viernes, 5 de febrero de 2016


miércoles, 3 de febrero de 2016

El tiempo
(Por San Blas la cigüeña verás)

Cuando tras un cierto plazo de espera anhelaba obtener una respuesta positiva, mas diría coherente a la pregunta formulada, pues resulta que después de tanto tiempo, advertimos en su lectura que son las evasivas las que colmatan de tinta la blancura del papel, para no dar, ni de cerca, no con la que con ilusión era esperada, sino con la inconcreta,  que es aun peor que la negativa que siempre se podría rebatir en algún lugar, en algún tiempo.
No por el tiempo uno se hace sabio, por suerte tampoco diablo, pero después de tantos años en la plaza municipal de abastos de la Encarnación, en sus tres modalidades, en la vetusta, en la efímera, y en la patochada final en la que con seguridad me tendré irremisiblemente que jubilar, algo debo de saber de esta, por más que de continuar mas pareceré que los años me hicieron necio e inocente, pues de nada basta saber de lo que se sabe, si poco o nada puede hacerse en esto de las plazas municipales de abastos.
Acabo de recibir la nota, esa que esperaba, en la que se argumenta una respuesta que seguramente tendría otra pregunta, y en consecuencia no vincula aquella a lo de la puerta en lo de la Encarnación, que bastaría reiterar una,  y  cuantas veces sean de menester, que no es cosa caprichosa cual fuentes bultos, parterres amebas, y bancos curvos de sevillanísimo estilo, sino que es una obligatoriedad que se tiene en los edificios públicos de colocar puertas automáticas al objeto de que cualquier persona con discapacidad  en movilidad pueda entrar o salir sin necesidad de ayuda, y eso se contempla en una Ley, la Ley de Accesibilidad.
Otra cosa serian aspectos comerciales de este laberintico mercado cuando la aleatoria colocación de sus puertas, después de pasado más de cinco años, hacen que resulte altamente incomodo y desorientador para los clientes.
No solo por si estrambótico diseño, mas por los muchos factores que se dispusieron y que hacen de la plaza municipal de abastos de la Encarnación, aparte de ser un lugar falto del bullicio que se requiere, lo que se ha creado son desigualdades entre los vendedores, entre los bien ubicados y los que se encuentran en lugares, que por el pésimo diseño de recorrido anti-comercial, están solitarios, y el aspecto desertico  no hace sino depreciar este mercado sin futuro que entre estos viarios solitarios y los puestos cerrados, más aquellos vendedores que  a pesar de  los altos costos aun resisten esperando no se sabe que, lo que nos lleva a pensar que para revitalizar aquello, evidentemente no solo bastaría colocar una o más puertas automáticas, pero la respuesta que he recibido es deprimente.
juntadeandalucia.es/organismos/igualdadypoliticassociales/areas/discapacidad/accesibilidad/paginas/normativa-accesibilidad.html
Ahora nos remite a otra responsabilidad, tal como en otro tiempo, y  de eso apenas me queda,  pues no merecerá la pena permanecer por más fechas donde se empeñan en no llevar ninguna acción paliativa por mejorar un espacio público, como es la plaza municipal de abastos, donde un proyecto incumple la Ley de Patrimonio de la Junta de Andalucia, donde una calle peatonal se convierte en bar de copas, donde la zona de carga y descarga, y zonas de servicios queda fuera del ámbito municipal, donde la ley FERAEE, queda soslayada, y  las normas de sostenibilidad se olvidan en esto que fue llamado “fruto del papanatismo” nada menos que por un “mies van de rohe”, y donde el reglamento de mercados en vigor ni se tuvo en cuenta, ni mucho menos las normas básicas de aplicación en  la comercialización de perecederos de la Junta de Andalucía.

