jueves, 31 de diciembre de 2009

VOLVER A EMPEZAR 9,8,7,6,5,4, 3 2 1 ,CERO.,

Solo acaba lo que se termina
(O se acabó lo que se daba)

Una vez comenzada la cuenta atrás el tiempo no se detiene, no hay vuelta atrás en la cuenta iniciada, esto se acaba. Concluye el año 2009, llamado de la crisis, antes desaceleración, siendo de lo poco que se acabara, de todo lo iniciado cuando finalizó aquel 2008 en el que Solbes nos guiñaba el ojo, cuando lo que tenia era una parálisis facial como Pujol en su día.
No ha podido ser este año, quizás lo sea en este que está a punto de llegar, pero lo cierto es, aunque no lo crean, que lo de la Encarnación ha estado a un tanto así, a nada y casi se hubiera podido inaugurar como las fuentes y los sumideros, incorporados en el nuevo pavimento. Todo hubiera sido posible de no haber sido por el contratiempo de lo de las maderas, entiendase del dinero para pagarlas, que si no.
Pero lo importante es, que al igual que el tiempo, que la vida, tampoco lo de la Encarnación tiene marcha atrás. Motivo por lo cual los parones llamados técnicos, de seguridad (si me aprietan), y las demoras sufridas a todas luces penalizadoras, nos aseguran que sirven en positivo para reforzar los argumentos de la vanguardia y la modernidad, (salve usted las fuentes hemorroidales) y, (agárrense) minimizar los olvidos, llameasen pliego de condiciones, o fotovoltaicas, pues el reglamento se cambió en Agosto por la nueva Ordenanza, que si no. En esto, los placeros, siguen en su silencio.
El caso es que ahí está la llamada epatante cubierta, por quien ya no está, para convertirse en el icono del “tiempo rosa”. Un indicativo de prepotencia que nos avisa como las gastan, cuando en lo que se supone un paso efímero, se dedican a hacer mojones (léase hitos) para darle perpetuidad, y es que hay quien no se entera que todo dura lo que dura, y cuando se acaba, no hay para más. Ni con manteca, ni con madera, ni con madeja. Se acabó.
Sevilla 31 de Diciembre de 2009
Francisco Rodríguez Estévez

lunes, 28 de diciembre de 2009

Lunas para medir el tiempo

Bombas de achique

En las calderas de Botero arde como madera, lo que no es madera. Lo que está que arde no son precisamente las calderas, aunque necesite madera, toda la madera, y mas madera, tanta madera que parece fuera esa locomotora insaciable a la que Groucho, sigue demandando a sus hermanos que traigan, mas madera, mas madera, advirtiéndoles que aquello es una guerra, guerra contra el tiempo, como lo de la Encarnación , para que al multiplicar este por la velocidad, indique la distancia.
Dicen que la distancia es el olvido, y en esa locomotora que llamaron sinergia del comercio, (que hay que tener valor de llamar algo así a lo de la Encarnación), el olvido son las fotovoltaicas, aunque andan murmuradores inventando que lo que falta es dinero. No te digo.
El caso es que se temía lo acontecido. Pasaron las Navidades, antes Saturnales, como pasan las modas, tanto la de la bicicleta, como lo del solsticio que vuelven, para pasar, y vuelven a pasar, como los “peces”, para traer un tiempo retro cargado de nostalgias y recuerdos que llaman moderno, insostenible e insufrible. Tiempo pasado, tiempo añorado, en el que, miren por donde, como si volver atrás en el tiempo se alcanzara el de las riadas. Riadas de Sevilla.
Con el agua cubriendo las entrañas, la Encarnación busca dinero desesperadamente, acaso para desecar los sótanos anegados en la inundación previa a la inauguración prevista, debido al temporal de lluvia que nos apareció a nada que reinauguraron “La Encarnita”. Que dolor.
Por las alcantarillas, se pierden hectolitros de “Agua de la Colonia”, tambien llamada bien escaso, todo un derroche para la inauguración fallida, por mor de una inundación en toda regla, una premonición titánica, como la del Titanic, donde barruntando, con tanta agua alrededor, se busca donde estarán las tablas de salvación. Las bombas de achique llevan días sin descanso. Un temor que aparece cada vez que llueve en esta ciudad, en la que garajes y sótanos acaban convertidos en tanques de tormentas, si se encuentran por debajo de la capa estratigráfica de los pilones de la fabrica de “garum” de la Hispalis, donde de lavaban sollos y albures.
Todo era previsible, pues todo era de temer. No tendremos inauguración de la Encarnación en esta “moon blue*”, ni en Epacta**, ni en Parasceve, algo selénico, atípico, micologico, y fotovoltaico, augura que ni para Hodesh***, ni para el plenilunio del equinoccio de Otoño, por lo cual, mas que parto, la evacuación debe de tener lugar cuando todo se acabe, mejor dicho, cuando todo se aclare.
Ojala no se tenga que buscar en el lado oscuro, en la cara oculta, en el azogue****, (del árabe as-süq).

