Tiempo difícil, tiempo lento
Tardan en pasar los minutos en el silencio de los espacios vacíos.
Cada día de esta
canícula dominada por la Covid, en la que la máscara ha dejado solitarias las
calles de siempre dominadas por el implacable Sol, que este caliente estío no tiene quien
lo soporte. Todo aparece desértico, las tiendas sin cliente, la plaza de
abastos solitaria. ¿Hay alguien ahí?
Una situación de tensa espera en la que el público no llega. Ni viene, ni va, en los larguísimos minutos de un perezoso reloj que no avanza en su tiempo de segundos
interminables de arcas vacías y acumulando gastos imparables sin que se detengan en sus
plazos ejecutivos, no tienen tregua.
La mascarilla quirúrgica hace que ni tan
siquiera se pueda mostrar una mueca de aprobación, un visaje simpático, una sonrisa de cortesía amable hacia quienes
miran lo que se les ofrece.
La jornada en tiempo difícil pone a prueba la resistencia
única de los vendedores de plazas de abastos.
Bajo las setas el fanal acaso más solitario que nunca, ofrece la desoladora visión de las persianas cerradas, creando el caprichoso laberinto desorientador que dificulta el interés en pasear su intrincado interior donde los paciente vendedores miran como el minutero va dejando lentamente pasar el tiempo de una venta imposible que pueda aguantar el desorbitado gasto que crece.
Bajo las setas el fanal acaso más solitario que nunca, ofrece la desoladora visión de las persianas cerradas, creando el caprichoso laberinto desorientador que dificulta el interés en pasear su intrincado interior donde los paciente vendedores miran como el minutero va dejando lentamente pasar el tiempo de una venta imposible que pueda aguantar el desorbitado gasto que crece.
Ahora nos cuentan que son cientos de medidas a tomar, y miles de millones que se emplearan en la restitución de la llamada nueva normalidad, y ya se advierte que la preocupación de los responsables municipales, lejos de aplicar algunas de las actuaciones inmediatas y de carácter obligatorias de Ley, o aquellas otras que se marcan en la exigencia para la evitación de expansión de un posible rebrote por contaminación aérea que pueda causar las deficientes instalaciones, CUANDO CARECEN DE LA EXIGIDA RENOVACIÓN DE AIRE.
Poco hace creer que estos aplicaran alguna idea que mejores la resistencia que hacen gala los “pobresitos placeros” soportando las cargas que les causa por continuar abriendo cada día, sin que les llegue por el momento nada de los millones que dicen serán distribuidos para llegar a la nueva normalidad, algo más que difícil será en estas "setas" cuando el capricho de lo de la Encarnacion poquito tiene de normal.
Sevilla a 30 Julio de 2020
Francisco Rodriguez