En fin solo quería que se colocara una puerta automática, y ya ven………como entre unos y otros se pasa el tiempo,  y van mas de cinco años por lo que archivaré esta respuesta junto con las otras, después de tanto tiempo...........- .
 En Sevilla a 3 de Febrero de 2016 (San Blas)
Francisco Rodriguez Estevez

miércoles, 3 de febrero de 2016

Hace ocho años

lunes, 4 de febrero de 2008

NUEVE ESTACIONES (con la del metro)

De fenicio a galáctico

Ante la decepción de una inauguración anunciada para Otoño, aplazada para Primavera, y demorada para el Invierno,( justo para dentro de ocho estaciones) no queda otra que esperar, ante argumento tan sólido como es la seguridad, para que el calculo de las laminas del revestimiento de estos hongos gigantes, tal vez alcauciles, sea el correcto, incluso, si le viniera el sobrepeso de una copiosa nevada.
Cierto es, que a muchos dejó frío la noticia después de tanto tiempo, pero a nada se volvió a la tibieza en pleno carnaval.
Con la cuaresma encima y los quinarios en puerta, los únicos hongos que preocupan son los de la pudrición parda producida por las esporas activas, que serán atacados con fungicidas, por el restaurador, una vez que acabe la Semana Santa, lo que no impedirá, salvo la lluvia, que por los de la Encarnación pueda procesionar en el misterio.
Convendría pensar sacar algo positivo del lógico retraso que, con dos veranos por delante que sufrir bajo las chapas del mercado provisional, la responsabilidad tome alguna medida para que se bajen algunos grados a fin de hacerlos mas llevaderos, pues técnicas hay, y al menos para que los vendedores tengan en ese amplio periodo una adaptación y no les suponga un choc lo que cuesta entrar de sopetón en la modernidad climatizada.
Tambien se puede aprovechar el impasse, que tal vez pueda prolongarse por aquello de la realización de la estación del metro, la terminación de la excavación arqueológica, clausurar la inútil rampa, la colocación de las obligatorias celulas fotovoltaicas, y la posible afectación en eso de la contaminación visual de la nueva Ley del Patrimonio Histórico, que, antes de que se redacte el nuevo reglamento de mercados de abastos, al parecer previsto por la poca aplicación del actual, nada mejor que estando en vigor pueda ponerse en practica algunos de los artículos acerca de la formación y técnicas de ventas, cuyas enseñanzas vendrían al pelo a estos vendedores, antes de jubilarse, para que acostumbrados a unas estructuras obsoletas, del siglo XIX, (1820), degradados por unas instalaciones provisionales del siglo XX, (1973), el salto en su preparación nada tendrá que ver al que de ellos se espera en estas nuevas instalaciones, de vanguardia, modernas y futuristas del siglo XXI,(200(¿)), en las que estos vendedores tendrán que desenvolverse, al menos con cierta seguridad, sin temor al desplome.
Francisco Rodríguez Estévez
Sevilla 4 de Febrero de 2008

