
Sombras fúngicas
Acaso sea ya una sombra y escasa memoria de su historia, el
tiempo a lo de la Encarnacion en tanto olvido se la traga el pasado. Todo podía
pasar en tantos años que se llevó en el abandono, incluso la patochada y el
papanatismo devenido en los siete
lustros.
Todo incluida las micologicas estructuras de madera
conglomerada que por costosas se llevaron asignaciones aportadas por la patronal
agradecida por lo que ya desde el inicio pergeñado la sombra sembraba la
Encarnacion, y fuera tan alargada que a
poco desaparece no solo la fuente que en otro tiempo manara miel, leche,
aguardiente y mistela, sino que a un punto se confunden cuatro piedras con la
mismísima Prócula Julia Romula que quedaron bajo el mercado que en tiempos de
Napoleon tomaron los placeros. Acto olvidado.
Si la aplaudida
ocurrencia del berlinés con seguridad llegó a realizarse en el corazón de la
ciudad para satisfacion de aquel
caprichoso prócer que embaucado por el
teuton y los asesores de vanguardia y modernidad advirtieron que ante la
posibilidad micologica que ofrecia, no quedaba otra, que olvidar a loa placeros
de la provisionalidad , convirtiendo la
Plaza municipal de abastos, 34 años de un solar que no daba vergüenza a nadie,
en una amorformidad sin perspectiva de visualización integral, con el argumento
ignorante de por estas, nuestra ciudad ocuparía un lugar en el mapa.
La llamada sinergia del comercio, locomotora del un centro
deprimido, emporio de riquezas, no ha pasado de ser una zona que estaba
saturada de bares y ruidos ya en los tiempos del concurso. Destruido el pequeño
comercio por esta modernidad de los bares, con sus numerosos cierres y
traspasos, copan todos los locales, y apenas resisten los multibazares de
quienes llegaron de Oriente y Norte de Africa.

La plaza municipal de abastos no se revitaliza ni por los orines ni defecaciones del jolgorio cosmopolita, y cabe pensar el error que se inicia para acabar mientras dure la moda en cumulo de gastrobares, para definitivamente acabar siendo una sombra sin recuerdo, eso sí y no será LAENCARNACION, solo sombra de setas.
Sevilla a 6 de Octubre de 2019
Francisco Rodriguez