lunes, 9 de febrero de 2015

Mas y mas para la memoria

Metropol Parasol, conocido como las Setas de la Encarnación, es una gran estructura de madera, cuenta con 2 columnas de hormigón que albergan los ascensores de acceso al mirador y que está ubicada en la plaza de la Encarnación de la ciudad de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía (España). Tiene unas dimensiones de 150 x 70 metros, una altura aproximada de 26 metros y fue el proyecto ganador del concurso abierto por el Ayuntamiento de Sevilla para llevar a cabo la devolución a los vendedores de su derribado y expropiado Mercado, la rehabilitación de la plaza en la que se ubica, y la ordenación del trafico,y la previsión de una estación para el metro. Puerta, puerto, estación plaza, ,mercado y aeropuerto, plaza,  puerta y puerto era el lema del concurso. Su diseñador fue el arquitecto berlinés Jürgen Mayer.
Las obras comenzaron el 26 de junio de 2005, con un coste estimado de 50 millones de euros, y atravesaron serias dificultades hasta 2010. Una vez solventadas y tras haber elevado el coste del proyecto, fue inaugurado el 27 de marzo de 2011. Duplicando el tiempo estimado en la adjudicación de la obra en concurso.
Setas de Sevilla
La primera fase del proyecto se inició el 26 de junio de 2005, y su conclusión estaba fijada para el mes de junio de 2007, plazo que no cumplió. Un mes antes la prestigiosa empresa Ove Arup & Partners remitió un informe técnico al consistorio sevillano informando «que la construcción de la complejísima estructura del Parasol, tal y como estaba concebida no era realizable», pues el arquitecto únicamente había realizado un proyecto básico que excluía las pruebas técnicas, por lo que no había tenido en cuenta la inexistencia de una tecnología apropiada para llevarlo a cabo.
El ayuntamiento de la ciudad continuó con las obras hasta que, en febrero de 2010, la prensa se hizo eco del informe emitido por el grupo Arup, y el concejal de Presidencia y Urbanismo admitió que el consistorio era consciente de su inviabilidad desde el citado informe, y que desde 2009 se disponía de una solución al problema presentado. Tras modificar la estructura de los parasoles sustituyendo el metal por madera que aportó al presupuesto económico un incremento de 25,8 millones de euros, las obras continuaron y antes de finalizar el año 2010 ya se habían ejecutado en un 80%.
Finalmente, el 27 de marzo de 2011 la estructura fue inaugurada por el alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín, principal valedor del proyecto, cuya noticia tuvo repercusión en medios de comunicación

