Misterio
Evidentemente no hay ninguna duda acerca de que lo de la Encarnación es el mayor de los misterio, salvo conocer cual puede ser la respuesta, que se obtendría en referencia a lo de la puerta, ya sabéis.
Para los que desconozcan el asunto, sirva la información de que en lo de la Encarnación realizaron un extraño diseño llamado comercial, dentro de un no menos rarito espacio, y a tenor de que lo que salió fue un laberinto, no tuvieron otra que llamarlo mercado y ubicar en semejante sitio a los pocos placeros que quedaban en el reservorio de la provisionalidad.
Eso seria lo de menos, lo peor es que al gabinete técnico, y al conjunto de asesores y supervisores, les vino en gana colocar las puertas de una manera aleatoria tal que en el lugar que la lógica lleva a las personas a buscarla, se encuentra que allí no dispusieron, (en el concienzudo estudio) colocarla ninguna puerta. Lo cual,vista la necesidad, hace que se solicite su instalación al objeto de paliar esta deficiencia.
Pero no crean, no debe ser tan facil abrir en lo de la Encarnacion, una puerta de cristal y aluminio, con un costo aproximado de 1200 euros una, 2000 euros dos, que la cosa esta mu malita.
Por un lado tenemos a los placeros con un dilema que ha surgido de la falta de luces, que ese es otro tema, pues están convencido de que la empresa adjudicataria concesionaria solo dispone en tesorería de fondos para realizar un sola puerta, en cuyo caso el análisis que sin estudio previo toman es que la única puerta que debido a la debilidad economica puede colocar la empresa, pues que se coloque en otro lugar, (otro capricho, otro misterio), posiblemente por donde nadie la busca.
Por otro lado tenemos a la empresa, que en principio informó de que tendrían que pedir la puerta nada menos que a Alemania, lo cual se hace lejo y ademas encarece los portes, posteriormente ha caído en un no pero si y en un si pero no, que me lo pida la Delegación, lo cual la próxima respuesta, puede ser otro gran misterio.
Y que decir del delegado, que si, que si, que la puerta ya esta aquí, y ahora al estar informado por los placeros que solo hay dinero para una sola puerta, pues busca el consenso, por que emplear manu militari, donde la gobernanza indica que guarde silencio, y deje pasar los días, y efectivamente pasan los días sin que se resuelva el misterio de su coherente respuesta sin pregunta. Se va a poner la puerta, si, o no. Una, o dos.
Y entonces, para que seguir con lo de la modificación del perímetro de la barreduela de cristal que para guasa del alemán de las paredes curvas, aquí se le sigue riendo la gracia, y poder disponer del espacio para la puerta, naturalmente automática, y también poder colocar la escultura de la diosa Ceres, esa que ya casi nadie recuerda que estuvo en la Encarnación cuando aun era plaza de abastos.
Sevilla a 31 de Julio de 2012
Francisco Rodriguez Estevez
martes, 31 de julio de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
Puertas y puertas
Acabo de recibir este correo, y como en todas partes existen puertas, ya sea para entrar o para escapar, como si de un laberinto se tratara. No desvelo a su autor, aunque el deja el recuerdo de su infancia en un pueblo de Granada.
Puerta abierta entiendo que es el Puente de Triana.
Torre Pelli: Puerta de la estulticia, como si le pudiesen poner puertas al cielo; mazacote, que precisará una electrificación al modo de un planeta en pleno crac medioambiental; acto especulativo planificado para llenar bolsillos sobre una ciudad maltratada (en su imagen, en su paisaje, en su altura) puesta en el escaparate: ellos sí que defienden una Sevilla de peineta. No compartió -aunque tampoco me dio la impresión de que le importara demasiado cómo quitó un nuevo alcalde una fuente de los leones prefabricada colocada en las eras de Restábal, paraje en el que la conocida aparición de tumbas en el subsuelo, durante la construcción de los cimientos de las escuelas en el franquismo, daba por cementerio antiguo; más tarde, se pavimentó un pista polideportiva que aún persiste y que cercaron con una baranda metálica que mataría a un niño sobre el que cayó. Puerta entornada la de los cientos de pequeñas comunidades locales de un país en el que se especula con fulminarlas de la organización jurídico-pública, o jibarizarlas; no se plantea optimizar sus costes,sino reducir munícipes,representación.
Torre Pelli de los infiernos la fusión de entidades locales con el fin de satisfacer
ntereses centralizadores.
Si para algunos eruditos de la Administración local en España, el origen de ésta pueda estar en el funcionamiento de algunas comunidades bárbaras en el tardo Imperio, cómo podríamos encajar tales designios de raquitización; no se trataría de limitar el nepotismo u optimizar gastos. El pueblo donde se crio fue fusionado al final del franquismo, error que entorpeció la posibilidad de gobernanza más directa que pudiese haberse implementado con el advenimiento de la democracia. Fue él quien me habló del contubernio.
Puerta abierta podría ser el conocimiento de las relaciones de parentesco
entre las personas que tomaban las decisiones en el Ayuntamiento de Sevilla
concedente de las licencias que daban cobertura de legalidad al mamotreto y la
entidad promotora del mismo. Y puerta abierta mi interés, mi correo y mi
persona, para conocerlas y tratar de proyectarlas en un sentido tumbero.
