martes, 14 de abril de 2015

Sin solución de continuidad

Continúa el procedimiento que llevan a cabo las responsabilidades en lo de la Encarnación, concretamente en referencia a la laberíntica plaza de abastos municipal, donde al alimón no son capaces de pararse  y reflexionar acerca de la desastrosa colocación de las puertas.
La indolencia al respecto es tan patente que no cabe duda de haber existido algún interés por instalar aunque fuera una sola puerta automática, de acuerdo con la Ley de accesibilidad, como que se ha tenido tiempo más que suficiente para su colocación. 
La puerta automática, como punto de partida a las muchas acciones que se deben de llevar a cabo en todas y cada una de las zonas de la multidisciplinar ocurrencia que conforman el desafortunado conjunto que así pasen otros cuatro años, ni es sinergia del comercio, ni emporio de riquezas, ni locomotora  de los nuevos negocios, por no recordar lo de la prolongación de la 5ª Avenida de Nueva York, que ya le puso imaginación aquel vice- alcalde, que hizo las cuentas con números rojos.
A dos meses de elecciones municipales se nos antoja que estos pasados cuatro años fueron días perdidos tratando de que la responsabilidades, que evidentemente a tenor de los resultados, es fácilmente comprobable que aquello le importa muy poco, y fueran capaces de entender lo importante que pueden ser la colocación de las puertas automáticas para la recuperación de una plaza municipal de abastos, de absurdo diseño y galimatica distribución, pero que sin solución de continuidad, las responsabilidades no dejan de mostrarnos la indolencia.
Sevilla a 14 de Abril de 2015

Francisco Rodríguez Estévez

viernes, 10 de abril de 2015

Resultado de imagen de alrededor de las setas de la Encarnacion
Respuesta

No hacía falta consultar ningún oráculo para acertar que las palabras del doctor tenían por esta vez su sentido. En lo de la Encarnación, en referencia a lo allí se estaba haciendo tuvo contestación poética, tal como cantaba Bob Dilan, y preconizó que la “respuesta está en el viento”. Cosas del doctor.
Ocurre que por propia experiencia ya aquello hacía sospechar que carecía de las bondades comerciales que anunciaban, y que con el tiempo la respuesta estaría, como así ha sido, en la desatención municipal de su propio espacio. Cosas del doctor, cosas del juez.
Cuatro años, algunos meses más, y ya se ve que los placeros recelan de que esta plaza municipal de abastos tenga aquel futuro esperanzador, cuando se comprueba la devaluación llevada a cabo, y que con los altísimos costos de estructuras, los desorbitados gastos de mantenimiento, licencia municipal, impuestos, cuota cooperativista, fungibles, seguridad social y cuantos otros por inesperados aparecen cada mes, se hacen harto difícil, llamar a aquello negocio. Ni decir tiene nada, como sinergia del sector, locomotora del comercio, o emporio de riquezas. Cosas del doctor.
Es una preocupación que no preocupa a las responsabilidades, por cuanto los damnificados placeros solo establecen lamentos de barras, y demuestran una gran incapacidad para encontrar soluciones. Cosas del juez.
La respuesta se puede constatar cuando cada día en la solitaria plaza municipal de abastos de la Encarnación, ninguna de las deficiencias fácilmente detectables son solucionadas por las responsabilidades, y no se observa ninguna intención de llevar a cabo alguna actuación que facilite la llegada de un público que desde el principio comprobó que en aquel laberinto si ya era difícil encontrar las entradas se hacía casi imposible saber donde dispusieron las salidas. Cosa del alemán.
El viento, con la predicción, no parece que sea ninguna solución, mas cuando puede comprobarse que cada día foráneos y propios tratan de encontrar una puerta automática, donde la lógica parecía que existiera, y que ni la responsabilidad municipal solicita la colocación a la concesionaria, ni la adjudicataria tiene la mínima intención por la recuperación de una plaza municipal de abastos que  tiene, además de los días contados, a los vendedores en desbandada, los puestos devaluados y las responsabilidades  en otros asuntos. Cosas de los placeros.
Sevilla a 10 de Abril de 2015-

