jueves, 15 de enero de 2015

Miente, hiriente. ¿O era diente, lo que jode?

Esperaba que después de pasada estas largas fiestas, y habiendo enviado varias cartas directas a la responsabilidad de lo de la Encarnación,  la municipal, pues la concesionaria ha dejado bien claro que lo de la puerta no es cosa suya, salvo atender la petición que de la otra parte, la contratante, se lo solicite, y entonces, me afirmó con rotundidad,  de inmediato el asunto quedaría resuelto, claro está que aparte de otros muchos que quedan por revisar, pues la responsabilidad, estando en la oposición, acaso no los advirtiera, más cuando no existe constancia de haber realizado la menor objeción donde se actuaba con dinero público, y cabía la posibilidad de incumplir, leyes, normas y reglamentos, amén de propio PGOU. Agua pasada.
Es la mentira hiriente lo que preocupa, pues al silencio municipal es algo a lo que estoy acostumbrado y no hace la menor mella, por cuanto podría escribir tantas cartas, cuando menos hasta que se instale la puerta, o lo mismo ocurre  que en el próximo gobierno municipal, deciden que no es bueno que un edificio municipal tenga tantas deficiencias, y carencias, como por ejemplo la puerta automática en la travesía central, y aparece en los programas tales acciones, pues de las palabras que mienten, palabras sin verdad, nos demuestran que poder no es querer.
En el interior del laberinto, nos venimos a encontrar de vez en cuando, con  un cierto número de personas que fueron importantes en otro tiempo para esta ciudad, sobrado de años, vienen por la curiosidad de ver como quedó aquello. Hace unos días tuve ocasión de testimoniar mi admiración a quien durante ocho años estuvo en la responsabilidad y todos le recordamos. No dudé en mostrarle el resultado que tiene la pésima colocación de las puertas, y de paso le mostraba cada una de las deficiencias que se observan a simple vista, en una edificación tan costosa como caprichosa, pero con demasiados errores, y eso solo contando los que tiene la plaza municipal de abastos.
También le hice referencia a la recuperación de la diosa Ceres, o como una calle peatonal se transforma en bar de copas, sin olvidar la enigmática propiedad del deficiente equipamiento de los cuatro millones cuatrocientos mil euros, pues en cuanto se averían nadie quiere ser responsable, así que los sufridos comerciantes, otrora “pobrecitos placeros”, quedan en una situación que ni los puede sustituir, ni ,al ser material de saldo, con obsolencia rebasada de largo  se encuentran piezas para reparar. Cosas del contrato leonino que, menos mal que estaba revisado por los asesores propios, que si no, ni les cuento..
 Ayer la visita fue quien pudo comprobar en los cuadernos de las anotaciones de la Híspalis, como desaparecían, tal como le ocurrió a la estatua de Vasallo, las piezas que se encontraban en medio de cimentaciones desproporcionadas, y con informes técnicos tan penosos como la sentencia del Tribunal Supremo de Andalucía, en lo que respecta al PGOU, que evidentemente sucede como lo de diente, que se desmiente, se evita y pasan los días, por lo que visto que no tengo ninguna respuesta en el silencio de la primera parte contratante, de la primera responsabilidad, como que me no me quedará que seguir escribiendo, no para que lo sepan, que lo saben. Es de lamentar que esto suceda, pero, como no puede ser de oro modo, la mentira tiene otros destinatarios, que de ninguna manera, Sr. Director, pueden ser sus informados lectores.
Sevilla a 15 d Enero de 2015  

Francisco Rodríguez Estévez                                                                                                                                                                                                                     

domingo, 11 de enero de 2015

Once de Junio de 2004

SEVILLA. Un jurado compuesto fundamentalmente por arquitectos vanguardistas elegirá mañana entre diez proyectos el ganador del concurso de ideas para la Encarnación. Previamente, el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, dará hoy a conocer las modificaciones que los autores de estos diez proyectos han introducido para adaptarse a las exigencias del Ayuntamiento, entre ellas que no haya aparcamiento subterráneo y que se respeten los restos arqueologicos de la plaza.

