viernes, 24 de octubre de 2014

Fito-Spala

Con la humedad de las recientes lluvias, tela marinera,  y este cálido Sol que cuando sale es la envidia de los  pensionistas de media Europa, hace observar que aún le queda agua fangosa a las casas romanas, incluida la basílica, y a la almohade, adosada a la defensa levantada por el mismísimo Julio, como dice la sevillana que la cercó,  pues les florecen, esta otoñal primavera, entre las rendijas de sus piedras, esos musguillos de los belenes, y otras yerbas capaces de agrietar cualquier firme como pueden ser el diplotaxis muralis ,especialista en fagocitar paredes, la malva olearasea y otras como la urticante ortiga y la malvada cizaña, además de la peligrosa toxicidad con no menos poder destructivo de la mordicante levantadora lechetrezna.
Solo faltan las juncias y los juncos de la orilla en las lagunas, y el torito que se enamore de la Luna reflejada en sus espejos y aparezca en el pozo el clavel que me diste, cuando ofrecía rosa.
Todo, sin que esté completa la excavación que la Guerra calificó de irrelevantes y que solo podría pararse, según sus palabras, aquello  que no se puede parar ya, salvo sorpresas, te da la vida.
Dicen que la acción de los herbicidas abortará los intentos de germinación de estas destructoras variedades fitológicas dejándolas estériles, y yermas, acabaran secándose en los meses de homenaje augusto, que ahora son de vacaciones, como el pozo y la laguna donde se mira la Luna, y el único que lo vea sea el guarda de obras.
Las bravías, como el pintado de papaver sativa y oleae europeae, afloran de nuevo y aparecerán fortalecidas, Dios mediante, en el florido Mayo, como el ganador de ocurrencias.
Para Octubre puede ser que, al alimón, ofrecerán sus frutos, que no serán ni cítricos, ni crucíferos, aunque no les falte acidez y calvario.
 Se estudia la posibilidad de que sean transportadas cuantas se puedan de esta variedad silvestre de la genuina Higuera hispalense para su replante en el Parque del Alamillo, reserva biológica de las variedades autóctonas.
Sevilla a 6 de Diciembre de 2003

Francisco Rodríguez Estévez
El trino

En este caso que nos ocupa, el trino no es un canto de pájaro, ni canto tampoco es una de esas piedras  con las que algunos se darían para convertirse en cuñao de risa floja viendo las murallas de Híspalis. El trino es el conjunto de tres elementos, como si de una trinidad se tratara, que después de tres décadas, componen la revelación del misterio del mercado de la Encarnación. Tres votos para decidir.
Como todo en esta dual ciudad,  Alameda, ¡Ay, Alameda!,y Encarnación, ¡Ay, Alameda, siempre Alameda, la opinión está dividida entre los que lo creerán cuando lo vean, y los que creen que no lo verán, si bien ambas partes discrepan sus cuitas, bajos los auspicios y patronazgo del incrédulo Santo. ¿Donde está la herida?
Los tomasinos de la mano, queriendo tocar los estigmas del sufrimiento, basan su trilogía en el pasado reciente ofrecido desde el partido andalucista, mega-aparcamiento, mercado-cueva y locales comerciales. ¡Gensanta!
 Los exegetas, buscando la solución razonada confían en que se recupere el gran mercado en superficie, la conservación del patrimonio que permanecía en sus entrañas, y un aparcamiento menor, condicionando la ordenación de la plaza ajardinada con  terminales de autobuses y paradas de taxis, sin desechar las posibles, a los vehículos privados, ni la posibilidad del metro, e incluso cabe la posibilidad técnica de utilizar, la planta superior del edificio, la azotea, para entendernos, para aumentar en número racional los usuarios rotarios.
 Avalan esta posibilidad, dependiendo del día y del momento, la alianza de gobierno llamada de progreso. La lucha de intereses está abierta. Nunca, hasta este caso, se pudo comprobar que alguien se tirara ladrillos, por muy romanos que fueran, sobre su tejado, a menos que no sea este el que le cubra.
Cuando esta corporación sea capaz de rescatar el solar, el interés general de los sevillanos, se decantará sin duda del lado que defiendo desde mi posición de placero, el Mercado. Sin él ni el misterio tendría sentido.
Sevilla a 11 de Junio de 2003