sábado, 2 de febrero de 2008

La Ley es la Ley

Tiempo suficiente

Con la demora, existirá el tiempo suficiente para cualquier cosa. Mi objetivo era llegar a las dos mil cartas antes de la aplazada inauguración, cosa que ahora queda facilitada, y estoy por ampliar el número, si es que no cambia, como cambian leyes y reglamentos, este asunto con divisiones de opinión, sobre todo en la interpretación que se hace de lo escrito, y que no son estas.
Como no podía ser de otro modo, hay quienes piensan que escribir sobre la Encarnación, a estas alturas, no deja de ser una inútil lucha, incluso que no cabe más literatura.
Quizás ignoran que esto no es cosa de batallas, ni guerras, que siendo la escritura acto de paz, solo la Ley puede impartir justicia.
Esperando, en esta que me invitaron a conocerla nada menos que en el paraninfo de la Universidad, donde los damascos rojos que adornan sus paredes hacen juego con la moqueta, sabría como salió la neonata.
La última vez que tuve la oportunidad de encontrarme en tan noble lugar lo hice como coralista, para romper mi garganta con los agudos de un gaudeamus en honor de quien mereció ser Nóbel de la Paz. Me temblaron las piernas a nada que se abrieron las enormes hojas de esa puerta, que tambien ha sufrido la barbarie, hoy felizmente recuperada, y darme de bruces con el salon, al completo, lleno de rasos negros y gorritos con borlas de todos los colores. Sentía como si todas las miradas se clavaran en mí en los pocos minutos que duró la parábisis musical.
Al finalizar pude estrechar la mano de esa diminuta mujer, de rasgos indígenas, que se hizo grande y querida por su tenacidad, por su valentía, por su lucha a favor de su pueblo, y por extensión de tantos otros, maltratados por actitudes de potencias políticas y económicas.
En esta ocasión volví a sentir la misma emoción al escuchar repetidas veces menciones sobre la Encarnación, pensando que esto se debía por estas cosas que escribo, y que según dicen es una lucha, si bien no tengo muy claro que forma tiene ese enemigo, que no se muestra.
El hecho de poder disponer de unos segundos, para utilizar la palabra, cuando de parto múltiple, dentro de su periodo gestacional esta recién nacida alumbrada en el macareno Hospital de la Sangre viene para ser Ley, me hizo decir que fuera para todos, al menos para que ese porcentaje mínimo, no acabe cansado y solo le quede ganas y tiempo suficiente para leer, o escribir.
Francisco Rodríguez Estévez
Sevilla 2 de Febrero de 2008
El tiempo
(Por San Blas la cigüeña verás)

Cuando tras un cierto plazo de espera anhelaba obtener una respuesta positiva, mas diría coherente a la pregunta formulada, pues resulta que después de tanto tiempo, advertimos en su lectura que son las evasivas las que colmatan de tinta la blancura del papel, para no dar, ni de cerca, no con la que con ilusión era esperada, sino con la inconcreta,  que es aun peor que la negativa que siempre se podría rebatir en algún lugar, en algún tiempo.
No por el tiempo uno se hace sabio, por suerte tampoco diablo, pero después de tantos años en la plaza municipal de abastos de la Encarnación, en sus tres modalidades, en la vetusta, en la efímera, y en la patochada final en la que con seguridad me tendré irremisiblemente que jubilar, algo debo de saber de esta, por más que de continuar mas pareceré que los años me hicieron necio e inocente, pues de nada basta saber de lo que se sabe, si poco o nada puede hacerse en esto de las plazas municipales de abastos.
Acabo de recibir la nota, esa que esperaba, en la que se argumenta una respuesta que seguramente tendría otra pregunta, y en consecuencia no vincula aquella a lo de la puerta en lo de la Encarnación, que bastaría reiterar una,  y  cuantas veces sean de menester, que no es cosa caprichosa cual fuentes bultos, parterres amebas, y bancos curvos de sevillanísimo estilo, sino que es una obligatoriedad que se tiene en los edificios públicos de colocar puertas automáticas al objeto de que cualquier persona con discapacidad  en movilidad pueda entrar o salir sin necesidad de ayuda, y eso se contempla en una Ley, la Ley de Accesibilidad.
Otra cosa serian aspectos comerciales de este laberintico mercado cuando la aleatoria colocación de sus puertas, después de pasado más de cinco años, hacen que resulte altamente incomodo y desorientador para los clientes.
No solo por si estrambótico diseño, mas por los muchos factores que se dispusieron y que hacen de la plaza municipal de abastos de la Encarnación, aparte de ser un lugar falto del bullicio que se requiere, lo que se ha creado son desigualdades entre los vendedores, entre los bien ubicados y los que se encuentran en lugares, que por el pésimo diseño de recorrido anti-comercial, están solitarios, y el aspecto desertico  no hace sino depreciar este mercado sin futuro que entre estos viarios solitarios y los puestos cerrados, más aquellos vendedores que  a pesar de  los altos costos aun resisten esperando no se sabe que, lo que nos lleva a pensar que para revitalizar aquello, evidentemente no solo bastaría colocar una o más puertas automáticas, pero la respuesta que he recibido es deprimente.
juntadeandalucia.es/organismos/igualdadypoliticassociales/areas/discapacidad/accesibilidad/paginas/normativa-accesibilidad.html
Ahora nos remite a otra responsabilidad, tal como en otro tiempo, y  de eso apenas me queda,  pues no merecerá la pena permanecer por más fechas donde se empeñan en no llevar ninguna acción paliativa por mejorar un espacio público, como es la plaza municipal de abastos, donde un proyecto incumple la Ley de Patrimonio de la Junta de Andalucia, donde una calle peatonal se convierte en bar de copas, donde la zona de carga y descarga, y zonas de servicios queda fuera del ámbito municipal, donde la ley FERAEE, queda soslayada, y  las normas de sostenibilidad se olvidan en esto que fue llamado “fruto del papanatismo” nada menos que por un “mies van de rohe”, y donde el reglamento de mercados en vigor ni se tuvo en cuenta, ni mucho menos las normas básicas de aplicación en  la comercialización de perecederos de la Junta de Andalucía.

