domingo, 21 de diciembre de 2014

Carta intemporal
 (21-XII-02)

Tengo prevista mi carta a Sus Majestades los Reyes Magos  de Oriente. Es la misma que desde hace años tengo escrita. Este año de la enviaré a los de verdad, no a estos que los encarna en representación, y que conociendo, en algunos casos, sus escasos meritos,  no sé que pensaran sus representados.
Este honor debería de  evaluarse más por  verdaderos valores personales que por coyunturas. Me contaron que uno de estos alcanzó la gloria de la carroza nada menos que por comer, al servicio de la ciudad, un plato que no era de su agrado, aunque él se pensara que fueron otros.
Tal sacrificio le llevó a degustarlo innumerables veces, tantas como actos oficiales y pseudo-oficiales, y políticos a los que asistía, donde siempre le era ofrecido, pues el pueblo sencillo creía que este era la mejor ofrenda que podían servirle, dado que en alguna ocasión expresaría esta debilidad culinaria.
Sin embargo el no protestaba, por Sevilla deglutía uno tras otro sin un solo reproche, con lo que le hubiera gustado que le pusieran unas jugosas angulas de Aguinaga, un sabroso queso de Castilla, algo de la dehesa extremeña, pero por Sevilla su trianismo, nobleza obliga, hizo bandera del  barbo de cuchara, marinado con vinagre, pimentón ajo y sal, aunque de vez en cuando echara de menos que fuera también del famoso escuálido los trocitos bien enharinado y frito en abundante aceite de oliva, los taquitos de adobo, el plato aquel que por la fama que el “malhado” plumilla, le endosara como sambenito para los restos.
No me negaran por tan grande sacrificio, que fue justamente merecedor del honor de hacer llover caramelos. La petición que hago en aquella, en estos tiempos de austeridad,  no la voy a realizar para arregostarme en mis caprichos, por lo que tengo previsto algo más útil para todos.
Una ciudad de Pim y Pom, para llevársela personalmente a los candidatos a jugar a Sevilla, y un Pale para cada uno de los grupos de gestores publicos.
Tal vez en estos juguetitos, mis queridísimos concejales puedan comprobar los efectos de las múltiples decisiones, y las posteriores rectificaciones  antes de llevarlas a la práctica.
                                         
Sevilla a 21 de Diciembre de 2002

Francisco de P. Rodríguez Estévez

jueves, 18 de diciembre de 2014

Del ayer


 //www.youtube.com/watch?v=dK9nviRnp2k 


Sevilla a 19 de Diciembre de 2014
IV Aniversario del Capricho
En el laberinto

Cierto que cuando se llega a estar dentro del laberinto de lo de la Encarnación, que llaman plaza municipal de abastos, pues como que una vez que ha llegado de nuevo el Adviento, que anuncia la Esperanza, ocurre que la vaquita de poliéster que sirve para orientar a cuantos tratan de encontrar una puerta en el laberinto, abandona el desértico lugar de una calle sin salida para figurar, como tiene que ser,  en el Nacimiento de la Hermandad del Valle, en la Anunciación por lo que viene a ocurrir, que sin tener esta referencia sea mucho más fácil  encontrar al mismísimo Minotauro que  la puerta automática.
Pero mira por donde, hablando de encontrar, después de cuatro años en el laberinto, por esta vez nos encontramos con quien tuvo responsabilidad, ¡más madera!  y como pueden imaginar  no tuve más remedio que hacerle ver lo calamitoso que ha resultado ser esta costosísima y galimatica plaza de abastos municipal, en la que nos la prometieron felices. Un sueño. La construcción de un sueño.

