Exponiendo
La CRISIS, por llamar a esta pandemia mundial que mata de
verdad, sin que se moleste, hace que en las medidas para vencerla nos la juguemos
para mantener los servicios básicos.
Es nuestro trabajo, en ello estamos,
estuvimos y estaremos en la plaza de
abastos. Ni que decir tiene que aplaudimos a todas las personas que también lo
hacen para venir hasta la plaza municipal bajo setas, en lo de la Encarnacion,
que ya se hace harto difícil llegar.
Pues en esas estamos, exponiendo no solo las mercancías, no
solo la atención, sino algo más, ya sabéis, lo que es llegar temprano en la
soledad de las calles aun oscuras, cubierto con guantes y mascaras como protección a
lo que es de temer.
Evidentemente la situación por precipitada hace ver que no es fácil encontrar mascarillas higiénicas desechables, ni guantes que duren algo más de cinco minutos, pero al menos una vez allí el público puede pasar directamente, no existe la contrariedad de esperar fuera, como en algunos establecimientos de riguroso control del minimizado aforo. Tampoco se pulveriza las manos a los clientes con hidrogel, ni mucho menos se regala guantes.
Evidentemente la situación por precipitada hace ver que no es fácil encontrar mascarillas higiénicas desechables, ni guantes que duren algo más de cinco minutos, pero al menos una vez allí el público puede pasar directamente, no existe la contrariedad de esperar fuera, como en algunos establecimientos de riguroso control del minimizado aforo. Tampoco se pulveriza las manos a los clientes con hidrogel, ni mucho menos se regala guantes.
La plaza es distinto,
al menos esta de la Encarnacion, calidad, sobre calidad, donde en esta
exponencial decreciente, y arriesgada, suele aparecer la absurda pero comprensible
delicadeza, mas por miedo, y es fácil topar con la exquisitez friki , y el
desconocimiento de cuantas personas ávidas del celo gourmet, y síndrome de
misterproper, posturean de saber y erudición gastro-higiénico-sanitaria. Como
gastrobares.
Ya se hace un esfuerzo solidario acudiendo diariamente a
prestar un servicio, para que aparezcan exigencias, tiquismiquis, y reglamentos, que evidentemente los tenemos.
Esta situación en tiempo variable, ahora Sol ahora llovizna, o aguacero, de frio y calor de primavera sevillana permite mantener abiertas las puertas de doble y pesadas hojas de abatimiento manual, por lo que se evita que esto sea realizado por las personas que afluyen al laberinto puedan al asir los pasamanos correr el mínimo riesgo, por cómo está la cosa.
Esta situación en tiempo variable, ahora Sol ahora llovizna, o aguacero, de frio y calor de primavera sevillana permite mantener abiertas las puertas de doble y pesadas hojas de abatimiento manual, por lo que se evita que esto sea realizado por las personas que afluyen al laberinto puedan al asir los pasamanos correr el mínimo riesgo, por cómo está la cosa.
Esta temperatura de puertas abiertas, como jornadas de un
evento, por lo pronto, evita que la deficiente
climatización, mejore y mezcle su aire sin filtro con el que las corrientes de
sus aleatorias puertas, que abiertas de par en par, crea una corriente
evidentemente favorecedora, que de estar cerradas lo mismo no es beneficiosa.
Sevilla 25 de Marzo de 2020
Decimo segundo dia del confinamiento solidario. (Yo, trabajo)
Francisco Rodriguez Estevez