Sevilla 28 de Diciembre de 2009
Francisco Rodriguez Estévez
* segunda luna llena en un mismo mes
** primera luna de Enero
*** primera luna del verano
**** plaza del pueblo, mercado

sábado, 26 de diciembre de 2009

El archivo de la Encarncion

Números y cuentas, letras y cuentos.

No tengo la menor idea de cuantas paginas tiene la colección, aunque siendo un numero considerable este pierde importancia, cuando lo que se cuenta a lo largo de tantos años, resulta ser un cuento, donde las cuentas no se hacen con numero si no con letra pequeña, y donde el cuento de la letra esta en el numero de cuenta.
Casi dieciséis kilos. Quince ochocientos, es el peso acumulado de casi todo lo que se ha publicado, durante este año que acaba, sobre lo de la Encarnación, donde, recientemente se ha reinaugurado parcialmente la nueva encarnadura, (diríase “encarnallada”) de una idea de ciudad, que solo a una minoría despotrica, según la fuente( tipo hemorroide) oficial, sin respeto alguno hacia los que nos construyen sueños, nos hacen ciudad de las personas, nos llenan de espacios libres, nos evitan las sombras arbóreas, hacen del velocípedo icono de modernidad, y el coche, excepto el oficial, no deja de ser un elemento contaminante al que apenas se puede mover los fines de semana y que se degrada en el aparcamiento alquilado que conseguimos a precio de oro y con recomendación, rozando el cohecho impropio.
Todo el cuento viene a cuento por el peso de tanto papel colmatado de letras para generar la información, la noticia, la opinión al que llaman periódico y que en varias maletas, a modo de archivo monográfico, me conservan la historia incompleta, por cuanto solo se encuentran las paginas que pude lograr, e inacabada, por todo lo que aun falta por escribir, de esta Encarnación inconclusa, demorada, reinventada, destrozada, travestida, desfigurada, inaudita, incomprensible, inviable, interactiva, internacional, impagada, e insostenible.
Algo mas de un quintal métrico, hace pensar, mas que en un río de tinta, en un monte de papel, donde cuentas y cuentos, letras y números, comunicaron las noticias que se generaron, crearon opinión, y transcribieron declaraciones que, junto con mentiras y paparruchadas, quedaron impresas y prisioneras por siempre, para que en todo momento se pueda saber la autoría de todo lo dicho al respecto.
Viene a cuento, esto que cuento del numero de paginas y el peso de las mismas, cuando, recientemente ha aparecido la información, facilitada por la responsabilidad, que en lo del “antiquarium”, joya de la Hispalis, se han consignado 5 millones de euros, cantidad pelin corta, para “que quede claro que la cripta tiene que estar lista a final de 2010”, y entonces, es cuando no salen ni las cuentas ni los números. A menos que sea otra noticia sin sostenibilidad, de esas que le crecen como setas insostenibles a la Encarnación aquello no se sostiene, pues en la cronometrica de la musealización, prevista para un mínimo de 18 meses, nos lleva, de cumplirse la previsión, al mes de Junio de 2011, fecha electoral.
Otro desfase de las intenciones con las acciones, puede observarse en lo de la epatante cubierta, la de la madera y el pegamento, la del desfase y la seguridad, la de las fotovoltaicas y los olvidos, cuya instalación completa se llevaría a cabo en un plazo de 8 a 10 meses, si no hay contratiempo, lo que es decir que se podría acabar en Octubre de 2010, (si no hay contratiempo, y los cheques y las letras tienen los avales).
Todo sigue en el aire, y es que, por mas letra que se ponga a esto, mas numero que se haga, mas cuentas que se realicen, y mas cuentos de la buena pipa y de calleja que se le ponga al asunto, no queda claro como haciendoloimposible@enotrositio, puede recuperar la inversión con lo poquito que le puede suponer la cuota política establecida para el pequeño mercado dedalitos, y eso es algo que llevara varios kilos de papel a las maletas, si es que no hay otra cosa.
Sevilla a 26 de Diciembre de 2009-
Francisco Rodríguez Estévez
(San Esteban), como Belen

miércoles, 23 de diciembre de 2009

No cambié (YOURENA)

