De siempre tuvo el estío escaso de noticias y hasta de
sueño, algo que ver con la Encarnación ya fuera por su eterna provisionalidad y en este ya sea por su calor que de alguna manera o de otra, suele como antaño acabar siendo el tiempo
propicio para sacar la serpiente, la serpiente de verano que como siempre hicieron con lo de de la Encarnación.
Con el nuevo consistorio en su natural perversión de hacer
cosas para hacerse notar que aquí estamos, que hemos llegados, que somos
nosotros, no podía ser menos que siendo las plazas de abastos municipales las
mas que abandonadas políticas que se llevan, por cierto muy malamente desde los tiempos de
las urnas, por aquello de tanta intervención y tanto protagonismo sean las
primeras en iniciar actuaciones de un efímero poder que en cuatro años no hace
nada, y en los otros cuatros llegado el caso menos.
Vuelve la serpiente de verano de nuevo este año por lo de la
Encarnación, donde cabía suponer que el anterior grupo de gestión y gobierno tenía
estudiado el tema, que conocía la problemática y obviamente suponía de tener varias
soluciones, tanto es así que durante cuatro años la leal oposición también tenía
casi idéntico programa de estudio de las plazas de abastos, en especial por la
de la Encarnación, que conocía perfectamente las deficiencias, sin duda, y
sobre la mesa técnicos y especialistas tenían desarrollado un gran trabajo de actuación
inmediata para dar la solución a las mismas. En concreto, en lo de la
Encarnación existe por parte del nuevo Alcalde,
y no podrá negármelo, hasta el compromiso realizado en presencia de la
presidenta de la Junta de Andalucía de colocar en dicha plaza la puerta donde
al parecer indica la lógica de su uso, y
la política hace lo imposible por enterarse.
En otro apartado, que podría copiar en su totalidad el edil
insta a que todas la decisiones se tomaran con participación y dialogo. En
definitiva lo de siempre, por más que nada queda definido ni claro, salvo las
intenciones del discursillo.
Al rebufo de esta noticia, nos aparece el nuevo grupo de
Sevilla Participa, interesándose por este tema que mas le venía con demasiada
desorientación pero está bien que pongan interés por enterarse de lo que sucede
en esta plaza municipal de la Encarnación y la dejación de esta al no llevarse
a cabo ninguna medida paliativa en los mil y un errores que son fácilmente
detectables en un mínimo intento de mejorar estas galimaticas y laberínticas
instalaciones que ni tan siquiera tiene delimitado el espacio físico de la
misma y la porcentualidad justa de los desorbitados gastos, que por extremos hacen
huir a los placero despavoridos.
No será por cuantas leyes se soslayaron, cuantas normas e incluso el reglamento de mercado en vigor,
lo que ma hace pensar que a Jurgen no le pusieron traductor y el colaborador
necesario tenia orden de acabar como fuera.Todo daría risa siendo algo tan
serio pero tomo el trozo que publica mi admirado Paco Robles en su NO-DO de
29-7-15, titulado PLAZAS DE ABASTOS y nos dice como describe la Junta de Andalucía a esta plaza de abastos como edifico
que forma parte de nuestro mejor patrimonio arquitectónico. El sistema
estructural libera la planta que queda diáfana para la distribución de los
distintos cuarteles y calles interiores, mientras que el edificio perimetral
absorbe el programa funcional que precisa una compartimentación estanca
recorriéndose en su interior con galería continuas que refuerzan visualmente la
descomposición visual del recinto.
Y el pobre alemán sin enterarse, ni Montesirin, ni Marchena, ni Teresa Rivero, afín de cuenta esto debía parecer la serpiente de verano en el fondo, pues donde me dejan a tanta gente. Lo mismo mañana viene “Ciudadanos” pues me parecerá imposible que Juan Ignacio después de tantos años quiera venir a tomar café.
Y el pobre alemán sin enterarse, ni Montesirin, ni Marchena, ni Teresa Rivero, afín de cuenta esto debía parecer la serpiente de verano en el fondo, pues donde me dejan a tanta gente. Lo mismo mañana viene “Ciudadanos” pues me parecerá imposible que Juan Ignacio después de tantos años quiera venir a tomar café.
Sevilla a 29 de Julio de 2015-
Francisco Rodríguez Estévez