domingo, 1 de mayo de 2016

Dónde, cómo y cuando

Cuento tanto, y tanto cuento, y como sabréis lo de la Encarnación, eso que durante más de cinco años, cuenta arriba, cuanto abajo, cuanto cuento, que poco importa contar todos los días que a tanto edifico emblemático y de vanguardia, (con laberíntica plaza municipal de abastos incorporada) hay quien cuenta que está sobre las ruinas mas puede contarse que la ruina está asentada en ese despropósito.
En la sinuosa calle cubierta, un callejón que esconde las pesadas hojas de unas puertas batientes, colocadas por pares y aleatoriamente, donde ya se hace difícil que el escaso público pueda localizar sus emplazamientos que, como se puede comprobar, con independencia de que solo abren parcialmente, pues como que no cumple con la Ley de Accesibilidad para que tanta vanguardia y de tan alto costo deje de ser un capricho transgresor al menos con esta Ley, sin olvidar los incumplimientos con la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, le Ley FERAEE, las normas de Sostenibilidad en edifico público, y hasta el propio Reglamento de Mercados Municipales de Abastos.
Como, donde y cuando. ¡Vete a saber! De nada sirve preguntar como se pudo soslayar tanto obligado cumplimiento, mas es fácil saber cuando se produjo, pues las fechas estaban en contrato, un papel que resultó a la vista de tantos años tal fuera mojado, donde todo lo que estaba en el escrito ya se le veía venir.
En lo de la puerta de lo de la Encarnación, donde tanta falta hace, que hasta el nuevo Alcalde dijo cuándo, y el anterior había dicho como. Donde cuento cuanto, donde cuenta tengo, donde cuando y  donde como, pues aunque parezca que por esta vez será colocada la puerta no queda aun claro aunque por lo pronto se encuentra encima de la mesa. Donde si no.
La puerta será como una Re-Encarnacion, donde, de llevarse a cabo puede ser que tenga consecuencias favorables en la  decaída actividad comercial. Sin duda que allí  se colocará la puerta automática, otra cosa será saber cuándo. Pasado más de cinco años, ya se antoja que va siendo tarde. Siempre tarde.
Sevilla a 1 de Mayo de 2016

Francisco Rodríguez Estévez

miércoles, 27 de abril de 2016

Resultado de imagen de excavacion arqueologica en el solar de la Encarnacion de Sevilla
Lunes, 16 de junio de 2008

La estacion del metro
Metro de metropol
Por más que le pongan metropol, aquello no tiene nombre. Basta ver el ritmo de la obra, que ahora marcha con velocidad lenta, a la que llaman de seguridad, para advertir a simple vista lo que acontece. Tiene eso de la Encarnación, que fue proyecto premiado, y es obra adjudicada en concurso público, toda la pinta de que algo no marcha bien. ¿Error en la cronometrica? ¿Error en los cálculos?
Es sabido que eso de “las setas” obtuvo el galardón de icono, por los meritos que el jurado de prestigio alcanzó a ver en los paneles selectivos y posteriormente en la maqueta, que otra cosa es la realidad, siendo el fallo favorecedor concedido por la atrevida estación propuesta para el metro. Aunque para idea, ¡que idea!, la que se aportó posteriormente desarrollando la solución de un gran aparcamiento perimetral.
Hay que recordar que esta fue desechada con la misma firma que quedó estampada en lo del aparcamiento de cinco plantas, aquel de cuando la Hispalis era cuestión de cuatro piedras. La realidad es por el momento, que ni metro, ni estación de metro aparecen por en el metropol.
A nadie escapa que aquello más que rompedor y de vanguardia, se antoje un pelin caprichoso, no en balde el costoso proyecto cambió de constructora para ponerle velocidad de prisas, y estas suelen resultar caras.
Adjudicado a la empresa que mas celeridad impondría en su realización y ofertaba el mejor precio, según documento, en el que aparte de la consiguiente penalización por la demora, el contrato suscrito para realizar metropol-parasol, cabe suponer que la atrevida estación para el metro debería de haber estado terminada, debe de entenderse que en funcionamiento, en la fecha prevista. Siendo esta, con todas las variantes ofrecidas, en la actualidad desconocida, fecha ignota, pues definitivamente no hay quien la sepa, para que metropol- parasol pase definitivamente a ser lo que se ha dado en llamar el nuevo referente de la gracia sevillana.
Como los plazos aprietan, (seguro que pasado este tiempo lento, de seguridad, volverá el de las prisas, el de temeridad) seria pues el momento de además de incrementar el costo de semejante cosa en ocho millones de euros, ocho de la Encarnación, para volver a colocar a la desubicada Hispalis de nuevo, donde no afecten a las enormes zapatas de la mas invasivas de la cimentaciones, que se dotara, por aquello de la sostenibilidad, el que corresponda para el ahorro energético, instalando tal como establece la Ley, los paneles fotovoltaicos.
Aquí nos quedamos, estación para el metro en el metropol, y paneles solares en el parasol. En otra ocasión será la azotea botellodromo y la contaminación visual. O tal vez lo de las escaleras y el metro-centro, y algún día le llegará el turno a lo que quedará convertida la plaza de abastos, esa que entre aplausos fue calificada nada menos que como mercado emblematico. ¿Hay, gracia?
Sevilla a 15 de Junio de 2008
Francisco Rodríguez Estévez