Francisco Rodríguez Estévez

miércoles, 8 de abril de 2015

Jueves, 19 de marzo de 2009
La Encarnacion, un paso (de misterio)

Se dijo que sería un gran paso, Un paso que había que dar. Puede que incluso aquello parecía que era un gran paso, el gran paso que se esperaba después de tantos años en la provisionalidad, pero el tiempo se encargó de convertirlo en madrugada de rosarios de la aurora, y es de temer que salgan a relucir los faroles. El doctor muestra su cara de poker, es la jugada imposible.
La Encarnación sigue con su punto del ritual que, como toda primavera, le llega con los “idus”. De nuevo, en marzo, como en tal tiempo pasado, aquel en el se expuso la maqueta en la carnicería, y quedó depositada sobre la vitrina, entre los granates reposteros  que dispusieron al efecto de “quinario” para la masiva contemplación de los fieles, al igual que este, también eran tiempos de funciones.
Apenas si quedó nadie, en aquella ocasión que, al tenerle tan cercana, se marchara sin hincarle la uña del incrédulo índice en la blanda textura, toda una tentación hasta que una pelea de “feles” acabó con todo lo montado, y con los augurios de  una premonición, derribaron a zarpazos los champiñones, entonces metálicos, de la epatante cubierta del polietapico proyecto.
Ahora, en nuevo tiempo de vísperas, coincide con la festividad de San José, que era carpintero, y ocurre que la madera no llega para esta Encarnación que se encuentra en igual estado que la dejaron los del pegamento a nada de enterarse que lo de la recesión económica era nada menos que una crisis, que se presiente mundial, y aun se espera el milagro, pero todos sabemos que lo de la Encarnación de siempre fue misterio.
Con todo el retraso del mundo en el regreso, un paso más. En la provisionalidad eterna han colocado en esta ocasión un gran plano de planta, un enigma de papel en los alambres del puesto cerrado que mas recuerda a la amorfophalus titan o a  una ameba, a lo que se supone que se le ha ocurrido a su creador. Y sus modificados para hacerlo posible. Ni que decir tiene que aun suenan los aplausos de los placeros, y las bendiciones que, tal cosa, recibió de los “fieles”.
En este tiempo de reflexión, de preparación, allí, bajo las provisionales chapas del abandono quedó colocado, como un cartel for rent, un estandarte de ocasión, en aquel puesto, uno de los muchos que aguardan cerrados el momento de la huida. La “cosa” ha sido colocada para exposición pública. Si no fuera por lo serio que es el asunto, ver aquello es de pura risa.


http://sevilla.abc.es/hemeroteca/historico-13-06-2004/sevilla/Sevilla/el-proyecto-ganador-para-la-encarnacion-evita-concretar-un-numero-de-aparcamientos_9622009729514.html

Con el voto del “silencio”, la procesión ira por dentro, y recogidos en la oración, los hermanos de “cruz” guardan la apretada formación. El lento paso de la vuelta delata que todos saben que cuando entren en el “templo”, todo se acaba.
Sevilla 19 de Marzo de 2009
 