Otro amigo me comentó que en Irlanda están tirando edificaciones como salida
de la crisis; aquí, en cambio, dan tregua a las llamadas a tirarse que ocupan
el dominio público en las costas, cosas del marianismo.
En algun lugar, a 30 de Julio de 2012
miércoles, 25 de julio de 2012
Calle del perro
De Laraña, a La Venera, que viene a ser largo trecho, es la visión panorámica que desde la gran ventana me permite cada día observar esta desierta calle que antes se llamó del perro. ¡Como ha cambiado!
No parece que todo su silencio actual le venga por la situación económica que no se acaba de atravesar, pero hay muchos momentos en el día que puede advertirse que no transita nadie, lo que se dice nadie, por los mas de setenta metros que ocupa la antes populosa y céntrica vía comercial.
En esa franja de visión, tan desvirtuada por la reciente actuación en la que entre la invasión de la escalera (que modificó la alineación medieval) la fuente bulto sin estrenar, las farolas de báculo, el mamotreto de servicios, el kiosco cerrado desde hace años, las barandas del parterre, las del lucernario, como aparcamiento de bicicletas, el camión bomba de los desatascos semanales, y los bancos de piedra, como que le dan a aquello de un cosmopolitismo tan extremo, que por nada del mundo puede hacer al visitante creer donde se encuentra. Se diría que con las sombrillas, mesas y sillas, aquello que fuera placita, perimetrada de arbolitos de sombras amables, hoy la mitad desaparecidos en combate, ofrece en la actualidad una imagen cuando menos rara, a nada que se crucen dos vehículos.
Los bares, que nunca pudieron sacar los veladores, con el cambio llenan la calle para que los clientes puedan fumar mientras desayunan, e incluso algunos grupos, horas mas tarde, tomen el aperitivo bajo un Sol de justicia.
En la barreduela de cristal, los pocos turistas que descienden por la escalinata de granito, y alguna que otra persona, e incluso familias, siguen buscando una puerta. Pero puerta no hay. Me preocupa mucho mas a estas alturas, y después de todo el tiempo transcurrido, la actitud irresponsable, en este caso, de quien, o quienes pueden, o deben de tomarla, que los comentarios que se llegan a escuchar al respecto.
En ocasiones el transitar de las personas es prácticamente nulo, se pasan los minutos sin que aparezca la siguiente para contabilizar el numero de las que cruzan la imaginaria línea de meta. Desde la observación se comprueba el alto numero de personas mayores con capacidad reducida, (algunas con autonomía propia gracias a los vehículos motorizados) pero mayoritariamente las empujadas por la persona que le acompaña, y es que en las mañanas son paseadas por este tranquilo lugar. No parece en ningun caso interesarles para nada entrar en el laberinto de la plaza, ya tenga o no la puerta, pues casi todas tiene la mirada en otro sitio, y la comida en el centro de mayores. La plaza ya no es lo que era, ni nosotros. Ni Santiago es fiesta.
Sevilla a 25 de Julio de 2012
Santiago, Patrón de España
Francisco Rodríguez Estévez
De Laraña, a La Venera, que viene a ser largo trecho, es la visión panorámica que desde la gran ventana me permite cada día observar esta desierta calle que antes se llamó del perro. ¡Como ha cambiado!
No parece que todo su silencio actual le venga por la situación económica que no se acaba de atravesar, pero hay muchos momentos en el día que puede advertirse que no transita nadie, lo que se dice nadie, por los mas de setenta metros que ocupa la antes populosa y céntrica vía comercial.
En esa franja de visión, tan desvirtuada por la reciente actuación en la que entre la invasión de la escalera (que modificó la alineación medieval) la fuente bulto sin estrenar, las farolas de báculo, el mamotreto de servicios, el kiosco cerrado desde hace años, las barandas del parterre, las del lucernario, como aparcamiento de bicicletas, el camión bomba de los desatascos semanales, y los bancos de piedra, como que le dan a aquello de un cosmopolitismo tan extremo, que por nada del mundo puede hacer al visitante creer donde se encuentra. Se diría que con las sombrillas, mesas y sillas, aquello que fuera placita, perimetrada de arbolitos de sombras amables, hoy la mitad desaparecidos en combate, ofrece en la actualidad una imagen cuando menos rara, a nada que se crucen dos vehículos.
Los bares, que nunca pudieron sacar los veladores, con el cambio llenan la calle para que los clientes puedan fumar mientras desayunan, e incluso algunos grupos, horas mas tarde, tomen el aperitivo bajo un Sol de justicia.
En la barreduela de cristal, los pocos turistas que descienden por la escalinata de granito, y alguna que otra persona, e incluso familias, siguen buscando una puerta. Pero puerta no hay. Me preocupa mucho mas a estas alturas, y después de todo el tiempo transcurrido, la actitud irresponsable, en este caso, de quien, o quienes pueden, o deben de tomarla, que los comentarios que se llegan a escuchar al respecto.