En fin solo quería que se colocara una puerta automática, y ya ven………como entre unos y otros se pasa el tiempo,  y van mas de cinco años por lo que archivaré esta respuesta junto con las otras, después de tanto tiempo...........- .
 En Sevilla a 3 de Febrero de 2016 (San Blas)
Francisco Rodriguez Estevez

sábado, 30 de enero de 2016


Atarazanas

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"Atar razones"
Donde la Ceres se encuentra apartada de la vista , diría que más de un centenar de personas de esta callada ciudad se juntaron para encontrar las razones  suficientes para que lo de las  Atarazanas, pudiera atar cabos y no fuera en la sinrazón otra Encarnación a la deriva  a la que hoy, setas de 140 millones de euros, no se le pudo poner ni tan siquiera un árbol  delante que evitara tener que ver aquello.
Se dice que al menos mientras dure la madera, otros vaticinan tres décadas,  y que menos mientras mis carnes sigan en este mundo, y es que por modernidad, que no capricho del médico (aunque lo pareciera) se saltaba las leyes, las normas y reglamentos, pues resulta evidente que sea imposible cuando una vez realizado, y el gasto hecho, poder quitar aquello,  ni con las leyes, ni con las normas y con los reglamento en la mano.
 Las Atarzanas tiene un ciclo de intervenciones para su defensa,  en las que se exponen la “jartarrazones” suficientes que le harían imposible de llevar a cabo en los términos aplicados, como sucedáneo de “forrum”, mas cuando (siendo cierto que tiene licencia de aquello  pasándoselo por el forro) se mantienen las aplicaciones de actuaciones prescindibles, y en este BIC, monumental e único, resulta que intencionadamente olvidan demasiado  lo fundamental para conservar en su integridad, y sin añadidos, una edificación de enorme fuerza de por sí,  y toda la historia de siglos en el bagaje de las pleamares, y por añadidura, con una categoría única en Europa, por lo que hace ( si se llega al estrambote previsto) cosa inexplicable, mas cuando por esta otra vez no calla la ciudad, mientras que las partes guardan un silencio, presuntamente explicable, entiéndase partes a dueños, gestores,  técnico, y administraciones, y sea una vez mas la callada aquella que se pongan de acuerdo para intentar llevar a cabo lo que leyes, normas y reglamentos, junto con  los criterios expresados por técnicos de sobrada solvencia y reconocidos meritos, llevaron a estudio, a tal fin para evitar el más que previsible desaguisado.
Todos, aunque acaso seamos pocos, seguro que estaremos en el lugar que se nos asigne en las barbacanas, defendiéndola del disparate, algo que de permitirse se sumará a las “encarnaciones” que en esta ciudad de personas se suele dar con cierta frecuencia. Torre, olímpico, setas, y ex seminario, como ejemplos.
Allí donde la Ceres permanece secuestrada, las razones dadas formaban un rosario, como ristra de chorizos de los de guiso, pero no por los nudos de atar con cuerda verde, más que con pocas magras, pues pierde la enjundia de la overa, cuando se escucha de quien modera que esta tiene poco o nulo conocimiento del guiso, y lo poquito de la receta se acaba de enterar sentada en la mesa, y eso que por otro tiempo tenia asiento en bancos, y sus meritos en otros ámbitos, pueden estar reconocidos tanto de pie como sentada. 
Resultado de imagen de atarazanas de SevillaLa licencia de obra adudicada puede pararse, incluso si esta hubiera sido otorgada  a sabiendas, (por mucho que  pueda ser delito  hacer esa afirmación) pero no se explica lo de otorgar una licencia para la intervención irrecuperable  en un monumento "a ignorando", ya  pues  que los funcionarios pueden tener justificaciones incluso razonadas, pero las previsiones en las Reales Atarazanas, en segunda intención, por supuesto que son merecedoras de condena.
En la Encarnación, los funcionarios,sin  duda alguna  que "a sabiendas", miraron hacia otro lado, y en la actualidad lo de la puerta, seguro que algún día tendrá su informe, pues a quedado claro  que todos los grupos políticos del Ayuntamiento saben perfectamente que la puerta en la Encarnación es necesario que sea automática, y por supuesto, y que no se olvide,  hacerle llegar al servicio la intención, a sabiendas.
Sevilla a 29 de Enero de 2016
Francisco Rodriguez Estevez

