miércoles, 27 de mayo de 2015

Resultado de imagen de multas de trafico
En este punto

El caso es que resulta, que una vez llegado al que nos encontramos, cuando raro es el día en el que no aparece la noticia de cuantos, el tiempo pasado compartimos, que inesperadamente se marchan para siempre.
Alcanzado la séptima decena, no merece la pena, aunque me resulta inevitable, seguir poniendo de manifiesto los errores de lo de la Encarnación, especialmente la llamada plaza municipal de abastos.
 Hoy que la responsabilidad a tenido a bien de pasar circular para ofrecer un nuevo curso a los placeros sobre marketing, en segundo en dos meses, el segundo en los años que alcanza el recuerdo, pues diría que visto el temario como que me da la risa, y aunque dice que es buena cosa la risoterapia, hay que vigilar el corazón, pues la ironía hace que tanta guasa pueda ser perjudicial.
Desde la acristalada panorámica, ventana de lo sucede en la desértica calle, que seguro que algún día se abrirá una puerta, justo donde cada semana tienen que succionar los pozos negros de un deficiente alcantarillado, allí donde cada mañana desde muy temprano el servicio motorizado impone un gran número de sanciones a cualquier incauto que deje su automóvil ya sea un instante, tolerancia cero, más existiendo en lugar inverosímil una señal de tráfico de obligado cumplimiento para todos los automóviles.
Pero resulta que los de las empresas publicas cometen la misma infracción, como si nada, y no les cuento aquellos vehículos que llegan por los eventos de la plaza de la mayor indignación, cuerda lasa, pero si se trata de un cliente, o de un proveedor que llegue, no solo a aparcar unos instantes, si no que solo el llegar hasta allí se hace tan difícil que resulta imposible sin vulnerar algunas de las placas que aíslan esta plaza municipal de abastos, leña al mono,  al punto de que muchas casas no quieren realizar un reparto, y peor muchos clientes se cansaron de abonar sanciones.Todo un martirio.
 Diría que ver estas cosas no me viene bien,  Y gracias a Dios, al menos lo de la puerta ya me lo tomo a broma, que todos sabéis lo serio que resulta, cuanto por mas buscar esta inexistente  ha pasado a ser una guasa de los clientes, que nadie quita que también se marchen para siempre.
Resultado de imagen de Señales de traficoTodo me hace pensar que el curso de marketing, no aportará ninguna solución para que vuelva el publico a la plaza municipal de abastos, pues la de la Encarnación sin metro, previsto en “Metropol”, sin metrocentro, sin autobuses, ni microbuses, sin aparcamiento en superficie, ya sea con parquímetros, con todo, la plaza laberinto, por municipal que sea, ya es vaticinable, que acabará teniendo su temido fin mucho antes de una provisionalidad, acaso también sea para siempre, por lo que entonces no tendremos más cursos de marketing, ni de desarrollo comercial en las  plazas de abastos que una vez  llegado este punto sea capaz de salvarla.   

Sevilla a 27 de Mayo de 2015-

Francisco Rodríguez Estévez

sábado, 23 de mayo de 2015

Resultado de imagen de annus horribilis reina inglaterra
De Latines

Tiene su guasa que a los años le pongan nombre. Parece que nos es por el riego, acaso por la ginebra, que en la pérfida le dicen gin, será por ahorrar en tiempos difíciles.
Al contrario de otras culturas del Oriente, que lo tienen predeterminado desde hace milenios, en esta del tercero les bautizan por San Silvestre.
Tras el llamado annus horribilis, nos llegó el annus pervesus y posteriormente el annus XXX, llamado triple equis, pero que no tiene nada que ver con un ciclo de cine porno  si no en el que cumple lo treinta años lo de la Encarnación, tres décadas in albis. Una tríada para no dormir.
El caso es que aun tendremos que esperar para saber cómo llamaremos al siguiente, acaso será annus sperabilis, por ser aquel en el que hay que esperar para que definan la situación, tanto de la excavación como las líneas de actuación para la realización del emblemático.
Annus desesperationis de seguir asi será el que siga, con total seguridad indicará el de la desesperación de los placeros; A continuación llegaría el annus extrico por que llegado el momento durante el transcurso se desenredarán todos los entuertos; annus tyranicus, puede llamarse también, porque  puede ser que acabe su tiempo lleno de falsedades.
Resultado de imagen de años chinos animalesCuatro annus de pactum de progresus, tiempo suficientemente largo para saber si fueron anni fructifer o anni amissio ruinae, para la Encarnación de los treinta y cuatro annus indecorus. No cabe otra.
Demasiados años se ahn  pasado desde cuando llegaron los placeros al sukab de la provisionalidad, lugar donde algunos creyeron que el transito duraría algo mas de los tres años que prometieron las autoridades del momento, pero fueron muchos vendedores, en especial los mayores, que algo se jamaron cuando auguraron aquello de que de aquí no salimos.
¡Qué razón tenían¡ Sin duda que estos de verdad sabían latín.
Sevilla a 12 de Octubre de 2003