Las mentiras de la Encarnación

Carlos Mármol | 25 de mayo de 2010 a las 18:15
El Consistorio intenta combatir la opinión hostil generada por el sobrecoste del Parasol anunciando un estudio de impacto económico para resaltar los bondades del proyecto en materia de atracción turística.
Mariano José de Larra, periodista español: “Es más fácil negar las cosas que enterarse de ellas”.
¿Se han enterado de que el Parasol de la plaza de la Encarnación es una maravilla que situará a Sevilla en la modernidad? Si todavía no lo saben, o si por casualidad piensan algo distinto, sepan que el gobierno local va a explicárselo como acostumbra: contratando, todavía no se sabe bien con quién, “un estudio de impacto económico en el que se cuantificará el retorno de la inversión del proyecto en materia de atracción turística, dinamización del comercio y, por supuesto, creación de empleo”(sic). Ahí es nada. Estamos salvados.
Este recurso, de libro, pretende camuflar –a estas alturas– el auténtico dislate que está suponiendo para las arcas municipales, nada boyantes, por otra parte, la construcción de la obra del arquitecto berlinés Jürgen Mayer. Lo más sorprendente del anuncio no es tanto la pretensión de justificar lo injustificable con números y amparándose en el turismo, sino el hecho de que el Ayuntamiento piense que aún tiene defensa su forma de gestionar un proyecto cuya gran virtud es desfondar la hacienda local para, en lugar de crear una plaza pública, alzar un complejo comercial privado que tendrá uno de los enclaves más importantes de la Sevilla histórica en régimen de alquiler durante cuatro largas décadas. Probablemente, incluso algo más de tiempo. Cuidado con las matemáticas: las carga el diablo. Pueden terminar demostrando justo lo contrario de lo que se pretende.
El Parasol, ya se ha dicho, es el símbolo de una forma de gobernar. Quien ha tenido la virtud de generar tal metáfora en forma de artefacto arquitectónico no son los malévolos periodistas ni los ingratos ciudadanos, sino el equipo político municipal que dirige Sevilla. Nadie podía imaginar que su capacidad poética nos saldría tan cara. O que consistiría en contratar una obra para, en lugar de dejar que sea el inversor quien corra con los riesgos de la inversión –la única lógica que tiene la concesión administrativa–, aportar cada cierto tiempo cantidades ingentes del dinero que ya no nos sobra –más bien nos falta a todos– para terminar un proyecto sobre el que existe un grado de oposición ciudadana mayúsculo.
Claro es que PSOE e IU contaban con que la discusión sobre la reforma de la Encarnación –uno de los subgéneros del periodismo sevillano, igual que el Metro– se plantease exclusivamente desde el punto de vista estético. Ese frente creían tenerlo controlado en la Plaza Nueva. A las críticas de la Sevilla eterna, que no tolera un hecho tan obvio como el mero paso del tiempo sobre la piel de las ciudades, sólo había que contraponer los conceptos de vanguardia, innovación y, por supuesto, el recordatorio de que el Parasol ha sido expuesto en el MoMA de Nueva York… con miles de maquetas más. Todas ellas patrocinadas por el correspondiente promotor, sea éste público o particular.
MENTIRAS EN LAENCARNACIÓBAJA
El asunto, sin embargo, no ha reventado por esto. Hace aguas por el factor económico. Debido a la gestión del proyecto, asunto cuya responsabilidad sólo es municipal. Sobre la elección de la propuesta de Mayer puede haber –es muy sano– debate sobre si se acertó o no. Sobre el coste que tiene para las arcas públicas la discusión se agota pronto: el Parasol hace tiempo que dejó de ser razonable si se analiza en términos de coste y beneficio.
¿Qué gana la ciudad con privatizar un espacio público durante 40 años y gastarse al mismo tiempo casi 123 millones de euros para dar una solución al mercado de abastos, cuya construcción podría haberse abordado con mucho menos quebranto para las arcas públicas?
Hay que recordar que los placeros de la Encarnación, en su día, fracasaron a la hora de construir su propio mercado. Por eso tuvieron renunciar a su primitiva condición de concesionarios. Sevilla quizás les deba unas instalaciones dignas, aunque en ningún caso un centro comercial del que, por otra parte, pueden ser expulsados con el mero paso del tiempo. Basta ver el pliego de condiciones del concurso.
La Encarnación ha sido durante los últimos treinta años un rosario de mentiras y medias verdades. Ni es cierto que hacer el mercado sea una obligación legal del Consistorio –aunque su desaparición sería un crimen para la vida ciudadana del centro, escaso de estas dotaciones básicas– ni es verdad que el Parasol sea una plaza pública. Es un edificio comercial. Evidentemente –los hechos cantan– tampoco es real que la privatización del espacio público fuera necesaria. Fue una opción política. Absurda, por otra parte: el Ayuntamiento no ha dejado de aportar fondos para su construcción desde antes incluso de firmar el contrato.
Tampoco es verdad que se supiera que el proyecto de Mayer era viable. Los técnicos municipales han demostrado que cuando empezó la obra no había ninguna garantía. Se confirmó además que no podía hacerse justo al expirar la primera de las cinco fechas –ahora han dado la sexta– de terminación anunciadas por el gobierno local. Quizás pueda al final acabarse, si la ingeniería no vuelve a fallar, pero lo cierto es que la factura será tremenda. Ya lo es. No es raro que, entre este caudal de mentiras, algunos, reunidos en el usual conciliábulo, decidieran para colmo esconder la bola del segundo sobrecoste. Aquí no ha dicho la verdad ninguno. Nadie. Laus Deo.