Francisco Rodríguez Estevez

sábado, 28 de marzo de 2015

Cuatro años
Siendo algo tan evidente, era lógico que pensara que en nada de tiempo  estaría resuelto este asunto de lo de la puerta, de las dos que eliminaron del proyecto básico, toda vez que a las pocas semanas se tenía la certeza de la malísima ubicación de las que dispusieron, para que el ya de por si  laberintico mercado, por esta circunstancia añadida,  ya tiene tiempo despues de cuatro años, más que sobradamente probado para certificar que le hicieron  un recorrido anti comercial.
Claro que eso no sucede nada más en lo publico  y porque durante los cuatro años pasado no se ha tenido el menor interés por solucionar las deficiencias. En lo privado además de que se hubiera solucionado en el primer mes, le hubiera costado el puesto, a algún responsable.
Hoy hace cuatro años, y debería de confiar en el vaticinio  de la oposición, que me hace llegar que lo mismo la inauguración de la puerta sea un acto final de mi muy estimado y aun admirado Juan Ignacio, pues malo sería que además fuera cachondeo.
El cuarto aniversario ha venido a encontrarnos tres hijos de carniceros del antiguo mercado de la Encarnación, Manolo, el hijo de Ángel Gómez, no iba para carnicero, su vida encontraría  otros derroteros y ahora septuagenario con cierta frecuencia me visita para recordar cosas de la infancia, dentro de aquella plaza de abastos de nuestros juegos. Hoy coincidimos, mira la casualidad con el hijo de José Díaz.  Evidentemente que después de sesenta años no nos podíamos reconocer.  Su padre fabricaba unas excelentes salchichas. Hablamos, especialmente lo hizo más con mi amigo Manolo Gómez, pues tenía mas memoria, ya que sus padres además de compañeros eran muy buenos amigos.
 Trato de recordarle pero la verdad es que no,  y ni sabía que eran siete hermanos pues pensaba que solo eran dos, y  que estos eran algo mayores que yo.
 Ahora solo veo a uno, de vez en cuando, el otro murió en un accidente de coche cuando formaba parte de una comitiva de un acto político de los primeros tiempos.
Hoy les he prometido  que escribiría para recordar a estos carniceros de antaño, de los que tanto aprendimos, y también a otro entrañable del que conservamos la memoria tal como fuera Juanito Manzano con su delantal inmaculado,y las partidas de dominó en la mesa de matanza,  pues ahora ya no es tiempo para decirle a mi muy estimado y aun admirado Juan Ignacio nada sobre la puerta que el  no sepa. Ni que decir tiene, que si acertara la predicción  que me formula la oposición, cabe de temer que no le quede tiempo- Como a casi todos. Tempus fugit
Sevilla a 28 de Marzo de 2015
Francisco Rodríguez Estévez

lunes, 23 de marzo de 2015


A la atencion del Sr. Zoido

Mi estimado y aun admirado Juan Ignacio, como puedes imaginar ya no es tiempo de volverte a recordar, nada de la puerta pendiente, ni para nada  tu histriónica frase de sorpresa mostrada, al preguntarte por ella ¿Pero, como, Paco?
El caso es que cuando hace más de tres años te informé de su carencia,  que acaso no lo recuerdes, y de que aun más, a pesar de tu promesa por preocuparte del tema,(eso lo vamos a ver) pues no se había instalado la puerta que te demandaba para la plaza municipal de abastos de la Encarnación.
Es una frase que tengo en el disco duro de mi memoria, y la imagen de tu gesto contrariado,  por cuanto tu actitud parecía que fuera cosa hecha, y que esta puerta, aun sin instalar,  entendía que dabas por seguro que estaba ya en proceso de colocación y dotada de la precisas indicaciones de tu autoridad. Nada más lejos.
Por lo visto no era tal la situación cuando aun no se ha llevado a cabo.Tampoco voy a solicitarte una vez más, cuando has dispuesto de tanto tiempo, que le enviaras la petición de esta instalación a la Concesionaria Adjudicataria,( que es también la constructora), lo que es tan fácil como escribir una nota a la atención del Sr. Peláez, tal como en tantas veces este me ha venido a comunicar personalmente. Es decir que bastaba tu petición para que se procediera.
 Pero, por esta postrera vez no te pediré semejante esfuerzo, pues me temo que si te decidieras, seguro que  no se tomarían las urgencias que tal petición requiere. Los tiempos cambian, como las personas, como las responsabilidades, algún día cambiará esto y  y allí se colocará una puerta automática. . 
Cuatro años sin respuesta, por más que tenga un tarjetón, dos llamadas telefónicas, y una visita de Gregorio,( con promesas y contradicciones).  Una carta de la alcaldía, Feb. De 2014 (notificando que está en vía de solución). Una vista personal, con una promesa de entrevista con cafetito mas tranquilo en tu despacho. Varias visitas de la delegada Amidea, y otras ocasiones con  Eduardo Beltrán, y en otras más con Luque,  y dos ocasiones encuentros con Vilches, y en otra con María del Mar, por lo que entiendo que existe información suficiente y que evidentemente no existía ninguna voluntad, ni la mínima intención, de colocar una puerta automática. 
Ni que decir tiene que en la actual oposición municipal, (sin ninguna posibilidad de actuación al respecto) también están lo suficiente informada, pero nada estaba en sus manos, como al parecer son sus deseos para llevar este asunto a su lógica solución. Esta visto que en este asunto de la puerta, estos han mostrado tanto interés, tal como hace cuatro años, cuando en la oposición, y es que solo desde la oposición se advierte que allí falta una puerta.
Será pues  en Mayo, visto que ha sido infructuoso el esfuerzo, cuando, como todo parece indicar,que el renovado consistorio no será de mayoría absoluta, y si en esta plaza no cunde el abandono de los placeros y queda devaluada e inhóspita, tal que fuera por anticomercial y costosa, un nuevo bidonville en su propia degradación, tendremos que, con la nueva configuración de las responsabilidades políticas del mismo tener que empezar de nuevo en esta tarea, que mas que gratificante avergüenza, tratando de lograr que la plaza municipal de abastos deje de ser un mareante laberinto sin salida automática, y una burla para cuantos intentan encontrar una entrada donde la lógica les lleva justo donde no la dispuso el alemán, y que tantos aplausos arrancó de los palmeros-placeros.

