado verifique que lo realizado en esta coincide totalmente con lo que se detalla en el plano de ejecución de obra, y por lo tanto en su memoria y por consiguiente en el contrato de adjudicación, y esto es cosa que así lo entiende cualquiera, hasta sin explicaciones, no cabe mas que esperar a que se cumplan esto requisitos, e iniciar todo el papeleo legal para que se permita la ocupación.
Otra cosa es que viendo las grúas y los andamios, y sabiendo, por lo que comunican de cómo marcha el “antiquarium”, y la adjudicaciones de los locales, y la del restaurante, como que, se hace difícil lo de ponerle fin a la provisionalidad, y mucho es de temer que la inauguración de aquello tenga que retrasarse.
Acaso sea lo mejor, no vendría mal empezar en el 2011. Por mas que sean unos meses muy duros para los comerciantes, tener que pasar el ultimo invierno, uno más, arrinconados bajo las chapas del viejo mercado. Será la ultima prueba de supervivencia, y además tener que afrontarla con una nueva mutilación de sus miembros, para que el esfuerzo de soportar las estructuras, siendo superior, sirva de indicador en el futuro que les espera, donde los gastos (dicen que los están negociando), y los de mantenimientos son desconocidos, así como la aportación municipal.
Este año el aniversario de la provisionalidad, ha sido una fecha en la que ni tan siquiera ha tenido el recuerdo, de los pocos vendedores que quedan, tampoco nadie recordó lo de las llaves, y es que, a los treinta y siete años de provisionalidad no se le puede sumar mayor castigo.
Sevilla a 1 de Octubre de 2010
Francisco Rodriguez
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