Poca broma
Va para veinte años de lo de la espongiforme. De cuando la
ministra, poca broma, recomendaba cual poseedora de una estrella de alta
cousine, la forma de realizar un caldito con los huesos saladitos de cerdo.
¡Qué cosas!
El susto, poca broma, tuvo tanta información que
desinformaba.
En la provisionalidad la vaca, la sagrada vaca para los hindúes, la que da leche merengada, la que rie, poca broma, alcanzaba el dramatismo enganchadas en los rastreles, bjo el asbesto, del enjaulante tiempo que aparecieron los priones de sustos. Poca broma, todos por el pollo.
En la provisionalidad la vaca, la sagrada vaca para los hindúes, la que da leche merengada, la que rie, poca broma, alcanzaba el dramatismo enganchadas en los rastreles, bjo el asbesto, del enjaulante tiempo que aparecieron los priones de sustos. Poca broma, todos por el pollo.
Pero como a cada tiempo aparece una broma de muerte, y si lo del VIH empezó con la tontería del
gorila, tal que fuera un zapato con pelota, ya se dejó caer por el 98, justo cuando
lo de la Encarnacion ya llevaba, entre broma y broma, quince año bajo chapas, y lo del pollo evidentemente no se iba salvar.
Fué al tercero de tercer milenio cuando ya fuera por la civeta,por la zarihueya, o el zorro volador, que le toca el turno al H5N1, y la aviar llega, poca broma, para poner carne de gallina de gripe de cagaleras.
Fué al tercero de tercer milenio cuando ya fuera por la civeta,por la zarihueya, o el zorro volador, que le toca el turno al H5N1, y la aviar llega, poca broma, para poner carne de gallina de gripe de cagaleras.
Por el 2003, lo de la Encarnacion inicia el concurso de ideas, ¡que idea! para lo
de su plaza municipal de abastos, poca broma, después de treinta cinco años
esperando que transcurrieran tres DE arrinconada promisión, para pasar una cuarentena post expropiación forzoza.
Poca broma.
Tal como era de esperar el tiempo llega, no tiene broma, y se inician las obras esperadas por siete lustros, nada menos justo cuando Lehman Brothers nos ofrece al mundo otro preocupante inicio, poca broma, y nada menos que el de una crisis mundial que perdura en la actualidad, y las bajas en el sector son incontables, en la Encarnacion llega el susto a los dos tercios, poca broma.
Tal como era de esperar el tiempo llega, no tiene broma, y se inician las obras esperadas por siete lustros, nada menos justo cuando Lehman Brothers nos ofrece al mundo otro preocupante inicio, poca broma, y nada menos que el de una crisis mundial que perdura en la actualidad, y las bajas en el sector son incontables, en la Encarnacion llega el susto a los dos tercios, poca broma.

Para mas INRI, el laberintico lugar resulta ser, lo que llaman plaza municipal de abastos, espacio publicio, que lamentablemente carece de renovación de aires, que se nos hace obligatorio, ya que el sistema que dispusieron no hace mas que mover las partículas en suspension de cuanto se encuentra en su interior, lo cual bastaría para que pensaran algun dia en la responsabilidad en hacer cumplir la Ley, y las normas que, poca broma, nada menos que fueron olvidadas por el gran numero de personas que deberían de haber estado al loro.
El caso es que en el punto actual, ya sea por el augurio de lo de la rata, ya fuera muerta, o del nuevo año, que el silencio reina en el bosque de columnas, y ni un minimo sonido en las mañanas de bullicio asiatico aparece de los llegados de vuhan, que tan animosamente colmataban el lugar buscando el deficiente retrete donde excretar todo lo que dejaban.
Lo mismo el COVID19, poca broma, hace que la cosa cambie.

¿Qué puede importar que las puertas se tenga que abrir agarrando la barra de pasamano, posiblemente sin lavárselas?
Este peligroso COVID19, anula
carnavales, suspende eventos deportivos y cierra colegios y hospitales, acaba
con las mascarillas higiénicas de medio
mundo, mueren cientos de personas, y acaso lo mejor sea lavarse las manos, pero poca broma en la Encarnacion,donde todos , como Pilatos al pasar por la puerta Norte, de entrada en esta sentenciada, se las lavan, y para colmo ni guantes de gasolinera entregan en la puertas.
Sevilla 8 de Marzo de 2020
Francisco Rodriguez
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