Un extraño lugar que ni parece mercado, ni es diáfano, ni tiene una distribución medianamente acertada, pues crea calles solitarias, y en ellas aparecen las desigualdades. Un lugar asimétrico y deforme en su trazado de curvas y contra curvas caprichosas, y que diferencio del conjunto micologico, con su plaza de la mayor indignación, ahora colmatada de carpas para lo que llaman eventos y de kiosquitos adosados, a falta de la implantación de las mejores firmas que tenían que prolongar esta nueva quinta avenida neoyorquina, del sueño de Vice-Alcalde.
Un breve encuentro, en el que según dice, que tiene la información favorable, acerca de las bondades comerciales que se han venido a producir es este mas que lamentable lugar, y todo sin tiempo para que me las explique. Tiempo fugit. La política tiene el tiempo caro. Nos vemos otro día, (igual que lo del cafelito), es la salida, que no puerta, que se emplea para escaquearse.
 Ni les cuento lo preocupante que puede resultar que en la responsabilidad se pueda estar más desinformado, por cuanto no solo el diseño de la plaza de abastos municipal es absurdo y anti comercial, si no que ni el recorrido de su viario ni las aleatorias puertas están optimizados para alcanzar la más mínima bondad de lo que dice.  Que contar de los materiales utilizados, ni del desproporcionado costo que han contabilizado en la partida de equipamientos,  pues se hace difícil valorar estos en dieciocho millones de las antiguas pesetas, por cada puesto.
Lo mismo la información tiene el mismo fundamento de la madera, ¡más madera!, cuando con rotundidez expresó a las cámara de la televisión, que estas piezas del puzle de chapas de conglomerado ya estaban preparadas, y luego resulto que ni tan siquiera las habían cortado hasta que el voto de calidad pudo hacer el aporte de los costos, y de ahí la rotunda frase que dejo poco antes de que le sustituyera el Rey, de que los placeros podían aguantar un poco mas después de haber aguantado tanto tiempo, pues nada podía significar un pequeño retraso. Ocho meses. http://www.sevillaactualidad.com/noticias/sevilla/42-economia-e-infraestructura/1380-monteseirin-visita-las-obras-del-metropol-parasol.html
En otro sillón sentado, //www.youtube.com/watch?v=dK9nviRnp2k  le comento algunos de los errores, siendo el mayor el de las puertas por cuanto no acatan la Ley, aun mayor cuando ni tan siquiera son automáticas, y se llega al sumum en el paradigma de lo político, cuando siendo espacio municipal no se haya realizado el mínimo intento de acatar la Ley. Mi amigo, que conoce el paño, pues pasa su jornada laboral muy cerca de estas personas públicas, ya me tiene advertido que no me desgaste en argumentar razones a estas, ya que en cuanto me dé la vuelta pasaran directamente a la papelera de reciclaje de un ordenador que debería tener obsolescencia programada, pues parece mentira que puedan aguantar tanto.
 Pero, ¿a donde podrían ir?  Entonces se explica lo difícil que se hace encontrar una puerta en el laberinto. En nuestra Esperanza, confiamos.Así pasen cuatro años, o cuarentena veces cuatro.