En ocasiones el transitar de las personas es prácticamente nulo, se pasan los minutos sin que aparezca la siguiente para contabilizar el numero de las que cruzan la imaginaria línea de meta. Desde la observación se comprueba el alto numero de personas mayores con capacidad reducida, (algunas con autonomía propia gracias a los vehículos motorizados) pero mayoritariamente las empujadas por la persona que le acompaña, y es que en las mañanas son paseadas por este tranquilo lugar. No parece en ningun caso interesarles para nada entrar en el laberinto de la plaza, ya tenga o no la puerta, pues casi todas tiene la mirada en otro sitio, y la comida en el centro de mayores. La plaza ya no es lo que era, ni nosotros. Ni Santiago es fiesta.
Sevilla a 25 de Julio de 2012
Santiago, Patrón de España
Francisco Rodríguez Estévez
sábado, 21 de julio de 2012
Bajo la carpa
La tontería
Sucedió hace ahora diez años, ¡quien lo diría!, toda una década transcurrida desde el suceso, por lo cual es posible que pocos lo recuerden a pesar de lo rápido que corre el tiempo que mas parece que fuera recién acaecido.
Fue una mañana algo mas calurosa de las que con normalidad cada año nos traen los días señalaitos, el solar estaba preparado para el acontecimiento, los operarios, en especial los arqueólogos e historiadores de la empresa Sectur, se habían afanado en adecentar la excavación, que mas parecía escarbacion, por cuanto era un trabajo al que se le había fijado el tiempo de duración, y apenas se podían reparar en lo que se estaba destruyendo. Unas macetas con siemprevive.
Una gran carpa marbellí para un ágape ofrecido por la fidelísima constructora, y el trípode preparado para bajar la caja metálica con toda la parafernalia de objetos para la memoria.
Por suerte para mi no me invitaron, en cambio, tenía previsto, hacer una visita unas horas antes, al objeto de situar a los arqueólogos en referencia al desaparecido mercado, pero el guarda de seguridad tenia bien fija mi imagen que ni colocándome un chaleco reflectante y el correspondiente casco me permitió la entrada. ¡Usted, no puede pasar!
Me sigue pareciendo una tontería, pero acaso era la única persona que públicamente había rechazado el proyecto sótano que tanto aplauso arranco en aquellos que detentaba la representatividad de los callados placeros, y el beneplácito consentido de los asesores.
La delegada llegaba con retraso, y ciertas prisas, pues tenía compromisos ineludibles en los actos que la esperaban en Triana.
Llevaba un vestido de gasa de color verde manzana, casi pastel con de talles de tonos anaranjados, que la favorecía. Acaso como burla, paso delante de mi puesto, mostrando la blancura de una dentadura casi perfecta pero algo grande en su boca, en una forzada sonrisa de felicidad en la victoria que estaba a punto de alcanzar, colocar la primera piedra y todos los placeros aplaudiendo para la foto.
Recuerdo que no me pude resistir, y le dije en voz alta un refrán desacertado, pues ahora pienso que me tenia que haber limitado a saludarla, y que con su pan se lo coma, pero la mala elección la confundió y le encontró otro sentido por lo cual como un resorte se volvió para decirme muy enfadada ¡Esto, no hay quien lo pare!
El caso es que en menos de tres meses ya estaba fuera de su despacho y la Encarnación sufrió uno de los mayores parones.
No busquen la piedra, no la encontraran, la Encarnación no tiene piedra que en el futuro permita conocer lo que sucedía en el mundo aquel día señalaito de 2002, el proyecto alemán hizo coincidir el lugar donde estaba depositada, nada menos que con la rampa de bajada al sótano de servicios de carga y descarga, si mal suele utilizarse por los placeros como aparcamiento, que ya me gustaría acceder, pero las indicaciones son como cuando la piedra. Algún día, y lo mismo os cuento lo de la mona.
Se cumplen los diez años de una piedra inexistente en lo de la Encarnación, un proyecto inexistente, que ni tenia por autor arquitecto alguno, fue cuando se propuso que fuera aquel que tenia suficiente prestigio.
Era un ardid que no sirvió nada más que para animar a los que detentaban a los placeros, una estrategia para que estos y sus asesores, aplaudieran escaleras y depresiones, de un proyecto irrealizable. Pero era evidente que en otra cabeza se estaba pensando en un concurso, y dejarse de tonterías de mercado, es evidente que en la Encarnación estas no aparecieron solas. A la vista de los resultados, el emblematico resultó deturpado de solemnidad, por lo que se puede pensar que con todo lo pasado, lo de la puerta puede parecer, por muy serio que sea el asunto, mas que tonteria, piedra.
Sevilla a 21 de Julio de 2012
Francisco Rodriguez Estevez
La tontería
Sucedió hace ahora diez años, ¡quien lo diría!, toda una década transcurrida desde el suceso, por lo cual es posible que pocos lo recuerden a pesar de lo rápido que corre el tiempo que mas parece que fuera recién acaecido.
Fue una mañana algo mas calurosa de las que con normalidad cada año nos traen los días señalaitos, el solar estaba preparado para el acontecimiento, los operarios, en especial los arqueólogos e historiadores de la empresa Sectur, se habían afanado en adecentar la excavación, que mas parecía escarbacion, por cuanto era un trabajo al que se le había fijado el tiempo de duración, y apenas se podían reparar en lo que se estaba destruyendo. Unas macetas con siemprevive.