Y es que muchos de los proyectos no han atendido las exigencias planteadas, según expertos cercanos al concurso consultados por ABC. De hecho, los arquitectos han tenido que explicar cuánto costará llevar a cabo sus proyectos y cómo ejecutarlos, ya que muchos de ellos se han centrado más en la estética que en la funcionalidad. Las mismas fuentes anuncian que los diez proyectos seleccionados han querido romper con la arquitectura sevillana conservadora, por lo que la polémica será inevitable. Algunas de esas voces defienden que la arquitectura moderna deje su impronta en Sevilla, «pero que sea de calidad», matizan.

El arquitecto Javier Queraltó, miembro del Grupo de Expertos que nació para oponerse al proyecto original del PA de hacer un parking rotatorio en la plaza sin respetar los restos arqueológicos, echa en falta entre los proyectos seleccionados «propuestas más comedidas». En este sentido, opina que «las diez ideas podrían considerarse muy rompedoras con el entorno».

De hecho, este arquitecto cree que las ideas seleccionadas podrían llegar a tener «serias dificultades para pasar los filtros académicos, de la opinión pública y de la Comisión de Patrimonio. Son proyectos con un diseño muy avanzado para el entorno, lo que técnicamente obligará a un diálogo que muchos no acaban de entender. De cualquier manera hay que reconocer que el museo Guggenheim no se habría hecho nunca si hubiera tenido que ser aprobado por los bilbainos y, sin embargo, ha sido todo un éxito».

A su juicio, hay propuestas más «relajadas», como la bautizada como Spatium, del canario Héctor García Sánchez, «que tiene la dificultad de dejar el mercado de abastos donde actualmente se encuentra».

Queralto opina que «debería ganar el proyecto que contemple una plaza pública que fuera muy amplia respecto a la ocupación del mercado, que no debería tener más de 3.000 metros cuadrados». Así, cree que ese espacio libre debería contar con alguna zona cubierta para hacer frente al sol o la lluvia.

Por otra parte, Pablo Diáñez, profesor de Proyectos de la Escuela Superior de Arquitectura y también miembro del famoso Grupo de Expertos, está convencido de ue los diez proyectos seleccionados sufrirán modificaciones sustanciales para adaptarse a las exigencias del Ayuntamiento, como es respetar los restos arqueológicos y no hacer un aparcamiento subterráneo. «De la mayoría de los proyectos se pueden sacar aportaciones interesantes para interpretar cómo se puede intervenir en un centro histórico en la cultura arquitectónica de 2004. Es lógico que esas propuestas no hayan hecho ninguna concesión a la nostalgia y el conservadurismo, porque son ideas contemporáneas y coherentes con su tiempo, ideas que traen aire fresco».

«¿Polémica? Siempre la habrá. Esos diez proyectos reflejan su tiempo y aportan un grano de arena a la riqueza urbana de Sevilla. El siglo XXI también tiene que hacer sus aportaciones urbanísticas y arquitectónicas», indicó Diáñez, quien recordó que «entre la propuesta ganadora y lo que finalmente se construya habrá muchas aportaciones, porque el cliente es el Ayuntamiento y tiene la última palabra».

Por otra parte, otra destacado experto en la plaza de la Encarnación criticó el hecho de que los diez proyectos seleccionados «tienen muchas indefiniciones y necesitan muchas mejoras urbanísticas, así como concreciones en lo que se refiere al tráfico, información de la plaza o propuestas para los restos arqueológicos. Esos proyectos se recrean más en los acabados que en la funcionalidad, por lo que habrá que conocer qué soluciones dan a las exigencias y requerimientos del Ayuntamiento». Por otra parte, añadió que «algunas de las diez ideas seleccionadas son muy osadas y costosas de llevar a cabo, sin olvidar que van a llevar a cabo un gran impacto visual. Hay que apoyar la arquitectura moderna de calidad, pero no aparatosa».

No obstante, señaló que hay proyectos «más neutros, como el de Spatium, que contempla una plaza libre y la conservación de los restos arqueológicos, pero podría tener el rechazo de los placeros porque contempla el mercado de abastos en su actual ubicación. Hay que tener en cuenta también que el mercado puede ser versátil, sin tener que ser efímero. No podemos estar condicionando todo por un mercado que quizá en el futuro no haga falta».