Sevilla a 18 de Diciembre de 2014
Francisco Rodríguez Estévez

miércoles, 17 de diciembre de 2014

El paseo

En el intento de rebajar el peso que me permita entrar en el traje, y de paso combatir el colesterol, vengo dando unos saludables paseos vespertinos. Hoy he puesto rumbo al centro.  Y justo cuando me encontraba en intramuros, una vez pasada la puerta de Córdoba, me encontré con Miriam, la hija de Paco y Lola, me cuenta lo acontecido en La Carboneria, un establecimiento unico que su padre tuvo a bien crear, para Sevilla y su singular Cultura.
Sus antecesores tuvieron la iniciativa cultural de Sevilla creando primero La Cuadra, y posteriormente La Carbonería y El faro azul.
Recientemente “La Carbonería”, ha sufrido la intervención municipal de un cierre aparentemente inexplicable, si bien han facilitado de nuevo la apertura, pero con unos condicionantes que más parece una mala intención, pues restándole atractivos que son valorados en el mundo entero. Cabe suponer que en el silencio impuesto mas parecerá velorio en el que se generarán las enormes dificultades que supone mantener los puestos de trabajos, pues para abonar las nominas del personal, seguros sociales, y los gastos generales, evidentemente los ingresos no se generaran en la mutilación cultural por el silencio impuesto.
Acaso sea el desconocimiento de lo que significa “La Carbonería” en esta ciudad, nidal donde el Arte, puso los huevos de la siempre embrionaria hasta entonces Cultura sevillana en el Flamenco, en el Teatro, en la Música, en la las Bellas Artes, en la Literatura, y la Poesía, que allí fue creciendo desde el primer día hasta este que cierra por disposición municipal, que por suerte ha rectificado, con el desacierto que se aprecia.
Con esto en la cabeza, continuando el inicial paseo, alcancé llegar hasta la Iglesia de la Anunciación para pasar a ver el Nacimiento de la Hermandad de Valle, donde colocan la figura del ternero que gentilmente me ceden, para una vez lo retiren hacer las delicias de los pequeños que a lo largo del año viene a la plaza de abastos.
Los pasos me llevan hasta los sótanos de la plaza de abastos de la Encarnación, pues había desistido de subir a la azotea llena de carpas, viendo como la escalera mecánica sigue estropeada. En las entrañas, con una exposición acerca de las puertas que tuvo la ciudad, se encuentran los restos que se salvaron de ir a las escombreras, tanto de Híspalis, como de Isbiliya.
 Destaca como de manera continua sigue entrando agua  procedente de alguna filtración, en los depósitos donde se indica que hubo una fábrica de salazones, y como se puede apreciar su característico olor cenagoso.
Pero en este paseo cultural del ayer de la Colonia, compruebo que no se encuentra el brocal del pozo que tenía guardado en su interior, una pieza que se le supone un alto valor cultural, pero que quien quita que las decisiones culturales una vez comprobado que en nada se cumple la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, que lo mismo se cierra “La Carbonería”, que el brocal lo guardan en los cajones, lo mismo Ceres continua raptada, fuera del alcance del público, tal que fuera una puerta automática.
 En “El Pavo Real” que en origen fue pensión, con el paso del tiempo se hizo teatro, gastro-micro-teatro, y es que el tiempo pasa, paso a paso. La Cultura ya no es igual que antes.
Sevilla a 17 de Diciembre de 2014

Francisco Rodríguez Estévez

martes, 16 de diciembre de 2014

Obsolescencia

Un día de este pasado verano, mi compadre Juan que ademas de persona seria es mago, viendo que me encontraba preocupado solventado una averia en la vitrina expositora que además refleja la luz exterior para impedir que los artículos puedan apreciarse,  pues como que mi enfado, enfocado a la ausencia de responsables que se hicieran tal en este asunto, y por la falta de calidad de los materiales del carísimo equipamiento, entiéndase que  nada menos que unos dieciocho millones de las antiguas pesetas es la cantidad que aparece como empleadas a tal fin en los libros, contabilizadas en euros, por cada puesto de la plaza municipal de abastos, que habrase visto cosa peor hecha. Pues eso, que  mi compadre Juan vino a justificar el deterioro que sufre aquellas instalaciones, nada menos que aduciendo a la obsolescencia programada, cuando aun no se ha cumplido el cuarto aniversario. Mas que programada se diría que la obsolescencia la traía incluida.
Evidentemente que nada se fabrica como antes, pues que decir de mi maquina cortadora de huesos o la picadora de carne, que llevan en uso más de cuarenta año, pues fueron adquiridas con la provisionalidad, y aclaro que mi vida laboral alcanza en estas fechas los cincuenta y siete años, y que mi coche lleva prestándome servicio, en la medida que colmata mis necesidades, desde hace treinta y dos años, lo malo es que ya no encuentro un paragolpes de repuesto, y malo lo tendré cuando se rompa un piloto. Ahora todo tiene obsolescencia programada, de hecho el lógico desgaste se aprecia con el pasar de los años, se diría que incluso en la actividad de lo público.
Basta comprobar la cantidad de años que muchos, siempre electos, llevan en lo público, de tal suerte que deben de sufrir lo suyo en el ejercicio de poder, ese que dicen que corrompe, pero seguro que peor se tiene que llevar soltar la pesada carga de las responsabilidades por que de otro modo no se explica cómo se puede permanecer tantos años en la función pública de obsolescencia no programada, como mi coche, y es que hilando fino podríamos encontrar en los sillones de las responsabilidades casos anteriores, de cuando los primeros tiempos, con lo que debe de suponer sufrir el desgaste permanente cuando la higiene de la política en la alternancia comienza con la renovación de los ciclos tal que fuera una obsolescencia programada.
Hoy, cuando la puerta automática en lo de la Encarnación aun no se ha inaugurado, hace pensar si tanta ineficacia forma parte de los indicios existentes de obsolescencia política, pues ya sea por responsabilidad o por irresponsabilidad la Ley, con tanto deterioro pasado, no se cumple y  viene a ser como si se hiciera patente que algo tiene que cambiarse, además de las obsoletas puertas de pesadas hojas, y no solo basta ya que desde lo municipal se proceda a dar las oportunas indicaciones para que se instale cuando menos una puerta automática, y es que mis queridísimos ediles se lo debían de hacer mirar, por si acaso, como el chopped pork, tanto el código de barras, como la fecha de caducidad, en la obsolescencia programada, o programática.
Sevilla a 16 de diciembre de 2014