martes, 26 de abril de 2016

Resultado de imagen de minusvalido en carrito de cadena
El cliente

Acaso por aquello de que la estrecha calle interior, donde no dispusieron puerta, la hace mas solitaria, tal vez por la reflexión de la luz solar en la vitrina que hace desaparecer las mercancías que se presentan tras el cristal tal que fuera un truco propio de un concursante de Got Talent, el caso es que fue debido al tiempo de espera que le llevaba en otro establecimiento, que lo mismo cayó en la cuenta que justo al lado, al observar el rastrel donde colgaban los perniles que allí se ofrecen, estos tenían que ser similares.
 De ese modo llegó el cliente, algo apurado después de todo el tiempo de espera. Vino, vio, y compró.
De calidad superior le expendí  tres octavos de infiltradas lonchas, pura bellota, y con descuento, lo mismo repite.
 Por su forma de comprar se advierte que la vida le ha llevado sobre rueda, en esos sesenta años que aparenta alcanzar, pero es evidente que en principio sus pasos no fueron fáciles. Mientras le corto las finas laminas de aromático pernil, se establece el dialogo.
En su vehículo motorizado logra desplazamientos que hace años parecían imposibles, el ha debido conocer todos los estadios de este progreso eléctrico, pues la polio, le llevaría a utilizar todos los carritos habido en la evolucion del traslado, antes de tracción, o empuje,  luego de cadena, y los más avanzados de ruedas manuales, hasta que por fin las baterías dan una autonomía que en padecer le hace ser auto-suficiente.
Resultado de imagen de poliomielitisEl caso es que por suerte hoy las puertas de la plaza municipal de abastos de la Encarnación permanecieron abiertas, a fin de que se renueve el aire que en ocasiones condensa un olor casi de espanto para un establecimiento alimentario, pues si hubieran estado cerradas, este nuevo cliente no las hubiera podido abrir  las pesadas hojas.
Fue una casualidad que la prisa le hiciera cambiar de establecimiento, y aparte de la compra realizada, lo más importante resulto ser que Ramon Rodriguez, ahora en su tiempo de júbilo lo dedica en parte a llevar a cabo acciones que denuncian las lamentables situaciones que tienen que soportar aquellas personas que como él tiene los pasos limitados, y aunque ahora todos mayoritariamente van sobre ruedas, son demasiadas barreras las que deben de salvar a duras penas, mas cuando muchas, como esta de la puerta automática de lo de la Encarnación es una obligación dada por la Ley,  y que como bien le he informado es una obligación municipal. Pero ya ven.
Espero que en breve, mi nuevo cliente vuelva para adquirir jamón, lo que significará que le ha gustado, ya que este siendo bueno también lo tenemos,  y pueda hacerlo entrando por la puerta automática.
Francisco Rodriguez Estevez

