La suerte
Un precioso fedora azul cubre su despoblada cabeza, al punto
de que casi no llego a reconocer a quien es uno de los pocos amigos de los de
verdad que tuve la suerte,º la inmensa suerte de conocer desde los primeros años
hasta estos septuagenarios que compartimos…………………..
Aun le llamo con un apelativo cariñoso que casi nadie
conoce. Así figura en mi directorio telefónico. Aquellos que le conocen saben
que es una persona especial. Como los
dedos de la mano el estaba justo en el centro de los cinco hermanos acaso el
más alto, el mas hombretón, de su estirpe de varones.
El mayor gozaba una afición colombófila, acaso su cariño
fuera una heredad de su progenitor que ganaba concursos mundiales de canarios
posturas, con el giboso factor rosa.
Durante años formamos un trío de inseparables como pájaros tres amigos que solo los amores pudo diluir, el triangulo permaneció durante mucho tiempo
conjugando sus diferentes lados por el fuerte vinculo creado, y donde sorprendentemente no cabia el futbol.
El lado más corto del escaleno encontró la salida inversora de su fantasia, eso que para el suponía crear una gran familia una vez pudo salvar las penurias y escases que en la terna era inadvertida. Todos para uno y uno para todos.
El resultado de esto acabó cuando empezó otro, y la manceba le echó el ojo, y desde entonces cada uno fue conforme a su suerte.
El lado más corto del escaleno encontró la salida inversora de su fantasia, eso que para el suponía crear una gran familia una vez pudo salvar las penurias y escases que en la terna era inadvertida. Todos para uno y uno para todos.
El resultado de esto acabó cuando empezó otro, y la manceba le echó el ojo, y desde entonces cada uno fue conforme a su suerte.

Lo que es una verddera suerte es el poder de seguir viendo, como los
años nos pasan, a este amigo que ahora
pasea el perrito de sus sobrinas, y es que lo que ocurre cuando no se
tiene descendencia para dejarle algo, cuando menos tanto bueno que en tantos años a
esparcido por donde quiera que haya pasado.
Durante algunos años, acaso los más difíciles, los mas
desolados que pude pasar me toco pasear mi perrita Bola, creo que ella era la
que me paseaba, obligándome a salir de casa.
Ahora mi amigo Alberto, mi gran amigo Alberto da largos paseos con el perrito que sus sobrinas les ha encomendado, una agradable compañía, una saludable obligación.
Ahora mi amigo Alberto, mi gran amigo Alberto da largos paseos con el perrito que sus sobrinas les ha encomendado, una agradable compañía, una saludable obligación.
Cosas de la Encarnacion, cosas de la calle ancha,plaza y callejuela, del Tiro, y de la "roacarro". Hablando me dice que se le murió hace años el pájaro del que hablamos la ultima vez que nos vimos, por suerte el mío, cosa de viejos, le doy detalles de cómo ha vuelto a trinar, después de superar el daño que tenía en el pico.
He pensado comprarme un sombrero azul, acaso tape la androgenica alopecia incipiente que aparece por atrás antes de que se desnude, y muestre el destape.
Me hace ilusión cubrir la blancura DE LAS CANAS, aunque será difícil alcanzar el porte con el que lo luce, es su gracia innata.
Por eso “Pita”, por eso, gracias Alberto
Sevilla a 8 de Diciembre de 2019-
Francisco Rodriguez
No hay comentarios:
Publicar un comentario