lunes, 25 de enero de 2016

Oleada

El micologico bicho se despereza al amanecer iniciando su desagradable bufar con el apestoso bajío de saludo que guarda en el interior de su vientre.
Se inicia la ultima semana de este Enero, antes Jano (de entrada protector de las puertas), con despertar de epicentro en las aguas de Alboran.
Aun no han llegado las claritas, y en la oscuridad la sombra fungiforme aparece como  fantasmagórica silueta, justo,cuando llegan los primeros operarios que trabajan en la sinuosa calle en el local comercial que la colmata, posiblemente travestiendolo en local “venue”, como las escaleras iniciando manifestaciones.
A punto de iniciarse una nueva jornada los placeros van llegando desganados al laberinto, apenas media docena tienen preparados sus puestos para una jornada que se supone tranquila, en la que los pescaderos ausentes guardan su plateada mercancía al frescor de las cámaras.
Apenas existe la prisa en el dejavu  que la rutina de cada lunes dentro de aquello que llaman plaza municipal de abastos, un lugar tan desolado como la mismísima Mc Murdo. Nadie por aquí, nadie por allá.
Van a dar las nueve de la mañana, y el alborozo anuncia que  llega la segunda oleada, esta es más numerosa que la anterior, y más ruidosa, pues la primera casi en el silencio del laberinto apenas se hizo notar.
Vienen del lejano Oriente para evacuar las heces fecales retenidas por el "colon" en el largo viaje, y largar el viaje pesante, de paso, aliviar vaciando las vejigas, lo que hace encontrar la posible causa de los atoramientos que se producen en esta Encarnación y no solo en las ruinas.Oler y oler.
Sin puerta de Poniente, los visitantes buscan desorientados la salida por donde llegaron, y solo los grupos de rezagados se pierden tratando de encontrar la puerta imposible. Después del alivio se les nota los ojos más grandes, y salen más bulliciosos del "hospitality", por gentileza de los pobrecitos placeros.  

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No se calcula lo que puede valorarse en euros esta oleada y las sucesivas que le preceden a diario, como replica telurica, oler, oler, antes de salir pitando de rositas , ya que de forma gratuita, utiliza estos servicios integrales completados con los aseos personales que se aplican tal toillet , por lo que sin ser edificio público y ni mucho menos municipal, por lo cual resulte este lugar posiblemente más “expósito” que inhóspito e insólito, pero que los costos fungibles de esta utilización  por oleadas “amarillas”, como el fenolico, lo soportan los pobrecitos placeros, y no es partida pequeña el consumo de papel, agua, gel, limpieza, seguridad, luz, que cada día las oleadas hace soportar a los placeros para que alguna vez tengan la feliz idea de solicitar del ayuntamiento que sufrague los gastos de este venue,¡que idea! antes de que algunos pongan sentido a este laberinto y recuerden a Murdo en su soledad, que no solo fue por el olor que desprendía que así tomo nombre, aunque existen quienes lo traducen como terror, y resulta que en esperanto significa cadáver.Sin duda aquí huele a muerto, y no solo a oleadas. Abran la puerta
Sevilla a 25 de Enero de 2016