Sevilla a 26 de Abril de 2016

lunes, 25 de abril de 2016

Resultado de imagen de el tres
Uno y dos ya son tres

Informa el doctor a los medios, tras una declaración judicial, que durante los doce años de sus tres tiempo en los que estuvo construyendo sueños en la ciudad de las personas, como que había muchas cosas que no le gustaba. Uno, dos, y tres.
 Al parecer lo de las setas solo fue un capricho cuando lo que tenía que edificarse en el abandonado solar de lo de la Encarnación era una plaza municipal de abastos, especialmente  para resolver el asunto de los pobrecitos placeros que llevaban en la provisionalidad tardo-franquista tres decenios. Uno, dos, y tres.
Parece que fueron los asesores que le recomendaron aquello, aprovechado la metedura de pata de sus socios, entonces a la baja, cuando estos presentaron un proyecto de urgencia  pre-comicios, que mira por donde no estaba realizado por un arquitecto, por lo que resultó ser una buena estrategia nada menos que para lo del concurso internacional de ideas.
 Así con la absurda elección, llegaron los miles de modificados que triplicaron los costos, aparte de los otros mil fallos que demoraron la entrega y conclusión de la epatante cubierta de madera, por como quien no quiere la cosa por  un periodo superior a los tres años, uno, dos, y tres de la fecha prevista, sin olvidar la penalización por demora que se dispuso en contrato de adjudicación.
Resultado de imagen de el tresUno, dos,  y ya son tres, los responsables que pasaron por tener la responsabilidad en este asunto, por el momento de la puerta automática. Si al doctor no le gustaban muchas cosas, algunas al menos le gustaba un poquito, en cambio al juez, que lo de las setas no le gustaba nada se tragó todo el revuelto micologico. ¿Pero, como, Paco?
Por eso queda la duda si el pero es  fruta, o acaso pero sea pero “conjunción adversativa. “  Enlace que une dos oraciones o sintagmas cuyos significados se contraponen, se restringen o se limitan.
Igual ocurre con él “como” ya si fuera verbo, verbigracia "yatecomo", que fuera adverbio, naturalmente de modo.
 Con el Paco no tengo duda pues al ser mayúscula se trata de nombre propio, un hipocorístico de Francisco, que de otro modo podría interpretarse como un francotirador nocturno del Moscú Sevillano.
El sueño de las personas, en la callada ciudad de uno y el “perocomo”, así, todo seguido,del dos,  mas lo del estor como ocurrencia de quien gustaba llamarse hijo de la Encarnación, mas la anécdota del zapatero, y con la buena intención del responsable de la concesión, que según dijo podía instalar la puerta de inmediato ya sumaria cinco, pero como si de siempre uno y dos, siempre, siempre, siempre fueron tres, llega el turno en esta terna de quien prometió colocar la puerta automática.
Un Alcalde nuevo, para un asunto viejo,y  tres salidas “Habitabilidad, Cultura, y Turismo” para un Delegado al que pusieron en su tejado de zinc caliente, ya sea como el de violinista, ya lo fuera como el de la gata, una puerta que acaso no le corresponda el disponer.
 El caso es que el nuevo triunvirato le pasan los días, como si tal cosa, uno por otro,  y de lo de la puerta lo mismo piensan que el tiempo lo arregla todo, y parece que no sepan que lo de la puerta hay que encargarlo a un taller de carpintería metálica, que era como decía aquel otro edil que era la madera. El caso es que son tantos.
Sevilla a 25 de Abril de 2016