Sevilla a 23 de marzo de 2015
Francisco Rodríguez Estévez

viernes, 20 de marzo de 2015

Resultado de imagen de superlunas 2015
Eclipse

Hoy las nubes de esta lluvia esperada y necesaria nos despide al seco invierno que termina, nada menos que con un eclipse mañanero, para anunciarnos esta primavera especial que comienza con la Luna en su mayor tamaño, ocasionando por tal causa  el fenómeno de la supermareas, justo en la jornada de reflexión previa a las elecciones autonómicas. Un vaticinio.
 Pues resulta que el chaparrón también  ha impedido que salga, como cada día, a dar la caminata con la que intento hacer disminuir el tamaño de la sandia que el tiempo ha convertido a mi tableta de chocolate.
Como los pasos acelerados tratando de reparar la figura,  los responsables de la administración local,  hoy eclipsados con estos comicios, no están para puertas, ni mucho menos. Parece que todo el interés se encuentra en permanecer en el consistorio, antes de que la gran marea, o la gran Luna se los lleven.
A pocas fechas de la gran semana y aun no tengo ni de prueba de como meterme en el traje negro contraguía que me lleva tanto sacrificio,  acaso sea lo más parecido en mi incertidumbre al llamado síndrome  del “concejal”, que hasta el último momento no sabrá si figurará en las listas del partido, y lo que es peor, si el resultado de las urnas le permitirá con empleo y sueldo, entrar en  el Consistorio. Entrar,  y cuando menos  no salir, esa es la puerta.
En lo de la Encarnación todos saben cuál es la puerta a la que hago referencia y que durante cuatro años lograr que se instale ha sido empresa inútil, por el momento, con estos concejales, pues malo ha sido, mas con los nuevos comicios podemos de nuevo insistir en llevar nuestra propuesta de instalar la puerta en la fachada Oeste en lo de la Encarnación para que el público pueda acceder a ella sin tener que llevarse el chasco de no encontrarla, y como salida, en la travesía centra,l siendo el  lugar lógico en el laberintico diseño de la plaza municipal de abastos.
Resultado de imagen de Barriga de hombreSi tal y como pronostican las encuestas para las municipales, lo mismo la sorpresa no es sorpresa, y nos encontramos con nuevas responsabilidades a las que habrá que explicarle todo lo que este gobierno cuatrienal, por los resultados, no ha sabido, no ha querido solucionar, por lo que habrán sido cuatro años perdidos. Algo lamentable, pues siendo algo tan fácil nos ha confirmado las carencias existentes en este asunto, y más si se tenían los argumentos suficientes como los de seguridad, de aplicación de la Ley de Accesibilidad, el mejoramiento de las galimaticas instalaciones, o los conceptos comerciales que en semejante recorrido ocasionado por las puertas aleatorias se nos muestran de total nulidad.
El eclipse ha venido a ser como un signo de los tiempos, la gran Luna y las supermareas, anuncian la primavera, el nuevo tiempo, y a pesar de todo, a menos de dos semanas intento entrar en el mismo traje del año pasado que, aun estando flamante, no hace sino confirmar que este no cambia, que son las personas  las que varían, y esa es una responsabilidad que debemos de tener en cuenta, por más que cambien los consistorios.
Quien quita si podemos, porque tardar en colocar la puerta, de entrada, o de salida. Lo malo es que hasta Junio todo quedará eclipsado, y hasta entonces,  las caminatas se salida se realizaran por entrar en el “traje”. Cuestión de dieta, para unos, o para el resto apretarse, en la paridad, el cinturón.
Sevilla a 20 de marzo de 2015 (Eclipse de Sol)