Francisco Rodríguez Estévez.

domingo, 24 de enero de 2016




Me entero al leer que el alcalde ha presentado en Fitur una cosa llamada Lugares de Encuentro (Seville Venues) para que inversores privados puedan alquilar, sin límite, más de una decena de edificios, centros culturales y espacios públicos donde organizar cócteles exclusivos. Esto es: cerrados. El Consorcio de Turismo ha hecho renders al estilo de los New Romantics de cómo quedarían, entre otros enclaves, la Alameda, los Jardines de Murillo y la Puerta de Jerez. Las tres plazas aparecen llenas con mesitas de discoteca y barras móviles.
Entendemos entonces la ironía que se ocultaba bajo el nombre de la concejalía de Antonio Muñoz. Ya no vivimos en una ciudad, sino en un hábitat: el de una discoteca ibicenca donde todas las semanas habrá una fiesta de la espuma. Llevamos tiempo diciendo que Sevilla es un abrevadero. No es una metáfora. Es una evidencia. La cosa empezó cuando Marchena (el catedrático con patillas) quiso llenar la Alameda de mesitas para que viéramos cómodamente las gestas de su jefe.
La operación estaba pactada con la patronal de hostelería -sección ensaladilla- pero se frustró el día que la sacamos en los papeles. Optaron entonces por el disimulo. Monteseirín regaló la Plaza de San Francisco a Robles, su cortador de jamón, para que colocara entrañables lamparitas de sobremesa. Zoido logró después lo imposible: que veladores y dromedarios se disputaran el espacio útil para aliviar viandas en la puerta de las casas decentes. Espadas ha alcanzado la cima: no sólo no quita los veladores, sino que él mismo los vende. ¿Es por el empleo? Basta analizar las estadísticas laborales de hostelería para ver que no. La comisión municipal de veladores -cumplir la ley no debería negociarse- era un señuelo. Aristóteles escribió: «El ágora no debe ser ensuciada con mercancías». Nuestro regidor ha decidido vender la estampa de Sevilla en porciones, en contra de lo que prometió a los vecinos, que son quienes votan. Que sepamos, no le sobran sufragios. Le faltan. Usted mismo, mosén, pero las cuentas no salen.
Los sevillanos pagamos los edificios culturales y los espacios públicos. Nos cuestan más de 900.000 euros al año. Su limpieza es irregular; su mantenimiento, nefasto. Venderlos es como privatizar una playa. Gobernar no consiste en montar una terraza con vistas y poner a los policías locales de porteros. Es otra cosa. Si usía quiere que sigamos pagando las facturas de este bare nostrum donde no podemos estar mientras otros beben a nuestra costa como si no hubiera mañana es que confía en que aceptaremos una estafa. No nos deja otra que llevarle la contraria. Recapacite. A los cócteles sólo van los mendigos con corbata. Sevilla a 24 de Enero de 2016
Sevilla se postula como destino para el turismo de accesibilidad
A por ello