Francisco Rodríguez Estévez 

jueves, 21 de abril de 2016

Hoy, ayer, mañana

Una nueva persona, otra más de las tres a cinco que como minimo cada dia preguntan por lo de la puerta. ¿La salida?
También ocurre a la inversa, aquellas otras tantas que en mayor número, no encuentran la entrada y acaban metidas en el tholo de cristal mirando el desolado interior o empujando la puerta de recogida de basura. ¿La puerta?  Una pregunta a traves del cristal en el lenguaje de los signos
Otra  persona más, esta de hoy que no acierta con la salida, como otras tantas mas de las que cada semana en un número a la baja aproximado, que minimamente llegan a unas treinta, según se cuentan a la vista, que tratan de encontrar la salida justo por donde no dispusieron colocar una puerta. ¿Hay puerta, por aquí? La eterna pregunta.
 No hace gracia que sea cada mes tal cantidad de personas que sobrepasa el centenar, las que buscan una puerta especialmente para salir del laberintico diseño de una plaza municipal de abastos, que por moderna e insufrible no se le espera un buen final, y saber que es el propio Ayuntamiento de Sevilla, ya fuera solo por hacer cumplir la Ley de Accesibilidad, y como único responsable en la gestión del mismo, que no tome ninguna medida para solucionar esta carencia, tan de sentido común, que así se explica que lleve por más de cinco años.
El numero  de chascos de media mensual superando el centenar de personas cada mes nos lleva a alcanza algo más del millar cada año, lo que debería de dar vergüenza, pero evidentemente no tenemos al concejal con el contador en la mano para que hiciera las oportunas comprobaciones.
 Parece que tengamos que acostumbrarnos a los lentos procesos que a veces ocurre en la Administración, y esto de las puertas automáticas, (una cuando menos en lo de la Encarnación) ha tomado ese camino, pero todos sabemos que no es igual convertir una calle peatonal en bar de copas, o modificar las puertas en los locales de la calle cubierta, donde las cuatro puertas de doble pesadas hojas que aleatoriamente dispusieron para la plaza municipal no llegan a alcanzar esa posibilidad de cambio, por lo cual algo que seguro mejoraría el viario interior, al menos, estaría más compensado y equilibrado con respecto al lamentable diseño de recorrido anti-comercial, que tantas desigualdades crea en los placeros..
Hoy un nueva persona de las cuatro o cinco que cada día buscan una puerta en el lugar que la lógica hace que se pueda encontrar, viene a incrementar las más de cinco mil que en los años que pasaron desde la inauguración buscan encontrar una puerta automática, está visto que no es cuestión de numero, pues lo mismo daría que fueran cinco veces cinco mil, y es que no existe la voluntad de cumplir con la Ley, y menos mejorar las deficiencias que a simple vista pueden apreciarse en esta plaza municipal de abastos bajo las setas.  Hoy sumamos a esta persona que amablemente me pregunta por la salida a las miles que lo hicieron hasta ayer, mañana seguiremos sumando aunque solo sean los días que se tarda en esta ciudad en solventar la colocación de una puerta automática, que por si no lo saben, serviría para cumplir con la Ley. Otro día hablaremos de los aseos en la menos uno y en la nube, pero eso será después de lo de la puerta. ¡Quedan tantas cosas! Mañana.
http://www.20minutos.es/noticia/1298050/0/
Sevilla a 21 de abril de 2016

Francisco Rodríguez Estévez

miércoles, 20 de abril de 2016

Resultado de imagen de monton de papeles encima de la mesa de despacho
Encima de la mesa

Justo encima de la mesa, donde pueden llevarse tanto tiempo los papeles de lo de la puerta automática para lo de la Encarnación, que lo mismo se va quedando abajo del montón.
No es de extrañar, ya que en otro tiempo lo de la plaza municipal lo tuvieron bajo llaves, pero eso fue antes de lo de las setas. Con lo de la puerta, queda patente que cumplir la Ley de Accesibilidad no es prioridad para ninguna corporación de las tres que en el tiempo correspondería acatarla, y viene ocurriendo algo parecido al periodo que estuvo guarda, acaso la estrategia esté en el tiempo.
Puede ser tal vez por cuanto ha transcurrido desde la inauguración del micologico capricho, algo que llaman modernidad pero que por el momento nadie repara en las deficiencias que se podían haber solucionado, por más que existan otras muchas de mayor dificultad. Pero no es el caso de colocar una puerta automática en una edificación de titulación municipal, por más que por fácil se haga harto difícil, tanto como que se pueda conocer la superficie de la plaza  municipal de abastos, esa que corresponde gestionar al propio Ayuntamiento.
Después de todo cabe pensar que la actual corporación, en las cinco vertientes ideológicas que representan a la ciudad, estarán de acuerdo que cumplir la Ley es una prioridad in-negociable, y  que si sigue en lo alto de la mesa no debe de ser por más tiempo, más cuando se trata de una plaza municipal de abastos, lugar donde según algunos mide algo mas que la economía de una ciudad, mas cuando esta por céntrica se muestra como tal,  en un complejo de atrevido diseño por más que parezca un laberinto en su interior y la desacertada la colocación de las pesadas puertas en un callejón semi-escondido.
Hoy en mi correo me envían esta frase de Víctor Hugo, que como tantas podíamos hacer nuestra: “No ser escuchado, no es razón para guardar silencio”.
En este caso, de lo de la puerta automática, lo cierto es que no tengo dudas de que me escucharon sobradamente, incluso me contestaron, es más,  siempre mostraron los responsables  un cierto interés, en apariencias, de que les importaba el asunto.
 Por lo que la frase que me enviaron, extraída de “Los miserables”, no me ha venido mal, aunque solo fuera para recordar que si no he dicho nada en estos días de feria pasada por agua, ni era guardando silencio, ni tampoco por no ser escuchado, solo estaba esperando que cuando se vuelva a los despachos se repasen los papeles que quedaron encima de la mesa, al menos para que no coja polvo.
Sevilla a 20 de Abril de 2016-