Francisco Rodríguez Estévez
Resultado de imagen de efectivamente aqui falta una puerta
Reflexión

Hoy es el día en el que decir reflexión, no deja de ser eso que viene a suceder a diario donde durante cuatro años sufro las que produce una vitrina mal estudiada en sus consecuencias, y que durante cuatro años las responsabilidades no han reflexionado del daño que este desacierto produce en la laberíntica plaza de abastos municipal de la Encarnación.
Cuatro años soportando la reflexión y estos  en su responsabilidad ni se enteran. Reflexionar a estas, con lo pasado durante cuatro años, no tiene caso, pues es cosa que con todo lo acontecido lo tengo decidido. ¿Reflexión?
Esta jornada de jolgorio y presentación en las marismas de  cuantos entierran sus botos en las arenas, es de silencio en esta callada ciudad y entre comuniones, y parcelitas, romería y playa, como que nos estamos quedando solos. Lo cual nos marca el índice de la crisis y lo mismo es verdad que ya se ha pasado. En la reflexión los candidatos deberían de preguntarse en especial los que no se pasearon por esta encarnación donde los placeros ni reflexionan al menos para tomas nuevas iniciativas que llevarle al más que probable nuevo consistorio. Reflexionar y comprobar cuanto de poquito se movieron en la oposición, por cuanto lo de la Encarnación que fuera moneda de cambio, tu Alameda, yo Encarnación en el pacto acordado en los servicios del hotel, con las rupturas que convenían llegado el momento, ahora se ha renovado de totalidad y tendremos que explicar si alcanza a tener representatividad municipal, que es la reflexión de la vitrina y que es lo de la puerta.
El candidato Espadas, al menos se sabe que ciertamente está informado tanto de la reflexión, como lo de la puerta, y si me apuran también conoce la cosa de la diosa, y por todo ni le hace falta reflexionar, otra cosa será que en la responsabilidad actúe y cuando menos evite que las personas de esta ciudad tengan que buscar lo que no existe, paradigma de la Encarnación.
Me hubiera gustado que la cineasta candidata hubiera venido a ver este juego de luces y lo malita que es la reflexión en los primeros planos, que decir de los planos modificados de este proyecto imposible que por la módica cantidad de 138.648.840, según cuentan los nueve morados que se vieron solos en la plaza de la mayor indignación, y soslayaron a tenor del éxito de indignación acercarse a ver la reflexión. El candidato Juan Ignacio, pero…..¿cómo?, debe de aprovechar esta jornada para reflexionar si sus palabras pueden hacerme reflexionar, o me tomo el cafelito solo, solo.
Haga clic en OpcionesLa reflexión me hace pensar que lo mismo si enmarco las palabras escritas, “ el asunto está en vías de solución” y “trataré de hacerlo en la medida que me sea posible”, que en la reflexión se trata de colocar una puerta automática en la plaza municipal de abastos de la Encarnación, con suficiente argumento aparte de la reflexión que me hace llevar cuatro años insistiendo en la prioridad de su instalación.
Uno.  Que sea automática y en número suficiente, para que  las personas discapacitadas, también las mayores, o que vaya con carrito de niños además de potar la posible compra, no tengan que empujar la pesada hoja, pues solo se abre una de unas puertas aleatoriamente colocadas, y menos asir la barra para tirar de ella desconociendo que manos, por higiene, han realizado el mismo gesto, teniendo en cuenta el alto número de personas sin hogar que utilizan los servicios de la plaza.
Dos para evitar ser de continuo objeto de risa por cuantas persona foráneas advierten que no existe puerta donde la lógica  parecía que debería de existir, para regocijo del berlines..
Tres como puerta de seguridad y emergencia puesto que llevaría una salida directa a la calle justo donde más luz coincide, en caso de humo altamente contaminante en caso de combustión del fenolico.
Cuatro como puerta de acceso y evacuación fácil en el galimatico recorrido anti comercial.
Cinco como puerta que genere una mayor afluencia de público, y necesaria para la muy difícil regeneración de una plaza de abastos que languidece, posiblemente por no reflexionar a tiempo ni los que deben ni los que pueden ante la avalancha de errores que la creación de esta destartalada plaza municipal de abastos, que la reflexión me lleva a donde siempre, y es que las responsabilidades debería de reflexionar por una vez, aunque sea cada cuatro años y les viene la luz y cambian los discursos por hechos. Reflexión.
Sevilla a 23 de Mayo de 2015 (Jornada de reflexión)                                                                                 Francisco Rodríguez Estévez