Francisco Rodríguez Estévez

El hallazgo

Con la velocidad de la marea negra llegando a la costa das mortes me llegó la noticia. A veces estas son mas rápidas que las malas, resulta que en  las excavaciones de la rampa de la Encarnación se había encontrado un segmento de una plumilla. ¡Una plumilla! ¡ Un trocito de una plumilla!
 Todo un revuelo de los responsables y de los operario, ¿Qué sería la plumilla hallada? No tenia más datos, tampoco mis confidentes estaban en disposición de facilitar nada, pues el equipo analítico estaba encerrado en uno de los barracones al efecto. ¡Una plumilla!
¿Sería procedente de un ave?  ¿Estaria fosilizada?, De una gallina, ¿tal vez? de cuando en la plaza de abastos las vendían vivas, ¿ De perdiz, de sison, de avefría,?
Vete a saber el pollo que van a montar. ¿Y si se tratara de una de las que adornaron el sombrero del Tenorio en una de sus incursiones  por el cenobio?.
También podía perfectamente pertenecer al casco de un armao de la gandinga, que la perdiera en un descanso reparador, e incluso  no se podría descartar que esta se desprendiera de una buchona de la Plaza Nueva, que revoloteaba las ruinas, por más que los vuelos prospectivos, siguen  siendo cosa más propia de un quebrantahuesos que de una paloma.
Pero, ¿Y si se trata de un trozo metálico de los utilizados para la escritura?. A menos que se trate de un pájaro de cuenta, perfectamente podía haberla utilizado un escriba del Imperio, un orfebre andalusí, e incluso  el ayatolá de la madrassa, la madre abadesa, y  la madre que la parió, a la pumilla naturalmente.
Tampoco se descarta por el nivel del hallazgo que esta perteneciera al escritorio del gabacho alcaide, en incluso podía haber sido utilizada por un placero culto en un momento de inspiración. Incluso usada para acariciar en placer oculto en las artes “amatorias”¡Nos han  jodido! 
Sevilla a 23 de Noviembre  de 2002

Francisco Rodríguez Estévez
Eje

El Norte y el Sur, en esta ciudad no quedan unidos por un eje, ya fuera viario, o comercial. La deficiente planificación de la circulación, no quito que por el trazado de las calles realizadas en tiempo de carros, el caso es que en sin fin de pruebas a cual con peores resultados cualquier traslado con automóvil lo convirtieron aquí en un rodeo insufrible. Siempre fue difícil unir dos puertas
Fracasado el que llevaría de Santa Justa, inicialmente puerta Osario, hasta puerta Real, y suspendido sin die, el soñado por Juan Lobo, Puerta de la Macarena- Puerta de Jerez, como hacia el tranvía, pero aprovechando las calles peatonalizadas, Regina, Puente y Pellón, Lineros, Plaza del Pan, Francos, Placentines, con la plaza de abastos como elemento dinamizador, y de confluencia con el sistema modal de transporte público, llámese metro, autobuses, y taxis.
Pero en este seguro fracaso por cuanto el sentido común dice que no se podría realizar el gran aparcamiento donde se encuentra la pequeña Julia, y es que la calle Imagen, como el roscón, tiene una sorpresa dentro.
Esconde bajo la alfombra de asfalto, por el momento una rampa en su interior, de entrada a ninguna parte, con unas excavaciones pendientes que, para no llevarlas a cabo, Amores en  la oscuridad, tendrán que  ponerle luces, como a la Casa Grande por Navidad, y taquígrafos. El dinero, no toca.
A pocos momentos de un nuevo Adviento, y sin noticias de paralización de las excavaciones del solar, de nuevo demoradas. Lo mismo están cerradas por vacaciones, y por lo tanto la misma situación en la nada de nada, sobre cualquier idea del proyecto que le encargaron al prestigioso arquitecto para la realización del Mercado de la Encarnación. Repito, la realización del Mercado de la Encarnación.
Declaraciones del Sr. Carrillo, recogidas en prensa del día 21 de Diciembre de 2002, página 15, acerca del nuevo mercado a construir en el casco antiguo, nos dice: Tal proyecto de nuevo mercado, fomentará el sector empresarial, también mejorará la imagen de la ciudad, tanto para los sevillanos como para el turista, por el éxito que estos tienen en otras ciudades.
Apuesta por un mercado de grandes dimensiones de estructura abierta similar a los de otras ciudades europeas. Debe ser cosa seria, pues no es veintiocho, aunque lo parezca..
Naturalmente no se estaba refiriendo al de la Encarnación, al que ya se le veía la intención de mutilarle algún puesto al provisional, lo que vendría a ratificar donde tenía sus renovadoras ideas. Ni que decir Encarnación plaza de abastos, a este no quiere  ni que se le nombre.
Las referencias las hacia hacia un mercado de flores. Una rosa es una rosa, es una rosa, es una rosa que diría Gestrude Stein. Aunque aquí Mercado de la Encarnación, para el declarante tiene que ser otra cosa.
Sevilla a 24 de Diciembre de 2002 (Nochebuena)