 Francisco Rodríguez Estévez

domingo, 17 de abril de 2016

Resultado de imagen de Concejales del PSOE en Sevilla
Igual que ayer 
Sevilla a 17 de abril de 2016
(Otros concejales, las mismas palabras)
jueves, 17 de abril de 2014
Una palabra tuya, bastará
No hay ninguna duda que seria suficiente. En todo caso bastaría darla, si es para cumplirla, es decir, hacer lo que se dice que se va a hacer, pues la palabra dada, una vez que perdió la fuerza de otro tiempo la de honor, y la de Niño Jesús no vale cuando se pierde pelo, y está visto la palabra dejo de ser documento verbal.
En este caso además de la emitida oralmente, es decir de viva voz, que también bien podía llamarse verbal, obra en tarjetón de saluda, el compromiso, y en otra, no quedo memoria en los hilos telefónicos del fijo, aparte de una mas con membrete.
Esta palabra, que aun espero que se cumpla, debieron de ser palabras responsables, que en lo de la Encarnación son dos las responsabilidades, y lo de la puerta es algo mas que archisabido, por todas las partes, de que es una obligación el cumplir la Ley, y en ningún modo acceder a un capricho, algo que si fue todo aquello aun transgrediendo leyes normas y reglamentos. Capricho político, ¡mas madera!
Palabras y mas palabras, de los unos y de los otros, de los de mas allá, de responsables e irresponsables, palabras, siempre palabras evitando cumplir lo que dice la Ley, ítem mas cuando se reconoce a simple vista la aleatoria colocación de las puertas existentes y la disposición de apertura, y querer ignorar lo evidente en materia de higiene, pues aparte de lo pesada que resulta abrir la hoja disponible, no deja de ser el pomo, o manubrio, una fuente de contaminación por cuantas personas diariamente dejan su impronta, y lo que lleven, grabada en el tirador, para que otras manos se impregnen del regalito.
Una palabra bastará, sin que ella sea una orden imperativa, basta disponer que se cumpla la Ley, y con unas sencillas modificaciones colocar las puertas donde los usuarios, es decir el publico en lo publico, puedan encontrarlas sin dificultad, y que con esta nueva disposición mejore la circulación interior del laberinto.
Con las mejores galas, expresa su palabra quien puede darla. Sería más que suficiente, de no haber habido otras con anterioridad, seguro que esta vez la emitida forma parte de su mayor deseo, acaso conoce perfectamente la Ley, y es su responsabilidad acatarla. Poco, a poco, le escucho decir, todo se arreglará.
Lo malo es que la prioridad no parece que será lo de la puerta, siendo algo de carácter general, y lo mismo se empieza por el toldito, o cortinaje vertical, que por su especial disposición en cuanto a la luz solar es algo de afectación exclusiva, y que si se evita con un mínimo costo, será cosa de agradecer, pues con esta medida los solomillos dejaran de verse en la terraza del tercero de la casa de ladrillos cara vista.
Pero, nada peor que disponer hacer poco a poco lo que es una acción total, algo se quedará atrás. Poco a poco. Lo mismo son tantas cosas por subsanar, o rectificar, o cambiar, o eliminar, o que añadir, que bien está, después de mas de tres años, empezar por alguna siempre que si de verdad se tiene la intención de darle una solución total en la medida de lo posible a tantas deficiencias, antes de que la sentencia del Tribunal Supremo de la Junta de Andalucía, visto lo dictado a los constructores de la parcelita, que por no derribar aquello, el matrimonio cumple condena en cárceles separadas.
Como decía Aragonés: Palabra, palabra, palabra, y volver a la palabra, y otra vez la palabra.
Sevilla a 17 de Abril de 2014
Francisco Rodríguez Estévez