La fuente
Un cierto temor por los pretéritos intentos de desalojarla
de su emplazamiento tenía su lógica. Por
el momento la noticia está en que la fuente de la Encarnación ha vuelto remozada para ocupar su lugar, ese que
tiene desde el momento en el que incluso ella misma está fechada
en 1720 como se puede ver en su parte superior, cuyo capitel por razones
desconocida si mal había desaparecido en ocasiones, como el pato, y el indio que fueron repuestos con replicas,
pero este cabezal tiene todo los indicios de que sea el original.
Esta fuente de la Plaza de la Encarnación de estilo barroco y
construida en su mayor parte en mármol, no solo fue un elemento
ornamental sino que cumplió su función pública de abastecimiento de agua
procedente de los Caños de Carmona, en el siglo XVIII.
Después de tanto tiempo de
silencios, la fuente nos trae de nuevo la posibilidad de que exista una fuente
de información acerca de esta fuente, vetusta fuente, que tiene catalogado el
ser la fuente más antigua de la ciudad de Sevilla, y que se recuerda hoy que esta colocación en la Plaza de la Encarnacion estuvo ordenada
a erigir nada menos por por el Rey Felipe V, para ornar la delantera empedrada
aquel año, del convento de la Encarnacion que desde 1591 acogía a las religiosas
, el cual fué clausurado en tiempos del francés, y pasó abasteciendo de sus
aguas a los placeros para formar parte del mercado en la que quedó integrada desde 1820.
Basta recordad, para la relevante
importancia de esta fuente sevillana, el episodio de 1746 que para la subida al
trono del Rey Fernando VI, se cuenta que de esta brotaba leche, aguardiente,
mistela y miel, en motivo de los fastos que la ciudad celebró con tal motivo.

Recordamos que con la mutilación
del gran mercado, quedo emplazada hasta hace unos años en una diáfana plaza
encuadrada en angulares bancos de granito, mármol de asiento y respaldares de
hierro forjado, en la parte Sur, paralela a la Iglesia de la Anunciación, considerada
Bien De Interés Cultural, en la actualidad queda enmascarada en un revoltijo de
bultos y parterres amebas amorfa con curvos bancos de piedra de tan “sevillano
gusto” que la hacen identificable.
..

La Encarnación durante décadas permaneció siendo solar desde los tiempos del silencio, y solo era serpiente de verano, en el tiempo
rosa, siempre fue tema de campaña.

Como no podía ser de otro modo, en tiempo de
campaña, en nuestra ciudad siempre se hacen cosas, como diría Rajoy de los
catalanes, y en lo de la Encarnación que solo fueron patochadas de tres
periodos electos, para esta vez, tal como otrora reloj de la Alameda, se anuncia el opúsculo de reinaugurar la fuente
mas antigua de la ciudad, lo cual no deja de tener su relevancia.
Convendría recordar que cuando las setas era algo
inexplicable, según dijo el doctor Sanchez, se estaba dispuesto por aquel
entonces en hacerla desaparecer de su histórico enclave, cabiendo la
posibilidad de reubicarla en algún almacén municipal, y con el temor de que
alguna de sus piezas originales se perdieran
para siempre por aquello de las prisas micologicas por la plantación de
setas, que como bien se sabe afecta en contaminación visual
tanto a la Anunciación, como San Pedro, y de
grave afectación a la histórica fuente, por más que llegue a gozar de los
beneplácitos de esos llamados responsables de lo
patrimonial y de lo monumental, aun sin leer
la Ley de Patrimonio.
El nuevo diseño de ladrillos, ladrillo visto, ladrillo de
barro, ladrillo rojo acaso no fuera el material más acorde con tanta vanguardia
y tanta modernidad para realzar la fuente, existiendo la cantería, tal como
los curvos bancos, o granito de Gerena como los parterres amebas por no referir las fuentes bultos
hemorroides, que todavía está por llegar el día que salga de ellas una gota de
agua.
Sevilla 2 de Marzo de 2019
Francisco Rodriguez