Una gran carpa marbellí para un ágape ofrecido por la fidelísima constructora, y el trípode preparado para bajar la caja metálica con toda la parafernalia de objetos para la memoria.
Por suerte para mi no me invitaron, en cambio, tenía previsto, hacer una visita unas horas antes, al objeto de situar a los arqueólogos en referencia al desaparecido mercado, pero el guarda de seguridad tenia bien fija mi imagen que ni colocándome un chaleco reflectante y el correspondiente casco me permitió la entrada. ¡Usted, no puede pasar!
Me sigue pareciendo una tontería, pero acaso era la única persona que públicamente había rechazado el proyecto sótano que tanto aplauso arranco en aquellos que detentaba la representatividad de los callados placeros, y el beneplácito consentido de los asesores.
La delegada llegaba con retraso, y ciertas prisas, pues tenía compromisos ineludibles en los actos que la esperaban en Triana.
Llevaba un vestido de gasa de color verde manzana, casi pastel con de talles de tonos anaranjados, que la favorecía. Acaso como burla, paso delante de mi puesto, mostrando la blancura de una dentadura casi perfecta pero algo grande en su boca, en una forzada sonrisa de felicidad en la victoria que estaba a punto de alcanzar, colocar la primera piedra y todos los placeros aplaudiendo para la foto.
Recuerdo que no me pude resistir, y le dije en voz alta un refrán desacertado, pues ahora pienso que me tenia que haber limitado a saludarla, y que con su pan se lo coma, pero la mala elección la confundió y le encontró otro sentido por lo cual como un resorte se volvió para decirme muy enfadada ¡Esto, no hay quien lo pare!
El caso es que en menos de tres meses ya estaba fuera de su despacho y la Encarnación sufrió uno de los mayores parones.
No busquen la piedra, no la encontraran, la Encarnación no tiene piedra que en el futuro permita conocer lo que sucedía en el mundo aquel día señalaito de 2002, el proyecto alemán hizo coincidir el lugar donde estaba depositada, nada menos que con la rampa de bajada al sótano de servicios de carga y descarga, si mal suele utilizarse por los placeros como aparcamiento, que ya me gustaría acceder, pero las indicaciones son como cuando la piedra. Algún día, y lo mismo os cuento lo de la mona.
Se cumplen los diez años de una piedra inexistente en lo de la Encarnación, un proyecto inexistente, que ni tenia por autor arquitecto alguno, fue cuando se propuso que fuera aquel que tenia suficiente prestigio.
Era un ardid que no sirvió nada más que para animar a los que detentaban a los placeros, una estrategia para que estos y sus asesores, aplaudieran escaleras y depresiones, de un proyecto irrealizable. Pero era evidente que en otra cabeza se estaba pensando en un concurso, y dejarse de tonterías de mercado, es evidente que en la Encarnación estas no aparecieron solas. A la vista de los resultados, el emblematico resultó deturpado de solemnidad, por lo que se puede pensar que con todo lo pasado, lo de la puerta puede parecer, por muy serio que sea el asunto, mas que tonteria, piedra.
Sevilla a 21 de Julio de 2012
Francisco Rodriguez Estevez
viernes, 20 de julio de 2012
Tiempo sin espera
Dos mil diecisiete
Por lo pronto los analistas hablan de mínimo dos años para llegar al fondo del fondo, que nadie sabe donde se encuentra cuando hace poco el susto estaba en los 350 puntos básicos de la prima de riesgo, barrera del caos financiero si se llegaba a rebasar, y al de la fecha la prima esta, tan arriesgada como siempre, alcanza los 580, y no es que ni a estas alturas asuste, que por mi puede llegar, si le parece, hasta encaramarse en lo mas alto del Burj Khalifa, que menuda es la prima en esto de arriesgarse.
Lo mas seguro es que baje, pues resulta evidente que, o se queda allí en lo alto como San Simeón el Estilita, o se pega un jardazo haciendo el salto de la cola de caballo al mas puro estilo de los clavados.
También puede ser que descienda poco a poco y lo mismo, en lugar de caer, se ponga del susto una línea de vida, ya que a su edad no esta para correr nada en ninguno de los sentidos, y menos que en plena bajada se descubra el pastel de la prima, y lo que se vea, manda huevos, sea otra cosa.
Espero, que para esa fecha mágica del 2017, me coja cobrando la jubilación, pues no pienso esperar pagando que llegue, por mucho que ahora se garantice que se alcanzará la normalidad. Es mas aunque abrieran la puerta, es demasiado tiempo.
Aguantar cinco años, que pasen cinco años, nunca está en nuestras manos, en un segundo se van al garete todos los planes. Cierto es que Gracias a Dios, me veo con fuerzas, pero cinco son demasiados años para esperar nada, mas cuando desde hace muchos años no he hecho otra cosa que esperar, para que nada llegara.
Desde algo más de año y medio, espero que coloquen una puerta, (mil veces prometida, y dos mil negada), con seguridad al objeto de mejorar unas ventas imposibles en un laberíntico mercado, y para eso aun tuve que esperar más de treinta y ocho años para que lo construyeran.