Esta voz cualificada entiende que el proyecto a ejecutar en la Encarnación «no puede ser un remedo del Prado, es decir, muchos árboles y albero. Tampoco puede ser una plaza dura, como la de la Plaza de Armas, que nadie utiliza. La plaza de la Encarnación está en pleno casco histórico y habrá que respetar la legislación en materia de patrimonio artístico, lo que no quiere decir que no se pueda introducir una arquitectura moderna porque, exceptuando la Iglesia de la Anunciación y el entorno de Puente y Pellón, las fachadas de la zona están muy machacadas».

Según las mismas fuentes, «los sevillanos están preparados para aceptar una arquitectura moderna de calidad porque la ciudad no es tan barroca ni se mira tanto el ombligo como se dice». En cuanto al proyecto ganador que se anunciará el próximo sábado, indicó que «no tendrá por qué ejecutarse en su totalidad, aunque tampoco tiene mucho sentido que se premie una idea que finalmente no se lleve a cabo»

Un miembro del jurado que elegirá el proyecto ganador declaró también a este diario que «las propuestas presentadas y elegidas denotan un gran esfuerzo de imaginación. Son proyectos difícilmente digeribles por los ciudadanos de a pie, porque la vista se acostumbra fácilmente a la arquitectura conservadora. De lo que no cabe duda -indicó- es que cualquiera de los diez proyectos seleccionados generará una nueva estética, que en poco tiempo se integrará en la ciudad».

Sevilla ABC de 11 de Junio de 2004

sábado, 10 de enero de 2015

 veces

La madre de mi amigo Miguel, con todo el saber que la edad otorga los llama partía, y eso era de mucho antes que la ministra nos descubriera lo de esta preferencia personal, antes que estar doblá. 
Pero los partía no viene de las intenciones de hacerlo añico, aunque no faltara en ocasiones las ganas. Tiene en este caso la connotación grupal. Tal como si este fuera, ser de la partía, una significación que de por si se excluyen  para formar un conjunto con intenciones de dominio.  Como Tragabuches, y Pasoslargos.
En los grupúsculos de la sociedad civil, donde la atomización de las fuerzas de las cientos de mesas, plataformas, asociaciones, y otras agrupaciones donde vienen a perder toda fortaleza que nunca consigue, y siempre se muestra débil frente al poder que los partía logran por más que el tiempo delate los fondos de sus intenciones por perpetuarse. Antes partía que doblá. Pernales, Lero, forman la partia. Empieza el juego.
A veces, cuando la sociedad civil se hace sentir, parece que logra obtener algunos de los objetivos que desde la administración los gestores publico los soslayan y evitan sine die, hasta que coincide que por su exclusivo interés se atiende a la ciudadanía en histriónico acto que lograran rentabilizar. Barquerito de Cantillana, Tempranillo, son de la partia.
En ocasiones se consiguen logros, si es que les conviene, así que la Fabrica de vidrios de la Trinidad tras décadas ha sido posible evitar que se perdiera, como se perdió lo de la Encarnación,  y aunque es cierto que lo de las setas ha creado un nuevo lugar de ocio, se ha perdido tal cantidad de euros que  a nada de ver la calidad de los materiales empleados, hubieran bastados para restaurar un importante número de edificios de monumentalidad y protección contrastadas. Otras cuentas. La partía.
Salvar el Retiro Obrero de la picota, evitando una calle que no solucionaría nada, y evitar la pérdida del espacio verde de los jardines del Prado, proteger la fábrica de sombreros, y tumbar la torre que nos costará un puente son lances de diferentes  resultados, serán nuevas partidas, con asuntos pendientes, como San Agustín, la Gadivia, y el mercado de la Puerta de la Carne, San Lazaro, y con todo aun estará por ver lo de las Arazanas, la Fabrica de Artillería, por el contrario los logros de recuperar la Santa Rufina de Velázquez, como en otro tiempo el Puente de Triana, son logros que en la partida nos dejan ganar. ¡Ay, Alameda!
La casa grande de Pumarejo, tras muchos años demandando la atención, después de lograr que la partida municipal adquiriera la titularidad y con ella la responsabilidad de su conservación con los valores intrínsecos del uso que se han mantenido por los muchos grupos de usuarios que allí se aglutinan, pues, con la partida de que disponían, han tenido el punto de partida de iniciar lo que evitará que las lluvias de este año siga destruyendo las ilusiones de cuantas personas  forman la partida de responsabilidad ,que  otras partidas de irresponsabilidades mas parecían querer destruir tanta historia con argumentos de miedo. La partida empieza a ganarse cuando se emplea bien, y después de tantos años, pudimos.
Sevilla a 10 de Enero de 2015-