Sacyr retrasa hasta marzo la entrega de las setas "por la nieve de Alemania"

Hoy se cumple el plazo que firmó para acabar los parasoles, pero no habrá sanciones para la constructora · El Ayuntamiento acepta una prórroga de tres meses por causas que Sacyr califica de "fuerza mayor"
A. S. AMENEIRO | ACTUALIZADO  - 08:42
La Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado esta semana (en la comisión ejecutiva del miércoles) conceder una prórroga de tres meses más a la constructora Sacyr para acabar los seis parasoles de la Encarnación en marzo de 2011. Así lo anunció ayer a preguntas de la prensa el delegado del ramo, Manuel Rey, justo el día antes de cumplirse el plazo límite dado a la empresa para entregar los parasoles.

Rey se vio completamente solo dando estas explicaciones en la inauguración de la exposición sobre este proyecto. El alcalde de Sevilla estaba convocado para asistir al acto pero se ausentó "por enfermedad", aclararon fuentes municipales, y en su lugar envió a Manuel Marchena, que no se sumó al interrogatorio de la prensa probablemente por la polémica con el rey Melchor del Ateneo.

Por contrato, Sacyr debía acabar los parasoles hoy, 31 de diciembre, pero no será así. La dirección técnica de Urbanismo ha aceptado el argumento de la empresa para pedir la prórroga. Según Rey, "las inclemencias del tiempo, la nieve en el lugar donde se corta la madera (Alemania) y la huelga de transportes en el norte de Europa" que ha afectado al transporte de la madera hacia España. Sacyr alega que son causas de "fuerza mayor" que han retrasado el ritmo de sus trabajos en Sevilla y por tanto el contrato admite esta posibilidad.

Más creíble que la excusa oficial que ha dado la empresa es la dificultad que ha tenido Sacyr en los últimos meses para dar con la solución técnica idónea y segura con la que recubrir por completo la copa de las dos setas centrales que acogen el futuro restaurante. Fuentes ligadas a la obra declararon a este periódico el pasado 30 de noviembre que la parte más alta del proyecto, la que corresponde a las setas centrales del restaurante-mirador, presentaba dificultades para el engarce de las maderas y estructuras metálicas al requerir piezas "muy especiales" que se adapten a la copa de las torres. "Todos estamos intentando cumplir el plazo previsto de fin de año, pero hay partes difíciles en la zona de arriba de las dos torres de hormigón para la conexión de la madera", explicaron las fuentes. Sobre este punto, el delegado de Urbanismo sólo declaró ayer que "las soluciones técnicas del proyecto ya están todas claras".

El incumplimiento del plazo de entrega se considera una falta "muy grave" en el pliego de condiciones del contrato. Eso supone que habría que imponer sanciones económicas a la empresa, salvo si las partes llegan a un acuerdo, como ha sido este caso, según Rey.

El Ayuntamiento ha tenido multitud de ocasiones para multar a la empresa por sus incumplimientos de todo tipo pero no lo ha hecho en los más de tres años de retraso que acumula ya el complejo Metropol Parasol, que se adjudicó a Sacyr para su inauguración en el verano de 2007. A pesar de este historial de nulas exigencias, el concejal Rey afirmó ayer que si la empresa sobrepasa el plazo de marzo de 2011 será sancionada. "Será difícil que se acepte otro retraso. O hay una causa de fuerza mayor o sería el último plazo que se aceptaría", dijo.

A día de hoy sólo el mercado de abastos está operativo. Queda revestir de madera los parasoles centrales, montar el restaurante y la pasarela-mirador (excluido el tramo de la calle Imagen) y terminar el museo arqueológico (Antiquarium).