Que le puedo hacer si la situación es la que hay. Según los placeros, se necesitarían varias puertas para que aquello tuviera un sentido mas comercial, pero se ignora de donde han sacado la información de que la concesionaria solo tiene dinero para colocar una sola puerta.
El Delegado de Consumo, que atiende a estos comerciantes, entiende que efectivamente cabria la posibilidad de que se autorizaran otra puertas, cuantas fueran necesarias, pero que la Delegación no tiene recursos, ni los necesita pues seria una exigencia a la que estaría obligado a realizar el desembolso la concesionaria, pero informado por los representantes de la Cooperativa de la situación económica de la empresa, en lugar de comprobar este dato, accede a la petición de que se proceda a la apertura de una sola puerta, y en el lugar que se le solicita, naturalmente sin realizar un estudio técnico del lugar optimo para los intereses generales del mercado.
Y que dice la concesionaria al respecto, pues no dice nada, por el momento deja pasar días, le viene bien no sufragar los gastos de dos, o mas puertas, máxime si los placeros en sus luces, se conforman con una, y la Delegación no le hace la mas minima presión, ni tan siquiera para que esta sea automatica, ni mucho menos indicar que se puede distribuir con mejor criterio las que se colocaron en la calle cubierta.
De no colocarse la puerta (que estaría dispuesto a sufragar, pues ya resulta extraño que la constructora no disponga de las cantidades para ello), a ser posible aprovechando las bajas ventas de Agosto, y visto que es el costo de esta el único impedimento, pues tanto Delegación, como placeros, parecen que están de acuerdo en que una sola puerta mas es insuficiente, convendrán conmigo que vistas las actitudes, lo mas consecuente sea dejar la actividad comercial, cosa que desde el primer día llevo corriendo el riesgo, como la prima, para alcanzar algo, si no cumbre, a mi edad, al menos un buen y suave descenso , pero que sin paso, ni puerta para marcar el slalom, hay muchos días como el de hoy en el que cerrando se le pierde menos.
Sevilla a 20 de Julio de 2012
Francisco Rodríguez Estévez
Dos mil diecisiete
Por lo pronto los analistas hablan de mínimo dos años para llegar al fondo del fondo, que nadie sabe donde se encuentra cuando hace poco el susto estaba en los 350 puntos básicos de la prima de riesgo, barrera del caos financiero si se llegaba a rebasar, y al de la fecha la prima esta, tan arriesgada como siempre, alcanza los 580, y no es que ni a estas alturas asuste, que por mi puede llegar, si le parece, hasta encaramarse en lo mas alto del Burj Khalifa, que menuda es la prima en esto de arriesgarse.
Lo mas seguro es que baje, pues resulta evidente que, o se queda allí en lo alto como San Simeón el Estilita, o se pega un jardazo haciendo el salto de la cola de caballo al mas puro estilo de los clavados.
También puede ser que descienda poco a poco y lo mismo, en lugar de caer, se ponga del susto una línea de vida, ya que a su edad no esta para correr nada en ninguno de los sentidos, y menos que en plena bajada se descubra el pastel de la prima, y lo que se vea, manda huevos, sea otra cosa.
Espero, que para esa fecha mágica del 2017, me coja cobrando la jubilación, pues no pienso esperar pagando que llegue, por mucho que ahora se garantice que se alcanzará la normalidad. Es mas aunque abrieran la puerta, es demasiado tiempo.
Aguantar cinco años, que pasen cinco años, nunca está en nuestras manos, en un segundo se van al garete todos los planes. Cierto es que Gracias a Dios, me veo con fuerzas, pero cinco son demasiados años para esperar nada, mas cuando desde hace muchos años no he hecho otra cosa que esperar, para que nada llegara.
Desde algo más de año y medio, espero que coloquen una puerta, (mil veces prometida, y dos mil negada), con seguridad al objeto de mejorar unas ventas imposibles en un laberíntico mercado, y para eso aun tuve que esperar más de treinta y ocho años para que lo construyeran.
Que le puedo hacer si la situación es la que hay. Según los placeros, se necesitarían varias puertas para que aquello tuviera un sentido mas comercial, pero se ignora de donde han sacado la información de que la concesionaria solo tiene dinero para colocar una sola puerta.
El Delegado de Consumo, que atiende a estos comerciantes, entiende que efectivamente cabria la posibilidad de que se autorizaran otra puertas, cuantas fueran necesarias, pero que la Delegación no tiene recursos, ni los necesita pues seria una exigencia a la que estaría obligado a realizar el desembolso la concesionaria, pero informado por los representantes de la Cooperativa de la situación económica de la empresa, en lugar de comprobar este dato, accede a la petición de que se proceda a la apertura de una sola puerta, y en el lugar que se le solicita, naturalmente sin realizar un estudio técnico del lugar optimo para los intereses generales del mercado.
Y que dice la concesionaria al respecto, pues no dice nada, por el momento deja pasar días, le viene bien no sufragar los gastos de dos, o mas puertas, máxime si los placeros en sus luces, se conforman con una, y la Delegación no le hace la mas minima presión, ni tan siquiera para que esta sea automatica, ni mucho menos indicar que se puede distribuir con mejor criterio las que se colocaron en la calle cubierta.