Francisco Rodríguez Estévez

lunes, 15 de diciembre de 2014

Desobediencia

En los mejores tiempos de la desobediencia civil, en claro desacuerdo con lo establecido, la lucha, aun siendo pasiva, no era bien entendida por una mayoría silente y acaso temerosa de señalarse. Cosa de niñatos, era generalmente el pago que se recibía por cuanto lo fácil era aguantar y callar, cuando mostrar el mínimo desacuerdo era jugársela.
Pocas veces he podido observar en la clase dirigente el modelo, y el compromiso que se exige, mas, cuando se nos viene informando de la gran cantidad de estos que tienen causas y acciones pendientes de juicios, así como el numeroso elenco de servidores públicos, de todo rango que han ido aflorando en poco tiempo,  con las evidencias existentes de que para nada cumplieron con su cometido, y en su defecto, en clara desobediencia de lo jurado, o prometido, metieron mano a los caudales ajenos, los nuestros, los de todos, que tenían que administrar.
Es evidente que, entre las mentiras que a diario nos descubren los medios, tanto de unos y de otros, así como las que posiblemente queden por encontrar y que posiblemente permanezcan perdidas hasta que algún día se destapen en algún juicio, hace pensar que acaso ni merezca la pena volver a escuchar a estos que impunemente desobedecen cotidianamente las reglas del juego, las que supuestamente están establecidas, más siendo ellos los encargados de que se cumplan.
Mucho me temo que a lo de la Encarnación, no llegarán esta vez ninguno de estos desobedientes irresponsables para solicitar mi confianza, ni aun cuando llegue el tiempo de urnas, cuando es evidente que no la tienen, por cuanto la perdieron.
Ha sido en vano que esta exigencia de obligado cumplimento se atendiera, pues durante los cuatro años que en breve se cumplirán, he venido poniendo de manifiesto que cuando menos allí falta una puerta automática.
Diría que incluso de antes del acto inaugural de galimatico mercado de la Encarnación, en el que quien siendo Alcalde de la ciudad tuvo que salir por la puerta de los aparcamientos de una edificación inacabada, que no se recepcionaría hasta cinco meses más tardes, bien avanzado Mayo, cuando los candidatos,  ni tan siquiera acertaron a pasar, una vez dentro del laberinto,  por la solitaria calle que no dispusieron ninguna puerta.
Puerta para cumplir la Ley, puerta que desde entonces se encuentra en continuada desobediencia con la Ley de Accesibilidad, Ley que todos los ediles de nuestro consistorio, creo que conocen, pero de no ser así deberían de conocer el contenido y la obligatoriedad de esta, por no recordarle  lo allí realizado, de total desobediencia con otras leyes, como son la Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, la Ley FERAEE, sobre el ahorro energético, el incumplimiento de las normas de sostenibilidad en edificio público, el propio PGOU, con sentencia de Tribunal Supremo de Andalucía, e incluso gran parte del articulado del Reglamento de Mercados municipales de Sevilla en vigor.
Todo parece que fuera una desobediencia intencionada, cuando no se intenta paliar en la medida posible cuantas irregularidades allí nos aparecen, donde queda en la total ambigüedad los espacios municipales, y qué contarles acerca de la ignota propiedad y las obligaciones de preservar un costosísimo equipamiento de ínfima calidad, cuando  nadie responde en las continuadas averías, por no añadir aquello de los semanales atascos de una pésima infraestructura. Quedemosno, para empezar, con darle solución a lo de la puerta y  su instalación a la mayor brevedad, pues ya nos parece que está bien de desobediencias, queridísimos ediles.
Sevilla a 15 de diciembre de 2014