Desde la oposición municipal, el PP criticó ayer la falta de palabra del gobierno municipal, que tiene "el mismo valor que un billete falso". El portavoz adjunto Francisco Pérez acusó a la actual Corporación local de ser "el gobierno de la eternidad en los plazos, el incumplimiento, no atender a la palabra dada, no programar y no cumplir los presupuestos; ya es algo a lo que nos tienen acostumbrados". Pérez lamentó el gasto público en propaganda que supone la exposición para volver a decir que se retrasa.

domingo, 8 de febrero de 2015

Zoido califica el proyecto Metropol Parasol como un cúmulo de "despropósitos" y "barbaridades"

Cuando se planificó el proyecto éste "era ya inviable" afirma el portavoz del Grupo Popular del Ayuntamiento sevillano
EP, SEVILLA | ACTUALIZADO 29.07.2010 - 17:12
zoom
Zoido presenta sus alegaciones al Metro, en una imagen de archivo.
http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/757869/zoido/califica/proyecto/metropol/parasol/como/cumulo/despropositos/y
El portavoz del Grupo Popular del Ayuntamiento de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, ha declarado que el proyecto urbanístico Metropol Parasol es un "cúmulo de despropósitos" que demuestran que "el modelo de ciudad de Izquierda Unida y el Grupo Socialista no existe", así como "el mejor ejemplo de la barbaridad que se está cometiendo con Sevilla".

El portavoz popular justificó los retrasos en las obras, en declaraciones a los periodistas, en que cuando se ejecutó el proyecto "era ya inviable" y que por ello lleva actualmente un "desvío presupuestario de más del 70 por ciento". Según declaró Zoido, "las dudas de los ciudadanos son las mismas que tenemos nosotros y el mismo gobierno municipal, pues aquí ya nadie se cree una fecha".

Asimismo, el portavoz municipal popular expresó su preocupación porque "proyectos, presupuestos y plazos sean conceptos que ni Izquierda Unida ni el Grupo Socialista hayan barajado a lo largo de los últimos años".

Según Zoido, estos conceptos son "fundamentales" y no se estudian "con rigor", pues en Sevilla "no se cumple ni un plazo de las obras públicas que se proyectan" y añadió que hay algunos que "ni siquiera se ejecutan", como es el caso de la Ciudad de la Justicia.

Además, el popular comentó que "ahora un socio de gobierno dice que tiene dudas razonables de que vaya a estar en el plazo indicado exento de nueva ampliación de su presupuesto". En este sentido, Zoido señaló que "no he venido a desvelar nada nuevo, y eso lo saben todos los sevillanos". "Que apechugue cada uno con sus responsabilidades", concluyó.  

sábado, 7 de febrero de 2015

Hace cinco años :

El Consejo Consultivo de Andalucía tumba las 'setas' de la Encarnación

Un joven practicando patinaje con la estructura de las 'setas' al fondo. | Fernando Ruso
Un joven practicando patinaje con la estructura de las 'setas' al fondo. | Fernando Ruso
  • La Gerencia de Urbanismo pretendía aumentar un 50,17% el presupuesto
  • El dictamen es negativo y aunque no es vinculante, debe tenerse en cuenta
  • El Consejo Consultivo considera injustificados los cambios introducidos
  • Por unanimidad, reprocha los errores y fallos de previsión iniciales
El Consejo Consultivo de Andalucía ha emitido este jueves un informe desfavorable al segundo modificado del proyecto de urbanización de la Encarnación, en la capital hispalense, Metropol Parasol, al achacar los cambios propuestos a los "errores y falta de previsión del proyecto original".
El dictamen es negativo para el desvío presupuestario contenido en el segundo modificado propuesto por la Gerencia de Urbanismo para culminar Metropol Parasol, cifrado en un 50,17 por ciento de incremento de costes, lo que supone pasar de 51,2 a 89,6 millones de euros de presupuesto.
El dictamen aprobado por unanimidad por la comisión permanente del Consejo Consultivo, que será remitido al Ayuntamiento de Sevilla, tan solo considera debidamente justificadas la instalación de un nuevo centro de transformación del suministro eléctrico y de un sistema de protección contra incendios en la estructura de los parasoles, según las fuentes consultadas por Europa Press.
En concreto, el Consejo señala que el resto de modificaciones "o no encajan en los presupuestos legales o carecen de motivación",como es el caso de la propuesta de cambio del pavimento, ante lo que considera que no se explica bien la justificación del mismo, ya que si éste responde al proceso de peatonalización del centro no se entiende la modificación del material.
De igual modo, rechaza la nueva reordenación de los puestos del mercado de abastos, que el Ayuntamiento justifica en que responde a peticiones de los propios comerciantes. El Consejo argumenta al respecto que "no está justificado por ningún cambio normativo" y que estos nuevos criterios "se podrían haber tenido en cuenta al principio del proyecto".
En cuanto al principal escollo del modificado, que implica la mayor desviación presupuestaria, la estructura de madera, el Consejo determina que se trata de "una modificación sustancial con respecto a la solución prevista en los proyectos básicos y de ejecución" y señala que "difícilmente" se pueden "incoar consecuencias de causas imprevistas".
Asimismo, aclara que no puede utilizarse un modificado para "ocultar errores y falta de previsión en los proyectos originales", ante lo que exige "más rigor" en la elaboración de los proyectos iniciales, que "deben contener todas las previsiones necesarias".
http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/748133/consultivo/tumba/parasol.html?