De no colocarse la puerta (que estaría dispuesto a sufragar, pues ya resulta extraño que la constructora no disponga de las cantidades para ello), a ser posible aprovechando las bajas ventas de Agosto, y visto que es el costo de esta el único impedimento, pues tanto Delegación, como placeros, parecen que están de acuerdo en que una sola puerta mas es insuficiente, convendrán conmigo que vistas las actitudes, lo mas consecuente sea dejar la actividad comercial, cosa que desde el primer día llevo corriendo el riesgo, como la prima, para alcanzar algo, si no cumbre, a mi edad, al menos un buen y suave descenso , pero que sin paso, ni puerta para marcar el slalom, hay muchos días como el de hoy en el que cerrando se le pierde menos.
Sevilla a 20 de Julio de 2012
Francisco Rodríguez Estévez
sábado, 14 de julio de 2012
En parada
El paro
Tuvo esta encarnación de mis canas, antes de mis carnes, siempre el tiempo calmo. A lo largo de todo el que estuvo en la provisionalidad se le fueron acumulando los parones de las prisas. ¿Pero como volver a entrar de donde se habia salido?
Al principio todo fuera precipitación, pero en la desaceleración económica de la transición política, llegaron las pausas, se diria que hasta vino bien, pues las sombras del pasado aun eran demasiado alargadas como para discutir ideas tomadas con anterioridad, en el tiempo de los miedos, y en el tiempo nuevo nadie tenia idea de que hacer con la Encarnación salvo pararla, mejor aun, evitar que se moviera. ¡Era de temer!
Muchas de esas paradas empezaron una vez que se pasaron los años previstos para que se acabara el nuevo mercado que nunca se iniciaba, siempre anunciado y jamas llegaba.
Luego le buscaron otras excusas, se diría que con cada nuevo proyecto aparecía el clásico paroncillo que indicaba la falta de seriedad y estudio en los distintos procesos, estudios geológicos, estudios arqueológicos, estudios financieros, estudios de aplicación, estudios de apoderamiento del solar, por no hablar de dinero, y es que en ningún momento se contó con financiación municipal, y la de los placeros, era tan arriesgada para los bancos, que con los avales personales que estos presentaban (de aquellos que lo hacían en insuficiente numero) y los que ni aparecían ni para hacer la declaración de bienes, que se entrada causaba risa, por lo que la salida de la concesion se hacia irremediable e hicieron predecir que lo de la Encarnación nunca volvería a salir de la parada. Tendrían que ser otros dineros los que la sacaran, como un rescate, pero quedándose con todo.
En los mercado de Barcelona, los placeros se encuentran en unas paradas idealizadas, si se comparan con las jaulas del bidonville, aquellos son unos puestos ideales para realizar en el futuro, acaso fueran las únicas paradas, en lo de la Encarnación, que no fueran de tiempo.
El proyecto sótano, el de la Guerra, (aquella que vaticinó con un “esto no hay quien lo pare”, dos meses antes de que saliera del despacho de la Delegacion), fue un proyecto, neonato y sin autor, por lo que sufrió la mayor parada de todas, acaso solo superado por de las maderas, mas maderas, esto es la guerra, cuando las mentiras estuvieron a punto de ser confesadas. Las maderas ya estan aquí, ( quiso decir en Finlandia)
Las paradas fueron llamadas técnicas, cuando el sonar, de seguridad cuando era imposible, y de metodología cuando lo del pegamento. Más parecía que tuviera el patronazgo de San Eutropio, que lo es de Paradas. Parada de estudio, paradas de autobús parada de metro y gran parada.
Ahora la parada se hace notar en todo. Todo está parado Acaso sea el tiempo de encomendarse al santo pastor de almas, que luce en su cabeza, por diadema, un “jacha”.
Será pues mañana, como cada quince de Julio, compartiendo con San Buenaventura, en la vida Juan de Fidanza, en esta ciudad, horno, la fecha que nos recuerda que a ambos se les paró el corazón, lo que ahora le dicen entrar en parada.
En el corazón de esta ciudad las paradas tienen la entrada cerrada, y eso si que necesitaría un buen “jachazo”. En Paradas, saben de los milagros del santo, y lo aconsejable, en esta fecha que los recuerdan, sea encomendarnos a estos “pastores” que abrieron con la oración las puertas del Cielo, y lo mismo a esta de la Encarnación parada, lo que le falta no es financiación para abrir una puerta, si no unos Ave María
Sevilla a 14 de julio de 2012
Francisco Rodriguez Estevez.
El paro
Tuvo esta encarnación de mis canas, antes de mis carnes, siempre el tiempo calmo. A lo largo de todo el que estuvo en la provisionalidad se le fueron acumulando los parones de las prisas. ¿Pero como volver a entrar de donde se habia salido?
Al principio todo fuera precipitación, pero en la desaceleración económica de la transición política, llegaron las pausas, se diria que hasta vino bien, pues las sombras del pasado aun eran demasiado alargadas como para discutir ideas tomadas con anterioridad, en el tiempo de los miedos, y en el tiempo nuevo nadie tenia idea de que hacer con la Encarnación salvo pararla, mejor aun, evitar que se moviera. ¡Era de temer!