El cambio

No me llames Dolores, llámame Lola. Es igual pero no es lo mismo, pues llegado el momento de todo vale no se pueden desperdiciar ninguna foto. Que mal puede hacer dar un placido paseo por la nueva encarnadura, por cierto del mismo pellejo que la piel sensible, si eso le pone la carne de gallina a los ediles que saltan, en intento vano, por eludir los charcos de la patochada, cuando una vez metido el zapato en el fanguillo propio del momento, zarpea los dobladillos, tal como si fuera pegajoso chapapote.
Pues eso, así van entre salpicones, de agua, salvando las mallas metálicas, contemplado extasiados la fuente envuelta, como obra de Cristos, imaginando nuevos alcorques, distintos a estos hemorroidados para los árboles que aun le faltan y adivinando inexistentes surtidores de acuáticas laminas sembradas de sumergidos nenúfares para que las carpas doradas puedan volver a la Encarnita, ¡Ay Alameda!.¡Cuanto cambio!
No le digas Encarnita, dile Yourena, pues cambió tanto, como la Tamara mala, solo por ser tan buena.
Un corto paseo desde Compañía a Bolsa de Hierro, para hacer fotos y fotos con fondo. Plaza de Regina, Plaza de la Encarnación, no cambié. No cambié, llego a ser superventa cuando era interpretada por Tamara la mala. Yourena la buena, no vende nada.
No cambié, siempre el mismo discurso, a ser posible sostenible, ignifugo, incoloro, inodoro, e insípido
Esa no soy yo, esa plaza que tu te imaginas, es plaza que ya ni te acuerdas, no, esa plaza no, esa no soy yo. Ahora moderna hasta las trancas la pasean en un lluvioso día gris.
La Encarnita travestida en Yourena, es inaugurada por Hernandez, Rodríguez & Manuel, detenidos bajo la sombra del gran árbol que queda de la que fuera romántica plaza (1953-2009), y la Encarnación sin madera. Para que luego digan:” no la llameis Encarnita, que le pusimos Yourena, que aquella daba penita, y esta por quedarse dormidita, da pena, penita, pena”.
Sevilla a 23 de Diciembre de 2009
Francisco Rodríguez Estevez

domingo, 20 de diciembre de 2009

Un ventiocho, fuera de bromas

El día de la broma

Siete días después del solsticio, llega el de la broma. Por suerte, tal vez por desgracia, lo de la Encarnación hace tiempo que dejó de ser objetivo de la guasa en un día tan propicio, fecha esperada, donde cada año los medios anunciaban nuevos disparates en el mayor de los dislates al que llamaban solar. Ya no caben bromas en lo de la Encarnación, una vez que quedó convertida en guasa permanente, cuando la risa ya no divierte, y, a todo lo más causa daño.
Lo de la Encarnación, cosa seria, dejó de ser esa serpiente de verano que solo servia para foguear becarios, pues su cometido actual es distinto, aun cuando lo ultimo, fuera de bromas, lo pareciera, y el anuncio se viene a realizar tal como solo se puede anunciar la Encarnación,” amen, Celis e Terra, gloria tua”, para cuando pase el solsticio y lleguen las rebajas.
Antes, cuando era solar, en el día de la broma siempre aparecía el ocurrente desatino, ahora, aparte de más madera, todo se centra en este tiempo del disparate micologico, ecológico y sostenible, de “setas” y “pes” de parasoles, de peatonal, de paradas de metro, de autobuses, y metrocentro, por lo que no seria extraño que lo de la Encarnación generara una noticia seria tan seria que pareciera una broma. Seria la fecha ideal para anunciar que definitivamente se aterrará la rampa a ninguna parte. Rampa de unos inexistentes aparcamientos, comienzo de legendaria obra impulsada por el tándem Isabel y Blas, tanto monta, monta tanto, y que por inservible permanece como escarnio, más que para la broma continua, como el metro, y el metro centro que como posible entrada a las “ruinas”.
En el día de la broma no valen los anuncios que por descabellados nadie puede creer. En el día de la broma, más que fecha de reinauguraciones y reencarnaciones lo que convendría saber es si después de 37 años el gasto generado formara parte de la deuda histórica.
Si acaso, en su defecto, conocer algo de la historia, cuento, o chiste que nos estarán preparando a modo de milonga electoral, acerca del “antiquarium”, la azotea-botellodromo”, las escaleras mingitorios, los espacios “dormitorios”, las fuentes lavatorios, los bultos colilleros, los elevadores al restaurant, el mirador panorámico, el pegamento, la madera e incluso donde pueden sujetarse las fotovoltaicas sostenibles. En el día de la broma, en lo de la Encarnacion solo caben las cosas serias, para partirse de risa, aunque nos duela
Sevilla 21 de Diciembre de 2009
Solsticio de invierno
Francisco Rodríguez Estévez