Para recordar.

www.diariodesevilla.es/article/afondosevilla/901882/fondo/metropol/par...

http://www.diariodesevilla.es/article/afondosevilla/901882/fondo/metropol/parasol.html

lunes, 2 de febrero de 2015

Ya ven

Después de tanto tiempo en esto de la Encarnación que acaso piensan los responsables en su responsabilidad que me puedo cansar de repetir que allí se saltaron la Ley de Accesibilidad, La Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía, las Normas de aplicación en edificio público según la Ley FERAEE, el PGOU, e incluso el Reglamento de Mercados de Abastos Municipales.
Lo cierto es que no solo no me canso de repetir estas negativas circunstancias, si no que me resulta penosamente escandaloso que estas responsabilidades no tengan la menor intención después de los cuatro años transcurridos de tomar alguna medida, algo que evidentemente ni les cansa. Qué decir de la oposición. Cierto es que alguna vez quedó publicado que ahora no lo harían, pero aquello está y tampoco es cuestión de tirarlo, como también se dijo, pues según los técnicos se caerá solo.
Pero en caer, parece que no caen, y los que si lo hacen, ( lo mismo que cada día muchas personas buscan la puerta automática) solo ríen la gracia de una puerta inexistente  cuyo trámite  para cumplir la Ley, que no pueden ignorar, empieza porque desde el Ayuntamiento se le envíe una nota al respecto a la Concesionaria,(eso es al menos lo que me dice su gerente), y de inmediato se procedería a su colocación, pues ocurre igual con los olores que desprende aquello.
 Ni que decir tiene que cuando aparecen los grupos escolares diciendo que peste, que peste, y no sin razón, advierten lo que larga aquello,  y resulta lastimosos ver como los mas pequeños tapan sus orificios nasales, entonces lo que me aparece no son las ganas de escribir, es tener que pasar la vergüenza ajena de saber que aquel laberinto no tiene un sistema de renovación de aires que evite la acumulación  de olores viciados.
Al menos, de vez en cuando, aparecen en los medios declaraciones de anteriores responsables y nos cuentan que aquello tuvo desviaciones de costos y de edificación que se podian haber evitado y que con tantos modificados se fue la cosa al punto de que hasta al espacio de plaza de abastos municipal, pues como que según las cuentas tuvo un incremento de 4 millones de euros para un equipamiento, que ahora comprobamos que fueron de low cost, de tan baja calidad como las propias arquetas de desagües que semanalmente tiene que ser succionadas. Pero son tantos los errores que solo recordar aquello de “que no se explica porque no entendería”, “si se tiene que cambiar la Ley se cambia”, “la madera metálica ya está encargada”, “más madera” “después de tanto tiempo que mas da esperar unos meses más”, que  tengo que añadirle, “¿pero, como? “Tomamos un cafelito”, “me lo cuentas”, o lo del estor.  Por no revelar confidencia personales de más de media docena de ediles.  
Como se puede comprobar ni me canso, ni me aburro, ahora, eso sí, pueden estar seguro que esta plaza municipal de abastos no es algo para disfrutarse, mas si cada día que pasa hay motivos suficientes para sentir vergüenza.
Sevilla a 2 de Febrero de 2015-

 Francisco Rodríguez Estévez