Francisco Rodríguez Estévez

Las setas y yo

Carlos Navarro Antolín | 10 de enero de 2015 setas
A Monteseirín no le gusta que Sevilla, tan desmemoriada siempre, olvide en el breve tiempo de un trayecto de tranvía quién hizo posible su transformación urbana. El ex alcalde tiene interiorizado que sus grandes logros han sido capitalizados por la derecha inmovilista, rancia y consagrada a las fiestas mayores que a sus ojos representa el PP de Zoido. Ayer se reunió en un almuerzo con quienes considera artífices de la construcción de las setas de la Plaza de la Encarnación. Acudieron el ex concejal de Urbanismo Alfonso Rodríguez Gómez de Celis; el ex gerente de Urbanismo, Manuel Marchena; el secretario municipal, Luis Enrique Flores, y dos directivos de Sacyr con los que mantuvo la interlocución durante la polémica obra: Mariano Peláez y Antonio Belmonte. Sólo falto el profesor universitario Manuel Rey, último delegado de Urbanismo de Monteseirín, aquel edil que trasladó su despacho de la Cartuja a la misma Encarnación para el seguimiento diario de las obras.
Monteseirín está cada día más orgulloso de las setas. Sus setas. Zoido no las ha intentado derribar nunca, como quizás hubiera querido el ex alcalde para confrontar su modelo de modernidad frente al modelo de ciudad anclada del PP. A Monteseirín le revuelve las entrañas que el Ayuntamiento de hoy publicite el Metropol en vídeos destinados a la captación de turistas y que hasta Zoido haya posado en sus alturas para alguna entrevista periodística.
Quizás falta poco para que Monteseirín escriba Las setas y yo, sus memorias reivindicativas sobre un gobierno con una duración propia de un pontificado. Tal vez ocurra simplemente que el pueblo, siempre novelero, ha hecho suyas las setas, como las coplas cuando triunfan. Aunque haya coplas que dejan jirones en el alma de imposible costura.

viernes, 9 de enero de 2015

Nueve días de Enero

Tratando de que para cuando llegue la primavera pueda entrar en el traje “negro contraguía” que lo tengo nuevesito,  pues aunque tiene dos años solo tiene cuatro puestas, como que me veo obligado a rebajar no solo peso también afinar la silueta que se ha empeñado en concentrarse en la enorme panza que me desluce. Así que como medida correctora, aparte de no picar entre horas, y evitar las grasas en la comida, me estoy dando unas buenas caminatas que me hacen recorres las distintas zonas del gran casco histórico que tenía en parte olvidadas y otras que nunca acerté a pasar.
Ni que decir tiene que tanto si  entro por Puerta del Osario, como por Puerta Real que de un lado o de otro cruzo hasta llegar a la mitad de la “decumanunm maximus”, es decir en la Encarnacion, justo donde se cruza con la cardo maximus, que me llevara de vuelta por Puerta de la Macarena, hasta mi domicilio en Puerta de Cordoba.  y ni por esa nada me hace cambiar de opinión acerca de la epatante cubierta, a poco que te acerques se percibe la mala construcción y las deficiencias que se aprecian a simple vista.
Hoy he penetrado en lo que estaba previsto que fuera una calle de comunicación Este-Oeste, que coincidía con la entrada a la plaza municipal de abastos, y que alegremente convirtieron en bar de copas, que al menos evita que el lucernario se convierta en basurero.  Los servicios compartidos  en la sinuosa calle. Es en esta donde calle interior donde las puertas llevan más de un año rotas y las de la plaza de abastos, por pares, quedaron tan mal colocadas que crea sus dificultades acceder.
En la sinuosa calle, desértica en estos días que ya no tiene tenderetes con chorizos al Sol, ni otras mercancías caprichosas que al parecer tanto gusta al público y que ofrecen una imagen que posiblemente deteriora los espacios públicos, ya sea Catedral, Plaza Nueva, Duque, Encarnación, Alameda, ¡Ay, Alameda!, chorizos y camellos. Pero lo cierto es que la cosa está muy malita y la permisibilidad es la consecuencia  de los tiempos.
Este noveno día de Enero, en el  que mi largo paseo me lleva a advertir el gran número de locales vacios que se alquilan o se venden, lo que resulta sintomático de una mala situación comercial, y mira por donde, es cuando solo se abren bares, gastrobares, abacerías, y franquicias, lo que hace parecer que las oportunidades están en pequeñas tiendecitas que ofrecen una cierta y engañosa exclusividad. En la plaza municipal de abastos, de la Encarnación, llamada a ser la locomotora del sector, la sinergia comercial, pues resulta que por su malísimo diseño, su galimatica distribución y su laberintico trazado hace de esta un espacio de escaso atractivo por cuanto las dificultades del publico tanto para acceder, como para salir de las lamentables instalaciones municipales, que para colmo incumple la Ley de Accesibilidad intencionadamente, y nadie acierta a entender que causa existe para que no se instale una nueva puerta, o dos mejor que una , al objeto de mejorar las posibilidades de esta plaza municipal de abastos, que aun incumpliendo el propio Reglamento de Mercados, y saltarse a la torera el PGOU, es una acción que corresponde a nuestro Ayuntamiento, y lo peor es que lo saben.
Sevilla a 9 de Enero de 2015