viernes, 22 de mayo de 2015

Nadie por aquí, nadie por allí

Las ultimas llamadas a las urnas, como toque de fagina, tantos hartos como insaciados que forman la lista insaculada que proveerá el próximo cuatrienio, podían haber tenido el detalle de antaño y darse un baño de multitudes por la plaza municipal de abastos de la Encarnación, nadie por aquí, nadie por allí.
Poca importancia debe tener darse el paseo por lugar tan “emblemático”, que así gustaba  decir al doctor, a la tontería germánica  para acoger a los pobrecitos placeros y que convirtió en su icono.
El caso es que ninguna de las personas que figuran en esas listas por su capacidad, preparación, y espíritu de servicio a la ciudadanía, acaso por aquello de que entrar en el laberinto pudiera ser dificultoso encontrar la salida, o lo mismo el responsable de campaña busca otra rentabilidades en otras plazas de abastos, pues es sabido que una campaña si plazas municipales que visitar como que ni parece campaña. Nadie por aquí, nadie por allí.
Resultado de imagen de mercado de la encarnacion vacio de publicoLa plaza de la mayor indignación, vuelve hoy a su vacio habitual, una vez que la cinematografía india ocupara la azotea.
 Hubiera venido al pelo el cierre de campaña en tan señero lugar, que por aquello de su origen imposible cueste lo que cueste, su costo imposible, y su final, imposible de predecir.
 Dure lo que dure, millones arribas millones abajo, la ruina tendrá su puerta, y sin puerta para la plaza no tendrá candidatos que se les ocurra pasar. Pasen y vean, como la arbitrariedad del diseño, las aleatorias puertas y el laberintico recorrido anti-comercial, hacen que también las ruinas instaladas en la plaza municipal también necesita puertas y no precisamente para los candidatos, pues sin nadie por aquí, nadie por allí, harto difícil se les hará a los pobrecitos placeros, aguantar este cuatrienio en el que hasta los candidatos de las insaculadas listas, han percibido que sin puerta no hay entrada, sin entrada, ya se sabe, nadie por aquí. Nadie por allí.
 Sevilla a 22 de Mayo de 2015
Francisco Rodríguez Estévez