Francisco Rodríguez Estévez

domingo, 15 de marzo de 2015

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Creer o no creer

En el fondo quiero creer que les creo, pero después de todo el tiempo transcurrido creo que no tienen motivos creíbles y  sustanciales como para creer que lo que no hicieron en tres años y nueve meses, ¡pero cómo, Paco! llegue a creer que lo puedan hacer ahora, y en lo de la Encarnación instalen la puerta automática para la travesía central del laberintico trazado de una insufrible plaza municipal de abastos.
Seguro que se ha tenido tiempo más que suficiente para que el Delegado, en su responsabilidad, y por el celo demostrado en la gobernanza que haya sopesado el mayor interés, como parte de sus obligaciones,  que supone mejorar esta plaza de abastos municipal, ya que nada le puede resultar extraño siendo sabedor en su cumplimiento de conocer todas la deficiencias que tanto en los aspectos comerciales, como estructurales, que los placeros les hicieron llegar y se pueden fácilmente detectar por breve que sea la visita.
Deben de ser motivos que nunca llegaremos a alcanzar, los que han motivado que durante más de cuatro años la responsabilidad no haya llevado ninguna acción en el mejoramiento de estas instalaciones, lo cual ya viene a demostrar  no solo el nulo interés por hacerlo, si no la propia incapacidad por solucionar una situación que debería de estar más que resuelta.
Resultado de imagen de creer o no creerA nadie en aplicación del sentido común, le lleva a la descabellada colocación de las puertas tal como se realizaron en esta plaza municipal, pero es mucho peor que no se haya rectificado y aquello siga siendo un laberinto, no solo para encontrar las ocultas entradas al pasillo donde se dispusieron por pares, e inexplicablemente asimétricas, dejando a la travesía central sin punto de acceso y evacuación lógico, y que decir si se diera el caso de una emergencia cuando donde todo parece que pueda haber una salida, la que buscan a diario muchas personas infructuosamente, se topan con una cristalera junto al tholo inútil,  y el peligroso lucernario, que debe hacer, aun en la distancia, desternillarse de risas en su estudio de Berlín.
A pocos meses de las elecciones municipales, será muy difícil de creer en ningún gesto, ni tan siquiera que se aplique algún gasto en algo que no fuera la campaña, y bien mirado como no se está sobrado de eventos, ni inauguraciones, quien puede creer que no se pueda inaugurar la puerta. Creer, o no creer.
Sevilla a 15 de marzo de 2015

Francisco Rodríguez Estévez