Francisco Rodríguez Estévez

domingo, 14 de diciembre de 2014

Comisión de investigación

Aunque ahora apenas aparece noticia de la Encarnación, el proceso de la (mala) idea premiada sigue mal que bien su silencioso curso, del que nadie ofrece explicaciones y nadie las pide. Lamentable será cuando el hecho consumado tenga que rectificarse, a la moda de las comisiones, por supuesto sin dimisiones políticas y de improbable vuelta atrás y alto costo.
Urge pues tener que conservar y preservar de la intemperie tanto vetusto ladrillo, por lo que el razonado consejo advierte que las lluvias, que tienen que caer, deterioraran  la céntrica barriada hispalense, recomendando sea cubierta con la mayor brevedad. Prisas en la prisa.
El caso es que la luz y los taquígrafos, eso que se exige para la segura comisión de investigación en lo que haga, exigirán el concurso previo para su realización.
Lo de las modificaciones tiene prevista una expedición a Berlín, visto que es más contundente un a tournée  de trabajo que un disco duro.
Los hongos pierden altura, y el mirador su pretendida perspectiva, la azotea- botellodromo, prevista para eventos juveniles del ya te veré, a la que dicen será la plaza mas democratizada y socializada, apenas encuentra voces contrarias, que aguardaran a conocer los efectos de la  movida del concierto inaugural, con la comisión en constitución.
Nada se sabe de la financiación, al parecer esta no es motivo de preocupación, ni existe noticia de que la comisión esté en marcha. La marcha atrás tan solo es posible y eficaz, antes de que la comisión sea un recurso para explicar lo inexplicable. No son buenas las comisiones, difícilmente sirven de nada. Cuesta mucho el error, más la rectificación. El doble gasto no tiene antecedentes, construir el absurdo, demoler la obstinación y edificar el razonamiento, el triple gasto tampoco existe. Pensar que se aplique más que difícil, se nos antoja que sea imposible. Al tiempo.
Para que comentar nada del mercado, ese que dijeron que sería emblemático. La propuesta de cubierta de la cripta museística, minimizando la invasión de los restos arqueológicos con tan solo seis pilotes, crearan una enorme plataforma flotante que descansará en la placa armada de su perímetro. Con lo que las vibraciones serán  inevitables, e impedirán colocar una pila de naranjas sin el riesgo de que rueden por los suelos. Al fin y al cabo no son cabezas.
Con suerte la comisión de investigación llegará a las conclusiones que se promete que se harán públicas, tan publicas como el acta del concurso de (malas) ideas, para que los ciudadanos estemos tranquilos de que lo que sucede en esta construcción de modificaciones continuadas, es lo mismo de siempre, un asunto de comisiones.

Sevilla a 24 de Agosto de 2004

Francisco Rodríguez Estévez