Cuando esta callada ciudad se encontraba en pleno pacto, ¡que dolor! cuando el resultado de lo gestado poco importaba lo que fuera a salir de esa unión extracarnal de un “ayuntamiento” de intereses primos, tu Alameda, ¡Ay, Encarnacion!, pues resulta que llegó lo de Madoff, y con la crisis se taparon todas las tonterías. A falta de arcas que vaciar, bien venia un tipo así para “salvar el culo” que diría Amadeus, sin imaginar la larga lista de avispados discípulos, de la escuela de Gestas. ¡Qué cruz!
En la callada desde luego no pararon, y casi una década después basta pasear por entre veladores y bicicletas, para caen la cuenta de que no es el precio de la gasolina, que por cierto no reduce de precio por mas que el barril de Brent cotice a la baja, y la ausencia de coches es una medida disuasoria, aparte que siendo saludable el caminar, no sea ya por la contaminación de los escapes, pero es que en la callada ciudad se olvidaron de los aparcamientos que se iban  a realizar, y por eso entre caprichos y peatonalizaciones resulta imposible mover el coche, que por lo general se pudre en la inmovilización.
Lo de la Encarnación, ¡Ay, Alameda! Debería de haber sido sostenible, algo actual al siglo de las tecnologias, pero también se olvidaron las fotovoltaicas, y en su transgresión intencionada, no solo modificaron las alineaciones, sino que se saltaron la Ley de Patrimonio Historico de Andalucia, y con toda seguridad ni se leyeron el Reglamento de Mercados de Abastos en vigor, pues no se explicarían tantas deficiencias, por mas que el doctor ya dijo que lo de la Encarnación, ¡tu Alameda! No lo explicaba por aquello de que no se entendería, y el caso es que estaba en lo cierto.
Poco puede importar si lo que llaman plaza municipal de abastos, ni por asomo llegue a ser locomotora del comercio, ni la calle cubierta llegara a ser la prolongación de la quinta avenida de Nueva York, aun siendo cierto que se ha revitalizado la zona, colmatándola de bares, cuando tenía la calificación de zona saturada de bares y ruidos.
 En la actualidad a falta de metro y metro-centro, dos promesas incumplidas, al menos Alameda y Encarnación  reparten la oferta de ocio en estos tiempos que el establecimiento comercial tradicional lleva la tendencia de extinción, tal como el bucardo.
No será pues cuestión de “que se tiente la ropa”, cual vaticinio del doctor para que una vez concluida la prioridad inaugural del  micologico conjunto, se procedería por si alguna vez se pudiera saber la identidad de cuantos tuvieron responsabilidad de este capricho, pero es que en esta callada ciudad  donde apenas se cumple con lo dispuesto, //www.agenciaandaluzadelaenergia.es/administracion/ahorro/edificios-publicos, basta un cambio de higiene por alternancia y a la primera se ofrece, según se lee la noticia de actualidad que: -."El Ayuntamiento de Sevilla y la asociación nacional sin ánimo de lucro Predif, cuya principal misión es promover la igualdad de oportunidades y la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad física, han rubricado un convenio de colaboración para avanzar en el Proyecto de Accesibilidad Turística de la ciudad de Sevilla y reforzar las iniciativas en materia de turismo accesible para todos. Con ese convenio, firmado en el marco de Fitur, «pretendemos mejorar las condiciones de accesibilidad de los entornos, productos y servicios turísticos de Sevilla», según ha explicado el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio  Muñoz" lo que da que pensar que lo de “las setas” estará excluido, si no tampoco se explica.  
Llegar sobre silla de ruedas  a los aseos en la planta alta, que  a Jurgen Mayer gustaba llamar “nube”, será prueba imposible de realizar, pero ya ven, las setas también lo eran para Arup. Y con todo esto aun no se ha tomnado ninguna medida para la instalación de puesta automática en la plaza municipal de abastos, esa que prometió el alcalde, cuando era candidato, delante de la presidenta de la Junta y que según el Sr. Cabrera, delegado de casco antiguo, en el dintel de la puerta de la Esperanza, remitió esta al Sr. Muñoz,  y todo parece a tenor de las declaraciones o una de dos o el asunto de la Ley de Accesibilidad, que no es ninguna broma, tiene a la mayor brevedad en curso lo de la puerta automática la delegada Sr. Castreño, o prefiero no escribir lo que llego a pensar. ¡A por ello!
Sevilla a   24 de Enero de 2016-
Francisco Rodríguez Estévez