jueves, 21 de mayo de 2015

Una urna para la Encarnación

Un nuevo año que en primavera pueda traer cambios, o no, o todo lo contrario a esta Encarnación de alianza.  El asunto está llegando a un punto en el cual puede convertirse esto de mercado de intereses que no plaza municipal de abastos, en  tal galimatías de enredo, donde encontrar soluciones ademas de las propias para los pobrecitos placeros tantas otras que mas bien parece que, más se lía  a cada paso ¿Acaso ese  es el objetivo  de los responsables?
Que difícil debe de resultar en tanto desconocimiento de este asunto, que se hace harto difícil iniciar el delicado proceso  que “envuelve” a la Encarnación, para, sabiendo que lo embrollarían, poder decir, con cierta jactancia “Si a esto nadie había  tratado de  dar solución”, pero ¿ a qué tantos obstáculos?
Sencillamente por lo delicado del tema y la responsabilidad que conlleva, una acertada actuación en el centro de nuestra ciudad, pero ese temor no lo dicen más bien  se oculta. Es más fácil y políticamente más rentable, aquello de que “no nos lo han dejado hacer”.
Refrescar la memoria  es sano ejercicio, para no remontar demasiados años al recuerdo, diremos que fue el partido socialista andaluz, antes de quitar la ese de socialista, y el obrero español,  los que apoyaron la propuesta del partido comunista de acometer en la primera corporación democrática, las obras del Mercado de la Encarnación. Que era una idea de los tiempos de Franco.
Los problemas empezaron cuando tras la adjudicación en concurso a los placeros, el consistorio tripartito debería de haber entregado un proyecto de ejecución en el plazo de dos meses  de su adjudicación, y nunca lo entregó. La excusa fue que por ser este un lugar emblemático para la ciudad, tenía que ser  el propio Ayuntamiento quien decidiría, como, cuando, y quien, lo tenía que realizar, pero que lo tenían que pagar los comerciantes. Empresa difícil  encontrar financiación de terceros, que ahora  alegremente se cuestiona, pero que se concede, y así fueron pasando los años.  Pasado los treinta de provisionalidad eterna, conviene decir que, por ser este un colectivo poco sonoro, callado y sumiso, temeroso y débil, y por ello poco dado  a la protesta, que sobraron razones para que cada vez fue más marginado por el consistorio.
Resultado de imagen de Monteseirin, Carmona y Paola Vivancos
También que en los últimos doce años, tanto la gerencia como la Delegación de obras,  al menos dijeron  que en este asunto “asumieron  la responsabilidad” posiblemente como parte de los convenios internos de la alianza, y que le correspondían las previsibles actuaciones al respecto, a la delegación de Mercados, por lo que tuvieron a bien guardarlo celosamente en los cajones del olvido, para sacar el máximo provecho político  cuando  fuera electoralmente rentable. Por eso ahora sale, no diré que con urgencias después de tantos años, pero si  con prisas, basta ver el calendario como para saber que a cuantos meses de elecciones municipales, y por lo visto, con la sospecha de que sabían perfectamente  que ni lo podían realizar, ni mucho menos que la ciudadanía responsable se lo iba a permitir, por mas que los callados placeros aplaudieran la galería sotano.
 Lo importante es que se notara, y bien que lo han hecho, Menos mal que las urnas están próximas, esperemos que los comerciantes aguanten, y  que estas solo entierren  los cadáveres políticos, porque estas urnas para la Encarnación  serán salvadoras, las únicas que no lo entierren. Gracias a la democracia  podemos decir cosas, al menos eso creo, aunque a veces parezca en vano. Por suerte aunque a veces tarde, el tiempo habla..
Sevilla a 10 de Enero de 2004
Francisco Rodríguez Estévez
 Diga treinta y tres