Muchas de esas paradas empezaron una vez que se pasaron los años previstos para que se acabara el nuevo mercado que nunca se iniciaba, siempre anunciado y jamas llegaba.
Luego le buscaron otras excusas, se diría que con cada nuevo proyecto aparecía el clásico paroncillo que indicaba la falta de seriedad y estudio en los distintos procesos, estudios geológicos, estudios arqueológicos, estudios financieros, estudios de aplicación, estudios de apoderamiento del solar, por no hablar de dinero, y es que en ningún momento se contó con financiación municipal, y la de los placeros, era tan arriesgada para los bancos, que con los avales personales que estos presentaban (de aquellos que lo hacían en insuficiente numero) y los que ni aparecían ni para hacer la declaración de bienes, que se entrada causaba risa, por lo que la salida de la concesion se hacia irremediable e hicieron predecir que lo de la Encarnación nunca volvería a salir de la parada. Tendrían que ser otros dineros los que la sacaran, como un rescate, pero quedándose con todo.
En los mercado de Barcelona, los placeros se encuentran en unas paradas idealizadas, si se comparan con las jaulas del bidonville, aquellos son unos puestos ideales para realizar en el futuro, acaso fueran las únicas paradas, en lo de la Encarnación, que no fueran de tiempo.
El proyecto sótano, el de la Guerra, (aquella que vaticinó con un “esto no hay quien lo pare”, dos meses antes de que saliera del despacho de la Delegacion), fue un proyecto, neonato y sin autor, por lo que sufrió la mayor parada de todas, acaso solo superado por de las maderas, mas maderas, esto es la guerra, cuando las mentiras estuvieron a punto de ser confesadas. Las maderas ya estan aquí, ( quiso decir en Finlandia)
Las paradas fueron llamadas técnicas, cuando el sonar, de seguridad cuando era imposible, y de metodología cuando lo del pegamento. Más parecía que tuviera el patronazgo de San Eutropio, que lo es de Paradas. Parada de estudio, paradas de autobús parada de metro y gran parada.
Ahora la parada se hace notar en todo. Todo está parado Acaso sea el tiempo de encomendarse al santo pastor de almas, que luce en su cabeza, por diadema, un “jacha”.
Será pues mañana, como cada quince de Julio, compartiendo con San Buenaventura, en la vida Juan de Fidanza, en esta ciudad, horno, la fecha que nos recuerda que a ambos se les paró el corazón, lo que ahora le dicen entrar en parada.
En el corazón de esta ciudad las paradas tienen la entrada cerrada, y eso si que necesitaría un buen “jachazo”. En Paradas, saben de los milagros del santo, y lo aconsejable, en esta fecha que los recuerdan, sea encomendarnos a estos “pastores” que abrieron con la oración las puertas del Cielo, y lo mismo a esta de la Encarnación parada, lo que le falta no es financiación para abrir una puerta, si no unos Ave María
Sevilla a 14 de julio de 2012
Francisco Rodriguez Estevez.
viernes, 13 de julio de 2012
Sorteando todo lo que aparece
en una carrera hasta la plaza.
La rifa
Repasando los correos antiguos, esos que me cuesta eliminar y conservo inútilmente, mira por donde, me encuentro este de la rifa, tema que nunca he empleado para esto de lo de la Encarnación, que tiene por remitente una persona importante en sus tiempos de responsabilidades y compromiso con esta ciudad, ahora alejado voluntariamente de ellos. No lo he borrado, ni lo voy a hacer, algún día se lo mostraré, y seguro que será para partirnos de risa.
A una pregunta concreta sobre la actuación de un político del momento, recibí la sorprendente respuesta que hacia alusión a la rifa de la vaca, omito el texto pues ni viene al caso, pero ha sido su lectura la que me ha llevado a pensar que lo mismo que los vecinos de la casa Pumarejo hacen rifas y fiestas, para lograr ingresos que les permita aplicarlos en su mayor interés, también los placeros pueden realizar unas rifas para conseguir la cantidad que le falta a Sacyr, y que no dispone las arcas municipales, ni la asociación de comerciantes, al objeto de encargar la segunda puerta, que por su importancia incluso generaría ingresos atípicos, de poder colocar en la misma a la diosa Ceres, realizando un merchandising con la venta de las camisetas.
También se podría colocar huchas en los puestos para hacer, durante una semana por ejemplo, la colecta Pro exit et Pro introitos, es decir Pro porta, porta macellum, porta tabernaria, portal y por tal y tal, a ser posible automatica para evitar la ostia al cerrarse manualmente, como un puño, por tal motivo.
Otra posibilidad, es la que pusieron en practica hace algún tiempo en “La Boqueria”, el mercado de Barcelona que era refencia en esta ciudad antes de que el berlines se pusiera delante del ordenador, y por aquello de que setapé, y seta Platz. ¡Zas! Premio, ha tocado lo que hay que retocar cada día, una plaza para la mayor indignación y encima cabeza de manifestaciones.
