
La cutrez
Nada coge por sorpresa en las actuaciones de este dueto de
supuesta responsabilidad, que en lo de la Encarnación son dos la adjudicataria
y la concesionaria,evidentemente no cuentan los pobrecitos placeros, los del mimo del doctor
Sánchez, pues solo tienen lenguaje gestual en su silencio.
Lo cutre es cutre, y estos dos entes del convenio micológico
en la responsabilidad que les
corresponde según partes en cuanto a la plaza municipal de abastos de la Encarnación, como que no han
tenido ningún reparo, ni tan siquiera un mínimo estudio, vamos que no han
partido pera con nadie, y en lugar de llevar a cabo una acción digna, pues se han salido por la cutrez propia de los
impresentables para soslayar la Ley de
Accesibilidad, Ley con mayúsculas, que por ocho años, ocho, han venido
alegremente infringiendo.
Desobedeciendo la Ley una vez más el tándem realiza el
cutrerio más propio del fingimiento que gastan, para dar la vuelta a lo dispuesto con una cortina, en
este caso de aire, cuando lo exigible queda claramente descrito en la obligatoriedad de los edificios públicos con la instalación de puertas automáticas.
La lámina de aire instalada bajo las hojas abiertas dejando ver todo lo que hay define la inconsistencia de estos que no
dejan de ser cutres, como así son también sus actuaciones. Ayuntamiento y adjudicataria muestran toda la cutrez de
esas acciones, dilantando el tiempo, y deslizando cortinas de humo.
Sevilla a 26 de Noviembre de 2018
Francisco Rodríguez