El buen ojo del galeno, y su magnifico oído, era suficiente para diagnosticar que, si esa garganta no tragaba, era porque algo tenia. Diga treinta y tres. Con fatiguitas de muerte y la cucharilla de café comprimiendo la lengua, a duras penas se emitía la cifra demandada. TRentagggg y tregg
Algunos creían que al ser la edad de Cristo, sus efectos eran curativos. ¡Ea!, lo ves como no es nada.  Sana, sana, patita de rana.                                         
En la santería cubana, esa que en el 92, pronosticaba que lo de la Encarnación seria en el ocho, dice que 33 es la mentira, ¡Ay Encarnación!, tanto tiempo esperando y aun eres un engaño. Con la festividad de Santa Teresita del Niño Jesús, llega el 33 aniversario de la Encarnación provisional, un embarazoso asunto que lleva gestándose desde los tiempos de la pasada dictadura, y no cambia.
Desde hace varios años un pendón amarillo luce en la fachada de la arrinconada instalación, donde los vendedores de la plaza de abastos resisten sin hacer nada,  acaso con la pancarta en la fachada, crean que estén reclamando un mercado, tal vez un proyecto distinto a este de las alucinantes setas. Mercado, ya.
Desgraciadamente ni lo uno, ni lo otro, a pesar del talante, parece que será atendido, pues la permanente voz de la pancarta desgarrada de puro grito, (sugerencia dada desde la rosa en los tiempos de Blas) si bien precipitaron a Isabel, la de las cuatro piedras, y a Rafael con su aparcamiento de una sola rampa (que por cierto, es tan inútil  que quedó como paradigma de la gestión pública) para contentar, a tenor de los aplausos recibidos, a propios y a extraños, por su gran aparcamiento, caos para el embotellamiento,  y su imposible mercado-sótano.
Pero ahí está la pancarta conmemorativa, aun puede verse desplegada en los silencios, enarbolando el pasado, para reciclarse  en sumiso apoyo al peor de los proyectos para los exiguos vendedores, sobrevivientes en la provisionalidad eterna, a los que se les asigne un lugar en aquello que, según los vaticinios de sus mentores será la panacea, la reoca, la sinergia del sector, la revitalización del centro, eje peatonal, y además, sin metro, ni tranvía, ni aparcamiento. Pero las cuentas, como el treinta y tres, dicen todo lo contrario y las Matemáticas no mienten, la Política, siempre. Basta contar las que se han tenido que oír  en treinta y tres años.
Francisco Rodríguez Estévez
Sevilla a 29 de Septiembre de 2006


Treinta años y tres días

Nos las prometíamos muy felices y no pudo ser.  Cuadernos de Roldan, como conjunto de personas con compromiso ciudadano y el objetivo claro de difundir la Cultura a través de sus publicaciones había previsto entrar en el blindado solar en visita guiada por expertos historiadores, y poder contemplar, por fin, los trabajos llevados a cabo en la Pequeña Julia.  Lamentablemente está visto que no hay manera de penetrar más allá  de la panorámica de desolación que el ventanal, fruto de la exigencia, se ofrece a la vista en el acorazado solar de la Encarnación.
No faltaron los invitados a la cita, ni el Sol en la brillante mañana del cuidado acto, tras los días de aguaceros, ni tan siquiera los curiosos transeúntes sumándose a lo que acontecía.
Resultado de imagen de Excavacion en la Encarnacion de SevillaTodo a pedir de boca excepto el papel. ¿El papel? Mas de cien personas y no teníamos el papel, un permiso. La organización tuvo a bien que este fuera solicitado en tiempo y forma, por los cauces posibles e incluso por los de favor, y asevera que fue permiso concedido mil veces de palabra pero no llegó. El vigilante tiene la orden de no dejar pasar a nadie en este sábado siendo el único responsable. En su lugar una llamada telefónica, minutos antes de la fecha programada, para desdecir el prometido documento el dador verbal del mismo, persona del consistorio que  anula la debilidad de su palabra con un argumento infantil, por no llamarle infame. “Tras los días de lluvia el yacimiento arqueológico está intransitable”.
Resultado de imagen de Excavacion en la Encarnacion de Sevilla
Me pregunto qué pensaba el librador de la misiva telefónica. ¿Tal vez que la centuria de hispalenses que esperaba visitarlo realizaría un guateque sobre las teselas de los mosaicos de los pavimentos romanos?, ¿quizás que celebrarían una barbacoa en el ábside de la basílica paleocristiana? ¿Acaso que prepararían unos pinchos morunos en la casa almohade?, o se imaginaba que estos practicarían puenting desde lo alto del gran lienzo de muralla.
Lo cierto es que fue una oportunidad histórica para no esconder más la historia de tanta historia de ocultaciones, a menos que se encuentre otra explicación. Es cuestión de preguntar. Pero lo más seguro es que en lo de la Encarnación nadie tenga la respuesta.
Sevilla a cuatro de Octubre de 2003

Francisco Rodríguez Estévez