Tal que fuera puerta a la mentira al embuste, como anacronismo
de lo que dan estos días en los que todo está cuestionado aun quedando escasos rescoldos
de honradez en lo que se llame política, aparece, como cada dia, la falacia que se les ocurre al de turno para excusar la demostrada ineptitud en lo de la puerta.
A diario de un lado a otro ofrecen en los medios amplias listas de presuntos corruptos, del otro lado unos y otros del otro Todos presuntos. Acaso investigados, acaso en libertad sin cargos, acaso exonerado, acaso pendiente de enjuiciamiento, tal vez sin sentencia firme, tal vez en proceso de apelación, tal vez en prevención carcelaria, pocos privado de libertad, y si una lista es larga la otra es mayor.Nadie sabia nada, de nada. De verdad que da pena ver las carreras de tantos años de estudios.Pura falacia.
A diario de un lado a otro ofrecen en los medios amplias listas de presuntos corruptos, del otro lado unos y otros del otro Todos presuntos. Acaso investigados, acaso en libertad sin cargos, acaso exonerado, acaso pendiente de enjuiciamiento, tal vez sin sentencia firme, tal vez en proceso de apelación, tal vez en prevención carcelaria, pocos privado de libertad, y si una lista es larga la otra es mayor.Nadie sabia nada, de nada. De verdad que da pena ver las carreras de tantos años de estudios.Pura falacia.
Ya está visto todo que no creo a ninguno de estos metidos en cuatrienios de urnas, pero nada tiene que ver estos "cercanos" con los grandes embustes que cada caso ofrecía en ruedas de prensa, reclamado justicia, posiblemente mas que inmerecida, con la más
absurda de las mentiras, “manifestando que de lo suyo, como que no sabía nada
de nada”.
Así van apareciendo en el cortejo de ignorantes, ya fueran “reales” o
virtuales. El caso es que entre comisiones, tarjetas, sobresueldos, regalos y
otras ganancias para nada sorprende nada, si en los últimos seis años en lo de la puerta,
sí, efectivamente, la puerta automática para cumplir la Ley, esa donde tra vez la falacia quedó instalada desde que
el ministro, hoy excelentísimo, era silente portavoz de la oposición municipal de
esta ciudad que hacia setas y torretas.

Algo debe de quedar que se sabe, si la barbaridad de su costo, pagado por las arcas municipales
que dispuso de los fondos aportados por la patronal de la construcción para
realizar infraestructuras de barrios, tuvo aparte del efectivo disponible, la desafectación del edifico que ocupaba la delegación
de hacienda, y de regalo se le añadió a la adjudicataria, el plus de explotación
de “aquello” y el contrato de mantenimiento y servicios del micologico conjunto. Pero cabe imaginar porque no sabe, no contesta. Ni de la puerta, ni de la Ley, es lo que hay, nadie sabe
nada de nada.
Al menos el diccionario permite saber y falacia que dice que viene del latín “Fallacia”, como lo de la Encarnacion que antes
que mercado era Colonia y lo mismo venía a decir “falla y compañía” como Blesa, Barcena, Rato,
Iñaki y otros tanto fallos, negando todo. Ella no sabía, por lo que el capricho de lo de las setas una puerta
es calderilla.
Nadie sabe qué motivos tiene la actual responsabilidad fuera
parte de la mentira, la gran mentira que tiene como coletilla en este caso,
como para llegar a pensar mismamente que lo de la Ley no es cosa suya.
En este caso que supera en la escasez de vergüenza demostrada
por tantos ignorantes mencionados como
que cuesta creer que se haga habito de la mentira soslayar la Ley, pero si esto
de la puerta que más parece ser una
falacia empleada en una responsabilidad irresponsable, cuando menos deberían de
hacérselo ve en el consistorio. Oigan que no es tan difícil colocar una puerta,
que algo deben de saber, y eso de no saber nada de nada en lo de la Encarnación,
ya no se la cree nadie.
Del latín, fallacia: 1 f. Engaño, fraude, o mentira con que
se intenta dañar a alguien—2.f. Habito e emplear falsedades
Sevilla a 31 de Mayo de 2017
Francisco Rodríguez Estévez