Pues allí, en el mercado barcelonés, aquello es otra cosa. Un lugar donde cada día son cientos de turistas los que van a visitarlo como si de un museo se tratara, donde los placeros, ocupan un lugar, con voz y voto, en la delegación, donde el ayuntamiento cuida a estos vendedores como joyas de interés patrimonial, pues en aquel lugar, resulta que no esta permitido que nadie saque ninguna foto, por lo que de principio se les obliga a dejar las cámaras fotográficas, y pueden ser sancionado si la utilizan, salvo que realicen una aportación con la cual están autorizados a realizar cuantas fotos les venga en gana. La tarifa es de un euro. Por menos, aquí, se fundaron hermandades de penitencia.
Evidentemente no llegan tantos turistas a esta encarnación de “ruinas”, pero al menos lo mismo pasarían cuantos a diario se vuelven cuando buscan en el lugar lógico la puerta inexistente y no la encuentran.
Como idea no seria mala soltar al minotauro en el laberinto, hay gente pa tó, ¡mira que si llenamos aquello!, tal que pareciera por los sustos mercaderes, y estafeta, por el Ayuntamiento, en el encierro.
En este caso no viene al caso rifar ninguna vaca, aquella fue una actuación sui generis, que por su sentimentalismo tiene un bagaje de historia que siempre debemos de recordar con respeto y cariño, circunstancias ocurridas en un tiempo de penurias económicas, tan difíciles, que acaso estos nos lo recuerde. Pero para encontrar los mil doscientos euros para la puerta seguro que ideas no van a faltar.
Sevilla a 12 de Julio de 2012
Francisco Rodríguez Estévez
en una carrera hasta la plaza.
La rifa
Repasando los correos antiguos, esos que me cuesta eliminar y conservo inútilmente, mira por donde, me encuentro este de la rifa, tema que nunca he empleado para esto de lo de la Encarnación, que tiene por remitente una persona importante en sus tiempos de responsabilidades y compromiso con esta ciudad, ahora alejado voluntariamente de ellos. No lo he borrado, ni lo voy a hacer, algún día se lo mostraré, y seguro que será para partirnos de risa.
A una pregunta concreta sobre la actuación de un político del momento, recibí la sorprendente respuesta que hacia alusión a la rifa de la vaca, omito el texto pues ni viene al caso, pero ha sido su lectura la que me ha llevado a pensar que lo mismo que los vecinos de la casa Pumarejo hacen rifas y fiestas, para lograr ingresos que les permita aplicarlos en su mayor interés, también los placeros pueden realizar unas rifas para conseguir la cantidad que le falta a Sacyr, y que no dispone las arcas municipales, ni la asociación de comerciantes, al objeto de encargar la segunda puerta, que por su importancia incluso generaría ingresos atípicos, de poder colocar en la misma a la diosa Ceres, realizando un merchandising con la venta de las camisetas.
También se podría colocar huchas en los puestos para hacer, durante una semana por ejemplo, la colecta Pro exit et Pro introitos, es decir Pro porta, porta macellum, porta tabernaria, portal y por tal y tal, a ser posible automatica para evitar la ostia al cerrarse manualmente, como un puño, por tal motivo.
Otra posibilidad, es la que pusieron en practica hace algún tiempo en “La Boqueria”, el mercado de Barcelona que era refencia en esta ciudad antes de que el berlines se pusiera delante del ordenador, y por aquello de que setapé, y seta Platz. ¡Zas! Premio, ha tocado lo que hay que retocar cada día, una plaza para la mayor indignación y encima cabeza de manifestaciones.
Pues allí, en el mercado barcelonés, aquello es otra cosa. Un lugar donde cada día son cientos de turistas los que van a visitarlo como si de un museo se tratara, donde los placeros, ocupan un lugar, con voz y voto, en la delegación, donde el ayuntamiento cuida a estos vendedores como joyas de interés patrimonial, pues en aquel lugar, resulta que no esta permitido que nadie saque ninguna foto, por lo que de principio se les obliga a dejar las cámaras fotográficas, y pueden ser sancionado si la utilizan, salvo que realicen una aportación con la cual están autorizados a realizar cuantas fotos les venga en gana. La tarifa es de un euro. Por menos, aquí, se fundaron hermandades de penitencia.
Evidentemente no llegan tantos turistas a esta encarnación de “ruinas”, pero al menos lo mismo pasarían cuantos a diario se vuelven cuando buscan en el lugar lógico la puerta inexistente y no la encuentran.
Como idea no seria mala soltar al minotauro en el laberinto, hay gente pa tó, ¡mira que si llenamos aquello!, tal que pareciera por los sustos mercaderes, y estafeta, por el Ayuntamiento, en el encierro.
En este caso no viene al caso rifar ninguna vaca, aquella fue una actuación sui generis, que por su sentimentalismo tiene un bagaje de historia que siempre debemos de recordar con respeto y cariño, circunstancias ocurridas en un tiempo de penurias económicas, tan difíciles, que acaso estos nos lo recuerde. Pero para encontrar los mil doscientos euros para la puerta seguro que ideas no van a faltar.
Sevilla a 12 de Julio de 2012
Francisco Rodríguez Estévez
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