Francisco Rodríguez Estévez

sábado, 3 de enero de 2015

El ayuntamiento de Sevilla Y SACYR firman el contrato de obras para la construccion del proyecto ‘METROPOL PARASOL

urbanismosevilla.org 3/1/2006
El alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el delegado territorial de Sacyr-Vallehermoso, Antonio Belmonte Sánchez, han suscrito en el día de hoy el Contrato de Obra Pública para la renovación urbana de la Plaza de la Encarnación y su Entorno y concesión del inmueble propiedad municipal sito en Plaza de la Encarnación nº 24, conocido como ‘Metropol Parasol’, conforme al Proyecto Básico redactado por Jürgen Mayer y al Pliego de Condiciones del Concurso Público aprobado por el Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo el pasado 14 de julio.

Tras la firma de este contrato, Sacyr dispondrá de un mes para presentar ante el órgano de contratación el Proyecto de Ejecución de la Obra, cuya redacción encargará al arquitecto Jürgen Mayer. Una vez aprobado el Proyecto de Ejecución dispondrá de otro mes para proceder a la firma del acta de comprobación del replanteo, tras lo cual la Gerencia de Urbanismo acordará la puesta en servicio de la obra, mediante resolución expresa. A partir de este momento Sacyr dispondrá de un plazo máximo de un mes para que la obra esté en funcionamiento, y de un plazo máximo de veinte meses para su finalización.

Las obras del Proyecto de Emergencia, actualmente en ejecución, finalizarán en enero de 2006, por lo que en febrero de ese año Sacyr procederá a su implantación en la obra y continuará los trabajos, que culminarán con la completa construcción del proyecto.

Hasta después de Semana Santa de 2006 no será necesaria ninguna modificación del tráfico en la calle Imagen. A partir de Semana Santa se habilitará una zona para acopio de materiales, en la que también se instalará una grúa, sobre el carril de la calle Imagen adyacente al solar de la Plaza de la Encarnación, por lo que los vehículos que accedan desde la Plaza de la Encarnación a la Plaza de San Pedro habrán de hacerlo por la calle José Luis Luque, rodeando la pequeña rotonda que se encuentra frente al edificio municipal que alberga la Delegación de Hacienda. El tráfico que discurra en sentido contrario por la calle Imagen (desde la Plaza de San Pedro hacia la calle Laraña) no será desviado.

En verano de 2006 se procederá a ejecutar las cimentaciones previstas en los extremos norte y sur de la plaza, y a finales de agosto de ese año se completará la construcción de la estructura (plaza y mercado), tras lo cual se ejecutarán las instalaciones (electricidad, fontanería, climatización y saneamiento) y a su impermeabilización y solado. El montaje de los parasoles comenzará en diciembre de 2006.