Francisco Rodríguez Estévez

jueves, 23 de octubre de 2014

El disfraz

Hace algunos años que el famoso carnaval de Cádiz tuvo un cartel realizado por Rafael Alberti. Resultó tan chocante como extraño, sin entrar en valoración de la calidad artística del poeta, que la mayoría de las agrupaciones que actuaron en el Falla le dedicaron alguna que otra guasa.
Creo recordar que una de las que llegaron a la gran final, le dedicaba un estribillo que decía más o menos “pero Rafael de mi arma ¿Qué coño es esto?”.
Sin cuestionar la profesionalidad del arquitecto que tiene el encargo para realizar el proyecto del Mercado de la Encarnación, un susto, un miura, pero después de conocer el anteproyecto presentado, y aplaudido por los representantes de los placeros, y vitoreado por la delegada, de paso hay que decir que modificable, y que dependerá de la decisión final de la Consejería de Cultura, bueno, bueno, si Bueno, si se conservan algunos de los restos arqueológicos encontrados, por lo que no me cabe otro comentario que hacer mío aquel estribillo de chirigota.
Pues eso, no hay nadie, pero nadie, nadie, pero de verdad que pueda  creer que aquello se trata de una plaza de abastos,  y menos, después de todo lo que se ha escrito en los últimos años y haber esperado treinta.
Parece más bien, una broma, cosillas de Carnaval, algo poco serio, a menos que se trate de un disfraz, como queriendo que  no lo reconozcan. Y es que por más que lo miro no hago más que preguntarme ¿Qué será eso?
Sevilla a 9 de Abril de 2003
Francisco Rodríguez Estévez


Duda vital

Cuando mas hedía aquello, cuando mas podrido estaba, y cuando más penetrante eran los desagradables efluvios, desconcertado, trató de dar un golpe de mano, y al fin alzó la voz, y no se le ocurrió otra cosa que  plantearse el dilema de ser o no ser.
Descorazonado por no ser (alcalde), siendo, y abrumado por ser (alcalde) sin serlo, inicia un monologo sin preguntas, para poder hablar sin tener que soflamar a su conciencia y de paso escuchar a su propia voz en sus oídos.
Jamás hubiera pensado que, aquel intimo soliloquio, se divulgara. Son los duendes, son los medios.
Quién pudo oírle, para que esta duda vital se convirtiera, con el tiempo, en reflexión de letrina para la ocupación pública. Pacto de progreso.
Con esa enseñanza, las paredes oyen, pocos se plantean intentar escucharse, y menos fuera del guión trazado, sin riesgo a terminar con las dudas, y convertirse drásticamente en no ser del tirón. Guardo silencio, luego soy, si hablo no soy nada. Que difícil dilema, que responsabilidad, querer ser quien es, sin ser nada más que silencio.
Cuando mas nauseabundo era el aroma que aquello desprendía, cuando el silencio era más denso, debió ser su hipocrático juramento, de ser solo medico,  el que a voces le demandaba cumplirlo, y como el príncipe de la pieza teatral, comenzó a divagar pensando que estaba solo. (con sus palmeros)
Cuando salió del trance que el éxtasis, del misterio, le había producido, se vino a dar cuenta de que las cámaras de las televisiones locales tenían recogidas las palabras de su subconsciente. No había nada que aclarar. Todo ha quedado suficientemente claro (sic), fueron sus últimas palabras antes de alejarse de aquel laberinto. El doctor abandona la Encarnación, en un intento pre electoral, para apartar a sus socios, y sus ideas. ¡Huele!
Sevilla a 18 de Mayo de 2003
Francisco Rodríguez Estévez
Lo prometido es deuda.
Aquí tenéis las imágenes del paseo guiado por Paco, el carnicero: "Lo de la Encarnación".

Recorrido especial donde los haya que brindaba la posibilidad de escuchar la historia de la plaza de la Encarnación al mismo tiempo que servía de excusa para conocer a Francisco Rodríguez Estévez, carnicero, placero en activo desde hace más de 50 años y activista de la Encarnación.

A lo largo del paseo Paco puso en pie imágenes del pasado, reconstruyendo sus recuerdos de infancia mediante un riguroso sistema de fichas que nos llevó, número por número, a conocer lo que estuvo y ya no está en un paseo muy emotivo. Nada más lejos de la realidad sería pensar que se trató de un recorrido nostálgico; en cada imagen se dejaba entrever la actitud contestaria del guía, que con una capacidad asombrosa pasaba de la anécdota a la reivindicación. Comentarios sobre políticas municipales, incumplimientos normativos, protocolos arqueológicos, desviaciones presupuestarias, expectativas generadas y privatización del espacio público se alternaban sin solución de continuidad con anécdotas sobre incidentes familiares, juegos infantiles o gustos culinarios estrafalarios.

"Tentativa de agotamiento de un lugar parisino" es el título de una novela de George Perec en la que, a modo de ejercicio, enumera sistemáticamente todo aquello que normalmente se ve pero no se percibe de la Place Saint-Sulpice. Un libro que tiene algo de lista de la compra, de enumeración y repetición con el objetivo de que la plaza se nos aparezca atendiendo a los detalles más insignificantes.
El blog de Paco "La Encarnación" tiene algo de este agotamiento de un lugar, de un tema, de repeticiones y de variaciones, de obsesión; la diferencia más notable entre ambos, es que si Perec estuvo tres días sentado en el Café de la Mairie observando Saint-Sulpice para extraer el material de su libro, Paco lleva 68 años tomando nota de todo lo que ocurre en la Encarnación.

Fotografías de Unodiezmil.