lunes, 14 de diciembre de 2009

Tablas de multiplicar

Tablas de salvación

Irremisiblemente hemos perdido la Encarnación. Es lamentable pero cierto. Nada volverá a ser igual, a menos que en las próximas décadas se elabore un plan de recuperación de la memoria ciudadana, y acaso entonces, vuelvan los autobuses, (y el solar), si es que no hacen un mercado como los de toda la vida.
En nada parece preocupar a la responsabilidad lo de la madera de este ¡mas, madera!, pues siendo la cosa cuestión de tablas, no en vano, en histrionismo andan sobrados.
Haciendo hilo con lo de las tablas, las cajas, y la madera, lo de la Encarnación acabará como empezó, tal como su primera plaza de tablas, tal como en un principio la ciudad, por lo que no es asunto baladí que, después de tanto tiempo, pudiera quedarse, una vez más, empantanado en el viscoso cieno de la indolencia, donde todo es engullido, (con lo que lleva costado), por el fitófago depredador. ¡Más, madera!
No cabía tal final, ni tampoco tal y tal. Acaso por el talante, y el talente, que viene del griego y del francés, para llamarle peso, plato del peso, plato de la balanza, plato de lentejas, tiro al plato, plato, al fin y al cabo,(típico a la postre) lo que hacia que no se podía permitir semejante remate de los tomates, naturalmente, con las setas. Y si hace falta madera, y mas madera, nada mas facil que firmar créditos con la caja, la cajera, el cajista y el cajón, que al ser todo de madera viene bien con champiñón.
Una vez resuelto lo del dinero, el maldito parné, la manteca, la guiíta, desaparecerán definitivamente todos los inconvenientes y volverá la madera, con toda la madera, sus tablas a colgar, como en Otoño las golondrinas, para revestir de nidales el icono del tiempo rosa, cual flamenco marismeño, para transformar, al punto de no tener quien reconozca en esta deposición, que no parto, una encarnadura engendrada en los servicios, como si fuera un pacto, que mas pareció ruinoso que de progreso.
El problema está en los ajuste de los costos, tanto de inversión, como los de aportación, tras la devaluación per crisis y demoras per se. Punto en el que aunque la cosa parezca dura, siempre quedará algo para hacer caja. Otra cosa serán las valoraciones, cuando la declaración efectuada advierte que el costo final no se puede saber hasta que todo acabe, es decir hasta que se cancelen todas las deudas. Pensando en que una sola tabla bastara en esta avenida para agarrarse.
Igual pasa con los comerciantes, que en la casmodia del aburrimiento ni siquiera son capaces de de valorar el costo de tanta provisionalidad, que le vamos a hacer, si boquiabiertos por el epatante futuro de las cuentas que les hacen, son incapaces de hacer las propias. ¡Más, madera!
Sevilla a 14 de Diciembre de 2009
Francisco Rodríguez Estévez

domingo, 13 de diciembre de 2009

ICONO DEL TIEMPO ROSA

La Encarnación, símbolo del ocaso
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JUAN JOSÉ BORRERO
Actualizado Domingo , 13-12-09 a las 08 : 26
En 2011, la reurbanización de la Encarnación no será lo que se proyectó, puede que ni siquiera sea lo que se dibujó y para nada será lo que se prometió. Ralentizada por las dificultades económicas y técnicas, la obra se ha convertido en un costosísimo puzle de piezas de madera que parece irresoluble.
La Encarnación es el único gran proyecto urbano del que podía alardear el equipo de Gobierno municipal en este mandato, aunque fuera concebido en el anterior. Presentado como símbolo del modelo de una ciudad que iba a apostar por la arquitectura de vanguardia frente a sus tópicos a costa de maltratar su paisaje urbano, se nos presentó como un emblema de progreso, en el que se daban cita el pasado, por su museo, el presente, por su estación de metro y el futuro , por su diseño. Pero el proyecto de Jurgen Mayer va camino de convertirse en icono perfecto de una época política marcada por la incompetencia y la improvisación, en la que los sueños se sustentaron en ladrillos ajenos unidos por la argamasa de la demagogia.
Y es que aquel proyecto de indudable impacto estético, extraordinaria funcionalidad de uso al combinar un intercambiador de transportes, un museo, un mercado, galería comercial, gran plaza pública, restaurante panorámico y mirador, se ha convertido en una losa para el promotor, un molesto vecino para el entorno y en el símbolo de un modelo de mal negocio y fracaso político.
La Encarnación que nos entreguen, si algún día es posible, será un espacio ampliamente privatizado y seguramente inconcluso. En 2010 no habrá museo, a menos que lo salve el plan cinco mil, seis mil o siete mil, y sobre todo no habrá estación de metro. Posiblemente sólo será un mercado encerrado en un laberinto con una galería comercial llena de carteles de se alquila.
Hoy Metropol Parasol es una maqueta depositada en el MOMA de Nueva York, con una fecha falsa. No es un hito arquitectónico, sino el proyecto de un monumento a la incompetencia. Y su millonaria pérgola de pino es la metáfora del féretro en el que ya se pasea una etapa política que malgastó su crédito en construir sueños que no hizo realidad.