miércoles, 4 de marzo de 2015
Cuando se está acabando el cuatrienio, justo en el último trimestre el Delegado de Consumo, al que un día le escuche decir que él se consideraba hijo de la Encarnación, dado que su padre tuvo negocios en esta plaza municipal de abastos, y al que recuerdo verle por allí de pequeño, pues, no te digo, se le ha ocurrido nada menos que enviar a los vendedores de mercado una circular para que estos puedan acceder a un curso de formación, cabe pensar que este no será causa judicial, como hay tantos cursos fantasmas pendientes de resolver, y que se empleará la asignación del mismo a tal fin.
Con independencia de que siempre se pueda aprender algo, de poco o nada les servirá a quienes, al menos en materia de plazas municipales de abastos, posiblemente tengan más conocimiento que, no solo el propio Delegado, que estudió derecho, sino de la persona o personas que tiene asignado para impartirlo.
Otra cosa seria que hubiera cursos para que aquellos que tiene responsabilidad sepan que en ocasiones tienen que rectificar, en especial cuando algo de su competencia no alcanza el funcionamiento deseado, y en materia de plazas municipales de abastos, evidentemente comprobamos que están en claro declive, mas no puede ser que solo sea por la preparación que muestran sobradamente los placeros, mas hace pensar el desconocimiento que se tiene del funcionamiento de estas por las responsabilidades que, deberían de tener las referencias de las plazas municipales que gozan de éxito y bien ganado prestigio en Barcelona, y Valencia, sin duda los mejores ejemplos de gestión municipal.
Sevilla a 4 de marzo de 2015
Francisco Rodríguez Estévez