El Ayuntamiento de Sevilla realizará para la construcción de esta obra una aportación municipal de 25.421.166 € (en dos pagos, 2007 y 2008). El resto, incluido el mantenimiento, se financiará mediante la concesión administrativa de la explotación comercial por cuenta del contratista de la propia obra y del edificio de propiedad municipal situado en Plaza de la Encarnación 24 durante un plazo de cuarenta años,



 
Año nuevo

Como si fuera una Primavera travestida de frio termina esta primera semana del año nuevo, cuatro días de Sol que se compartió con el año anterior, formando un puente que ha permitido a muchas personas venir de fuera para disfrutar de nuestra ciudad, o sufrirla, y aprovechar la calidez de las horas centrales del día y contemplar los increíbles azules del cielo de Sevilla. No dejaré atrás, el “mapping”, ni la iluminacion navideña, que es un atractivo activo para disfrutar ya sean propios o extraños en familia.  
Cierto es que esta ciudad a perdido demasiado cielo, y que el gnomon de poniente ni marca las horas en la lamina de plata del rio Grande, todo lo mas cuando con dinero público se construya el puente de entrada y salida, puerta del ocaso, gasto previsible que no fue evitado, para que la entidad privada revalorice el capricho de una perversa gestión, y entonces acaso sea posible que nos enteremos de la hora, y de las horas que llevará para salir de los podios de base de la edificación bancaria. Incluso alguien subirá arriba, pues seguro que hay gente para todo, y la torre llamada “banesto”, de risa en lo que fue la expo. Todo es como un compendio de “encarnaciones”, por más que esta aun no tenga la puerta obligatoria en la plaza de abastos.
Ni que decir tiene  que lo de las setas tiene su llamada, y  hay un cierto número de personas que vienen para ver esa extraña edificación que aun rodeada de kioscos efímeros de los periódicos eventos que allí se organizan, conjuntamente con la Alameda, Ay, Alameda, y con la plaza de la mayor indignación en llegando las Pascuas, reconvertida para la chiquillería en una espacie de calle del limbo, pues la del infierno es solo para mayores. Junto al estipite de la seta cinco se ha permitido la colocacion de de la carpa transgresora convertida en terraza ocultando totalmente la todavía destrozada puerta Sur  de la sinuosa calle cubierta, para que el forasterío deguste el pescado crudo al estilo nipón tan de moda, pues con tantos obstáculos como que apenas perciben los viandantes que allí se encuentra, desde hace cuatro años, la plaza municipal de abastos de la Encarnación, con casi doscientos años de historia, y que cuando intentan entrar, pues resulta que no se encuentra la puerta en el lugar que la lógica hacia intuir que estuviera, y que además fuera automática. Cuatro años.
Es de verdadera vergüenza que tantas personas intenten entrar en esta plaza municipal sin lograrlo, y cuantas otras desisten, en detrimento comercial de esta, cada día mas desierta, y que decir cuando son otras muchas que desde la calle, tras el cristal del fanal, una vez que han  percatados que han caídos en trampa del tholo de la absurda barreduela, (esa tontería que se le llegó a aplaudir  al berlinés),reclaman mi atención  haciendo señas, y  te piden la información posible de como se puede acceder al mirador social, y con el mismo mimo que vaticinó el doctor para aquello, es decir, sin palabras, vengo a señalar a cuantos me lo solicitan que el camino que se encuentra en las esquinas suroeste, y noroeste, para que al bajar puedan acceder hasta el ascensor, por lo cual debo de entender que comprenden mis indicaciones cuando siempre al despedirse tienen un gesto de agradecimiento.
También los hay que logran entrar en la plaza municipal de abastos,  y una vez dentro  no encuentran como salir del laberinto, y otros muchos, como la indigencia, solo tratan de encontrar los aseos, los deficientes aseos, pues ni el bar de copas que sustrajo la calle de la curva Sur, ni el este de carpa transgresora dispone de los servicios que se exigen, pero como todo en esta plaza municipal  hace indicar que en el conjunto de lo de la Encarnación a los responsables publico les importa pero que muy poco, pues permite el cambio de licencias, desatiende el propio reglamento municipal, soslaya la Ley de Accesibilidad de los edifico públicos, y en definitiva cabe pensar que después de cuatro años el balance no puede ser mas pésimo. Lo peor es que lo saben, así como muchas personas que en alguna medida y son miles buscaron la puerta y no la encontraron. Y eso es algo que puede usted mismo venir a comprobar.
Sevilla a 3 de Enero de 2015
Francisco Rodríguez Estévez